CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Alimentos

Para ayudar a salvar el planeta, come solo una hamburguesa y media por semana

Por Jen Christensen

(CNN) — Los estadounidenses deberán reducir su consumo promedio de carne vacuna en aproximadamente 40% y los europeos en un 22%. Esto es con el fin de que el mundo continúe alimentando a los 10.000 millones de personas que se espera que vivan en este planeta en 2050, según un nuevo informe.

MIRA: McDonald’s usará carne fresca en sus hamburguesas Cuarto de Libra solo en Estados Unidos

Eso significa que cada persona puede comer alrededor de una hamburguesa y media cada semana.

Este cálculo proviene del World Resources Institute, una organización de investigación global sin fines de lucro que apoya un mejor uso de los recursos naturales para sostener a una población en crecimiento. Su investigación analiza la agricultura, la crisis climática, la pobreza y el género, entre otros temas.

Su informe final “Creando un futuro sostenible de los alimentos”, publicado este miércoles, analiza de cerca las brechas en la producción de alimentos y la demanda mundial y hace varias recomendaciones concretas sobre cómo prevenir una catástrofe.

LEE: KFC lanza una versión vegana de su hamburguesa de pollo en Reino Unido

Comer menos carne es una de esas sugerencias en el informe de 568 páginas.

Aumento de la población, mayor demanda de alimentos

Alrededor de 9.800 millones de personas vivirán en el planeta para 2050, lo que representa un aumento de 7.000 millones de personas en 2010. Se proyecta que la demanda de alimentos superará el crecimiento de la población, aumentando en más de 50%, al igual que aumentarán los ingresos de las personas en los países en vía de desarrollo, según el informe.

Se espera que la demanda de carne y lácteos aumente aún más rápido, en casi 70%. Se espera que la demanda mundial de carne de rumiantes, es decir, carne de res, oveja y cabra, sea aún mayor, con un 88%.

Pero para mantenerse al día con las demandas de alimentos en general, el informe predice que los agricultores tendrán que producir 56% más de calorías de cultivos que en 2010, y eso significa que será necesario usar tanta tierra como casi el doble del tamaño de India.

MIRA: Impossible Foods comienza bien en Burger King con sus hamburguesas sin carne

Cerrar estas brechas es “más difícil de lo que se reconoce a menudo”, según el informe.

Los autores sugieren que hay varias maneras de evitar que las personas se mueran de hambre y mantener a raya la crisis climática, pero la forma más impactante de hacerlo es reducir el consumo de carne de rumiantes.

La producción de carne de res, cabras y ovejas consume una gran cantidad de tierras y recursos. Requiere más de 20 veces más tierra y genera más de 20 veces más emisiones de gases de efecto invernadero que las legumbres, un tipo de planta que forma parte de la familia de las leguminosas: frijoles secos, guisantes, garbanzos, lentejas, por gramo de proteína, según el informe.

Las vacas crecen y se reproducen más lentamente que los cerdos y las aves, y eso significa que necesitan comer mucho más y necesitan más tierra y agua.

LEE: Carl’s Jr. prueba una hamburguesa de cannabis, ¿para qué?

La carne  es responsable de 41% de las emisiones de gases de efecto invernadero del ganado, y ese ganado representa 14,5% del total de las emisiones globales, de acuerdo con las Naciones Unidas. Eso es más que las emisiones directas del sector del transporte.

En Estados Unidos, la carne de res solo representa aproximadamente el 3% de las calorías en la dieta promedio de EE.UU., pero utiliza 43% de las tierras del país utilizadas para la agricultura, según el informe.

El informe actual sugiere que las personas que viven en países como Estados Unidos que comen mucha carne de res, en comparación con el resto del mundo, no necesitan renunciar a las hamburguesas, pero deberán reducir la cantidad de comida que comen.

En 2010, los estadounidenses comieron 26 kg de carne de res, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Para llegar a una reducción de 40%, eso significaría comer 10 kg de carne de res durante el año. Con una hamburguesa promedio de cerca de 113 gramos, podrías comer casi una hamburguesa y media de carne de res por semana.

MIRA: Las hamburguesas sin carne llevan más sal que las normales, según inspección

El informe sugiere que esto es factible y necesario, aunque “los desafíos son enormes”. Además, señala las tendencias en la manera de comer en Estados Unidos como un ejemplo. A fines de la década de 1970, los estadounidenses comían mucha más carne de la que comen hoy.

En 1976, los estadounidenses comían más de 42,6 kg de carne de res al año. En 2018, era de 25,9 kilos.

Cambio a dietas basadas en plantas

Cambiar a alimentos basados en plantas ayudaría más al medio ambiente, pero la mayoría de los beneficios del clima y del uso de la tierra aún ocurrirían incluso si las personas pasaran de comer carne de res a pollo y cerdo, según el informe.

La National Cattlemen’s Beef Association está en desacuerdo con el informe.

“La carne de res es sostenible y nutritiva. Ambientalmente, el ganado juega un papel único en nuestro sistema alimentario porque mejora las plantas no comestibles a proteínas de alta calidad. Proteína que, tras décadas de investigación, promueve la salud y ayuda a prevenir las deficiencias de nutrientes humanos”, dijo Hillary Makens, la directora de relaciones con los medios de comunicación de la asociación en un comunicado enviado por correo electrónico.

LEE: ¿Cuán cerca estamos de comer una hamburguesa cultivada en un laboratorio?

“La mayoría de las personas ya comen carne de res dentro de las pautas dietéticas globales, por lo que afirmamos que la mayor oportunidad para una dieta saludable y sostenible provendrá de reducir el desperdicio de alimentos, comer menos calorías vacías y disfrutar de comidas más equilibradas. La historia y las investigaciones bien establecidas han demostrado constantemente que los avances basados en la ciencia y los patrones dietéticos prácticos y equilibrados promueven la salud y la sostenibilidad, no eliminando los alimentos individuales, como la carne de res”.

Otras agencias han sugerido que cambiar la carne en nuestras dietas podría hacer una mella real en la lucha contra la crisis climática. El informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU publicado en 2018 dijo que las dietas cambiantes a nivel mundial podrían contribuir significativamente a lo que se necesita para evitar que las temperaturas globales suban 2 °C por encima de los niveles preindustriales.

Este informe actual señala que ha habido un número creciente de compañías que están invirtiendo en alternativas de carne de res, y un enorme aumento en la demanda de sustitutos de carne hechos de proteínas de origen vegetal.

MIRA: El emoji de hamburguesa de Google genera un acalorado debate en las redes sociales

Las cadenas de hamburguesas están probando hamburguesas hechas de carne falsa o tratando de reducir su contenido de carne de res, agregando otras proteínas como los hongos. Varias compañías, incluso, están desarrollando carne cultivada en laboratorio.

Si bien el mercado podría reducir la demanda de carne de res, los gobiernos también podrían tomar medidas para hacer que otros elementos del menú sean más deseables, según el informe. Por ejemplo, los gobiernos podrían eliminar los subsidios para la producción de carne y lácteos o comenzar a cobrar impuestos por la carne de res, haciéndola más costosa.

Comer menos carne roja puede ser bueno para el planeta, pero también puede ayudar a su salud. Investigaciones anteriores han encontrado que comer carne roja está relacionado con mayores riesgos de diabetes, enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.