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Redes sociales

Cómo las redes sociales establecieron la agenda de la primera audiencia en el proceso de juicio político contra Trump

Por Brian Fung, Donie O'Sullivan

(CNN Business) – El primer proceso de juicio político en Estados Unidos durante la era de redes sociales empezó con tuits fuera de contexto, teorías de conspiración en internet y miles de anuncios publicitarios digitales.

Mientras los demócratas de la Cámara hacían preguntas detalladas a dos altos diplomáticos estadounidenses este miércoles, las barreras entre la vida digital y el mundo real empezaron a quebrarse, con resultados surrealistas ocasionalmente.

En un episodio extraño, un legislador republicano publicó 23 mensajes en Twitter que parecían criticar la investigación de juicio político, calificándola de “farsa” y “rumor”, pero que en últimas terminaron siendo una referencia a un meme vinculado con una teoría de conspiración de derecha. Otros destacados conservadores catalogaron la audiencia de “aburrida” en redes sociales, mientras el presidente Donald Trump aprovechó la oportunidad para solicitar fondos para su campaña a través de mensajes de texto y correo electrónico.

Estas tácticas ofrecen un vistazo a la estrategia conservadora en internet, a medida que la investigación del juicio político entra en una nueva fase pública. Dave Karpf, investigador en comunicación política en línea de la Universidad George Washington, dijo que gran parte se asemeja al “comportamiento básico de trolls”.

“Es indicativo de dónde estamos y de lo que escucharemos de los funcionarios republicanos electos y de los medios conservadores”, señaló. “Los hechos del caso son condenatorios, pero se han diseminado poco a poco. En lugar de discutir sobre los hechos, se refugian en el estilo”, añadió.

El enfoque subraya cómo internet –que durante mucho tiempo se ha visto como un espejo que simplemente refleja el mundo real– es utilizado cada vez más por actores poderosos para moldear la percepción del público sobre la realidad.

La cadena de tuits del republicano Paul Gosar, representante por Arizona, durante este miércoles resume el asunto, ya que deleitó a algunos teóricos de las conspiraciones en internet cuando resultó que las primeras letras de cada uno de sus 23 tuits formaban la frase de un meme viral: “Epstein no se suicidó” (“Epstein didn’t kill himself”, en inglés). No está claro si Gosar cree en dicha teoría de la conspiración, que especula sin fundamento que una jugada torcida estuvo involucrada en la muerte del empresario deshonrado Jeffrey Epstein. Cuando el acróstico en sus publicaciones de Twitter fue descubierto, el representante no se retractó. Lo que hizo fue publicar nuevos mensajes, cuyas letras iniciales formaban la palabra “Área 51”.

El tono del episodio chocó fuertemente con la gravedad de lo que estaba ocurriendo dentro de la sala de audiencias: la cuarta investigación de juicio político presidencial en la historia de Estados Unidos.

Los críticos de la audiencia trataron de socavar el proceso de otras maneras, incluyendo el uso fuera de contexto de una publicación en medios sociales para engañar al público. Los republicanos borraron información ligada a un tuit que hace dos años escribió Mark Zaid –abogado que actualmente representa al denunciante cuyas revelaciones llevaron a la investigación de juicio político– luego lo imprimieron y lo exhibieron en un caballete ubicado de manera destacada detrás de los legisladores en la sala de audiencias, todo en una jugada por desacreditar el procedimiento.

El cartel exhibía el tuit de Zaid, que originalmente se refería al despido de la secretaria de Justicia interina Sally Yates por parte de Trump, calificándolo de “#golpe”. Sin embargo, el mensaje expuesto en la audiencia carecía de toda mención al despido, en una manera que sugiere falsamente que Zaid ha estado conspirando durante años contra Trump.

Mientras tanto, otros en redes sociales siguieron citando un nombre que algunos conservadores creen pertenece al denunciante. A pesar de que Facebook y YouTube señalaron el viernes pasado que eliminarían el contenido que menciona la identidad del supuesto denunciante, CNN Business halló varias referencia al nombre en ambas plataformas esta semana, incluso algunas publicaciones que lo contienen multiples veces.

Y como si se tratara de llenar las redes con mensajes contra la audiencia, la campaña de Trump publicó más de 2.000 anuncios en Facebook sobre el juicio político, según los datos analizados por Laura Edelson, investigadora de la Escuela de Ingeniería Tandon de la Universidad de Nueva York.

“¡La farsa de las audiencias del juicio político empieza hoy!”, se leía en un anuncio publicado en la mañana. Iba acompañado de un video de Trump atacando a los demócratas por tratar de destituirlo.

En total, la compra de anuncios le costará a la campaña de Trump entre 40.000 y 260.000 dólares, según el análisis de Edelson. Parte del dinero lo podría recuperar con su bombardeo de recaudación de fondos, que llamó a la audiencia en el Congreso “una cacería de brujas” e instó a los partidarios a ayudar a Trump a recolectar tres millones de dólares en 24 horas.

El Comité Nacional Republicano del Congreso (NRCC, por sus siglas en inglés) ha estado publicando anuncios dirigidos durante la última semana con fotos de legisladores demócratas que votaron para comenzar los procesos de juicio político.

Un modesto gasto en publicidad de Facebook de hasta 700 dólares le permitió al NRCC llegar hasta 45.000 personas en Pensilvania mostrando a Conor Lamb, representante demócrata del estado, atacando, según datos de la biblioteca de publicidad política de Facebook. Lamb buscará la reelección el próximo año.

El único demócrata que gastó bastante en anuncios de Facebook sobre el juicio político esta semana, según Edelson, es Tom Steyer, cuya campaña presidencial ha asumido hasta 74.000 dólares desde el lunes en anuncios que apoyan el proceso. Steyer fue uno de los primeros partidarios de una investigación de juicio político. En julio, un grupo que él fundó publicó un anuncio a favor de la acusación en CNN y MSNBC.