CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Donald Trump

Donald Trump

Estudio revela por qué unos partidarios de Trump ocultaron su voto de sus seres queridos en 2016

Por Michael Slepian

Nota del editor: Michael Slepian es profesor asistente en la división de administración de Columbia Business School. Experto en psicología del secreto, publicó el estudio (mencionado a continuación) “Secreto motivado: política, relaciones y arrepentimientos”, junto con los coautores y profesores Rachel McDonald, de Columbia Business School, Jessica Salerno, de Arizona State University, y Katharine Greenaway, de la Universidad de Melbourne. Aparecerá en un próximo número de Motivation Science. Las opiniones expresadas en este comentario son las suyas. 

(CNN) — En noviembre de 2016, el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos conmocionó al mundo. No solo se habían equivocado las tertulias informales entre amigos, sino que algunos de los datos –las encuestas que muchos seguían de cerca– también habían estado equivocados. ¿Por qué varias encuestas estatales parecían tan mal, especialmente en estados donde la batalla había sido clave, como Pensilvania y Wisconsin?

Quizá los votantes de Trump tenían menos probabilidades de contestar las llamadas telefónicas de los encuestadores; quizás la gente cambió de opinión; o quizás incluso algunos decidieron mantener sus verdaderas intenciones en secreto. Fue esta última posibilidad la que nos intrigó. El día después de la elección, mis colegas y yo iniciamos un estudio para explorar el fenómeno de mantener un voto en secreto.

MIRA: Trump advierte a demócratas que su plan de inmigración será aprobado cuando los republicanos ganen las elecciones

Como muchos, asumimos que Hillary Clinton ganaría las elecciones de 2016 y, en consecuencia, esperábamos que la mayoría de nuestros participantes fueran mujeres en los distritos tradicionalmente republicanos que apoyan a Clinton en secreto. Para nuestra gran sorpresa, nos equivocamos en ambos aspectos.

Para nuestro estudio, tratamos de reclutar a 1.000 personas, reuniendo a un grupo de votantes que admitieron que mientras le dijeron a alguien que votaría por un candidato, votaron en secreto por otro. Para encontrar a nuestros participantes, publicamos el estudio en línea, y en cinco días recibimos 1.000 respuestas de personas que calificaron para el estudio.

Nuestros participantes vinieron de Mechanical Turk, una plataforma de crowdsourcing utilizada por muchos académicos para estudios de investigación. Esta población tiende a desviarse hacia los participantes liberales. Y, sin embargo, de esas personas que mantuvieron su voto en secreto, casi el doble de los participantes dijeron que votaron por Trump en vez de Clinton.

LEE: James Comey: “Trump no reconoce que Rusia interfirió en las elecciones de 2016”

Estas personas no solo estaban ocultando su secreto a compañeros de trabajo, extraños o vecinos. De manera abrumadora, las personas que mantuvieron su voto en secreto también lo ocultaron a sus familiares, amigos y parejas románticas.

¿Entonces, qué significa todo esto? Esta investigación no prueba que las personas mintieron a los encuestadores, pero sugiere que las personas que mantuvieron su voto en secreto votaron abrumadoramente por Trump. En última instancia, nuestros hallazgos revelan una verdad más profunda y preocupante: nuestro clima político nos ha dejado tan divididos que muchos no pueden participar de manera significativa con aquellos que tienen diferentes creencias políticas, incluidos aquellos con quienes estamos más cerca.

Según la investigación, a la gente le preocupaba que expresar su apoyo político crearía conflictos y discusiones con quienes los rodeaban. También expresaron su preocupación de que si revelaban por quién votaron, su reputación sufriría.

MIRA: El reporte de Mueller revela que Rusia ayudó a Trump en las elecciones presidenciales de 2016

Fue esta segunda motivación, la preocupación por la reputación personal, la que hizo que las votaciones secretas de las personas fueran particularmente onerosas. Cuando las personas estaban más preocupadas por su reputación, era más probable que reflexionaran sobre el secreto. En resumen, se sentían falsos en sus interacciones con los demás.

Un participante describió los dolores de mantener en secreto de su familia su apoyo a Trump: “¿Cómo podría explicarle a mi familia, especialmente a una mujer fanática, convencida del orgullo negro como mi madre, que voté por Trump?”.

Mantener en secreto las creencias y conductas políticas de quienes nos rodean, ya sea en nuestros lugares de trabajo, familias o hogares, reduce la oportunidad de que las personas reconozcan y humanicen con quienes políticamente no estamos de acuerdo.

LEE: Un sorprendente número de republicanos quieren a Donald Trump fuera de las elecciones en 2020

Eliminar estas conversaciones no solo nos aleja de quienes piensan de manera diferente, sino que también nos impide encontrar puntos en común y respeto mutuo.

En otro proyecto en curso, hemos estado estudiando a personas que han cambiado de opinión sobre una amplia variedad de temas políticos, preguntando: ¿quién cambió de opinión? De acuerdo con nuestros hallazgos preliminares, muy rara vez las personas informaron que un político o presentador de televisión había cambiado de opinión.

Sin embargo, con frecuencia, su opinión fue cambiada por alguien que conocían bien: familia, amigos y parejas románticas. La naturaleza política extrema de nuestro nuevo día a día ha comenzado a despojarnos de la capacidad de hablar con franqueza y honestidad, lo cual, irónicamente, es una de las formas clave de cambiar la mente de alguien.

Cuando las personas votaron en 2016, parece que fue muy frecuente que lo hicieran sin hablar con nadie, y eso tuvo implicaciones negativas para esas personas y para la sociedad en general. Estamos en riesgo de que esto vuelva a suceder en 2020.

MIRA: Trump dice que los republicanos “desafiaron la historia” con los resultados mixtos de las elecciones intermedias

Quizás los partidarios de Trump se sentirán más cómodos expresando sus intenciones que en 2016. Pero es importante recordar que la victoria de Trump 2016 se basó en “políticas de identidad”, donde las opiniones políticas y los intereses se centran en grupos demográficos particulares, y nuestra investigación deja claro que las personas siguen preocupadas por las implicaciones para la reputación de su apoyo político.

En otras palabras, muchas personas han aprendido que es más seguro decir una cosa y hacer otra en la urna.

En un momento en que las divisiones políticas nunca han sido tan agudas, la polarización política ha llevado a las personas a evitar hablar entre ellas y a renunciar a participar en el diálogo. Si bien este tipo de conversaciones pueden causar incomodidad y una ruptura potencial, un diálogo significativo debe comenzar en algún lugar. El hogar no solo es a menudo un lugar seguro para comenzar, es probable que sea el lugar donde podamos hacer más cambios.