CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery

Inmigración

Inmigración

Adolescente hondureña inmigrante a la que retiraron el soporte vital tras intentar suicidarse será enterrada este martes

Por Ray Sánchez, Ed Lavandera, Eric Levenson

(CNN) — La inmigrante hondureña de 13 años que intentó suicidarse en Nueva York mientras estaba separada de su padre será enterrada el martes por la noche en Bayside, Nueva York, dijo su familia.

A Heydi Gámez García, a quién le diagnosticaron muerte cerebral luego de intentar ahorcarse, le retiraron el soporte vital el jueves y murió poco después, dijo la familia.

MIRA: Joven migrante en EE.UU. se intentó suicidar porque le negaron el asilo a su padre; ahora se reencontrará en su lecho de muerte

Su padre, Manuel Gámez, no había visto a Heydi en cuatro años, desde que la envió lejos de su violenta ciudad natal en Honduras a Estados Unidos. A Heydi le concedieron asilo en EE.UU., al igual que a la hermana del padre, Zoila, que ahora tiene 21 años.

Pero las autoridades de inmigración rechazaron a Gámez en repetidas ocasiones.

Heydi se había sentido abatida por haberse separado de su padre antes de su intento de suicidio.

Se volvieron a encontrar la semana pasada, pero no fue la reunión que habían imaginado; Gámez agarró la mano de su única hija mientras Heydi yacía inmóvil con un tubo de respiración en una cama de hospital en Queens, Nueva York.

Gamez ha autorizado la donación de los órganos de su hija. Dijo que lo hizo porque vio a muchos niños en el hospital que los necesitaban.

“Ahora que mi hija ya no está aquí, al menos otra vida puede brillar”, dijo Gamez a Univision, afiliada de CNN. “Ojalá algún día pueda conocer a la persona que tendrá su corazón”.

MIRA: Informe de la Cámara: al menos 18 niños migrantes menores de 2 años fueron separados de sus padres durante 20 días a 6 meses

Funcionarios de inmigración liberaron a Gámez de un centro de detención de Houston la semana pasada con un permiso de libertad condicional humanitaria de 14 días “para atender los asuntos del fallecimiento de su hija”, según una orden de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. Él debe regresar a Texas el 27 de julio para enfrentar la deportación.

“Por favor, perdóname por fallarte”, dijo Gámez que le dijo a su hija. “Lo siento, no pude estar allí … Nunca quise dejarte”.

Buscando una vida más segura

Miguel Gámez, padre de Heydi Nallely Gámez García, llora mientras su hermana Jessica Gámez García toca a Heydi mientras ella permanece en soporte vital. (Crédito: Mark Kauzlarich para CNN)

La corta vida de Heydi es un recordatorio del costo humano de la actual crisis migratoria en la frontera de EE. UU.-México y más allá.

Gámez dice que la madre de Heydi abandonó a la familia cuando la niña tenía menos de dos meses. No la han vuelto a ver. Él dice que se mudó a Nueva York como un inmigrante indocumentado cuando Heydi tenía aproximadamente uno, dejándola con sus padres en Honduras. Trabajó durante varios años en Long Island, donde su hermana, Jessica, se había establecido después de que se le concediera el asilo.

MIRA: Papá de Avicii: Ese es el problema del suicidio, causa problemas a los que se quedan

En 2014, dice que se vio obligado a regresar a Honduras después de que los miembros de la MS-13, enojados por la negativa de su padre a hacer pagos de extorsión llamados “impuestos de guerra”, dispararon y mataron al hombre de 59 años en la calle. Con la salud de la madre de Gámez deteriorándose rápidamente, dijo que le preocupaba quién cuidaría de Heydi y su hermana menor, Zoila.

Al año siguiente envió a Heydi a Estados Unidos, seguida por Zoila. A ambas se les concedió el asilo. La tía de Heydi, Jessica Gámez, de 32 años, dice que la niña se adaptó rápidamente a su nueva vida en Estados Unidos. Aprendió inglés en menos de un año, le fue bien en la escuela y le encantaba escuchar música y visitar un buffet chino local.

Heydi hablaba con su padre casi todos los días, y ella deseaba que él se uniera a ella.

Tres veces cruzó la frontera entre Estados Unidos y México. Las dos primeras veces fue detenido y enviado de regreso a Honduras. La tercera vez fue el mes pasado.

“Heydi siempre preguntaba: ‘¿Cuándo vendrá el papi?'”, dice Jessica Gámez. “Yo le decía que sea paciente. Estamos haciendo todo lo que podemos”.

Cada intento fallido de su padre para llegar a EE. UU. hundió a Heydi en una depresión más profunda, dicen sus familiares.

MIRA: Inmigrantes indocumentados: Trump pide acelerar las deportaciones

Gámez recuerda una llamada telefónica con su hija poco antes de su último paso fronterizo. Según ICE, las autoridades de inmigración detuvieron a Gámez el 1 de junio cerca de Sarita, Texas.

“Ella estaba llorando, ‘Papi, nunca lo lograrás. Siempre te atrapan'”, dice. “Le prometí, ‘Hija, esta es la última vez que lo intento y Dios me concederá la oportunidad’. Pero me detuvieron de nuevo”.

La búsqueda de Gámez para unirse a su hija en los suburbios de Nueva York es anterior a la postura de línea dura de la administración Trump sobre la aplicación de la ley de inmigración, incluidas las separaciones familiares en la frontera y de obligar a algunos solicitantes de asilo a permanecer en México mientras sus casos se abren camino a través de los tribunales de inmigración.

El abogado de Gamez dijo a Univision el lunes que habían solicitado ayuda a los senadores Kirsten Gillibrand y Chuck Schumer, así como a la representante Alexandria Ocasio-Cortez. Planean presentar una petición para permitir que Gamez permanezca en Estados Unidos.

Gamez dijo que su vida corre peligro en Honduras y que espera que los funcionarios de Estados Unidos puedan ver que no puede seguir viviendo allí.

Gamez asistió al velorio de su hija el lunes y la enterrará el martes.

“No pude proteger a mi hija, lo que más quería era protegerla”, dijo.

Laura Ly, CNN, Jessica Prater y la traductora Sandra Sanchez contribuyeron a este informe.