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Al galope

El Hándicap de las Américas ¡Larga vida al rey!

Por Leandro S. Ricciardelli

(CNN) — La ansiedad y el optimismo se percibían por igual en cada rincón del Hipódromo de las Américas de Ciudad de México durante la semana previa al Hándicap. Los establos eran un hervidero. Agentes, entrenadores, jinetes, propietarios, todos querían ganarlo y todos sentían que podían lograrlo.

El comentario era general. Nadie sentía que había un favorito claro, esas duplas candidatas entre jinete y caballo que generan silencio y respeto ni bien pisan la pista de los entrenamientos.

Y así se pasaron los días hasta que llegó el sábado más esperado de la temporada hípica mexicana.

Con el disparo de largada, 14 caballos se lanzaron hacia un triunfo que se llevaría Kublaigo.

Jinete y caballo se encargaron de entregar una carrera para el recuerdo tanto para los amantes del turf que colmaron las instalaciones del Óvalo de Sotelo, como también para los espectadores menos informados, aquellos que acompañan o se animan a disfrutar de un evento deportivo único y, por qué no decirlo, de un espectáculo digno de presenciar.

El resultado, que para unos pocos era esperado y para muchos improbable, llenó de gloria tanto al caballo, un purasangre de 4 años nacido en Estados Unidos, como a jinete -su primer Hándicap- y a su entrenador estrella.

Ya lo había adelantado Fausto Gutiérrez, quien ahora ostenta ser el único entrenador con 5 Hándicaps en la historia de México: “Para ganar estas carreras tan importantes se requiere mucho estudio, mucha disciplina, independientemente de tener un caballo contendiente. Si no tenemos un buen caballo difícilmente lo haremos, pero ya que tenemos este caballo contendiente, creo que es todo un año de diseñar lo que vas a hacer”.

Y vaya que lo planeó. Cuando pasadas las 9 de la noche se largó la edición número 74 del Hándicap de las Américas, su alumno arrancó bastante rezagado desde el carril más lejano de la baranda. A medida que avanzaba la carrera, Kublaigo se fue acomodando hasta que, luego de la última curva, arremetió con fiereza. Cuando faltaban menos de 200 metros enfiló su hocico hacia la meta y pareció volar sobre la arena con un único objetivo: cruzarla adelante del pelotón y coronarse en una noche inolvidable.

“En el momento que estaba ya a los 50 metros, ya la miraba y decía: ¡llegue meta, llegue! Se hizo eterna, pero se logró“, comentó Gutiérrez con una sonrisa de oreja a oreja mientras Kublaigo, aún agitado, se fue a su establo entre aplausos y con un lugar ya asegurado en la historia hípica mexicana.

La bella corona de flores, el podio y el griterío que ofrecieron las 9.000 almas que presenciaron el Hándicap de las Américas terminaron de darle forma a una noche en que -como reza el eslogan del hipódromo- Kublaigo y Gutiérrez se convirtieron oficialmente en leyendas.

Para regocijo de aquellos que confiaron en él, Kublaigo pagó en boleterías US$ 10 por cada dólar apostado. Cuadra San Jorge -una vez más-, entrenador y jinete se llevaron los casi US$ 80.000 que ofrecía la bolsa, inflamados de emoción bajo una persistente llovizna.

El segundo lugar fue para Metrobús y Who’s a Saint cruzó la línea de llegada en tercera posición.

El Hándicap de las Américas 2019 ya es historia, aunque seguirá presente en la memoria de muchos, por mucho tiempo.

Hay nuevo rey en México. Su nombre es Kublaigo.

¡Larga vida al rey!