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Panamá

Fosa común en Panamá: Dictan detención preventiva contra 9 de los 10 presuntos responsables de la muerte de 7 personas

Por Elizabeth González

(CNN Español) — En Panamá, un juez ordenó en la noche del viernes detención preventiva contra nueve de los 10 presuntos responsables de la muerte de 7 personas, la mayoría niños, durante supuestos rituales de una secta religiosa en una comunidad indígena del país.

La décima persona aprehendida es procesada aparte porque es menor de edad.

Entre las víctimas hay seis menores, entre las edades de 1, 3, 9, 10 y 17 años, y una mujer embarazada de 32 años, madre de cinco de ellos, según informó el Ministerio Público. Los cadáveres fueron encontrados en una fosa, en la comunidad de El Terrón, en la provincia de Bocas del Toro, donde operaba la secta.

“Las víctimas estaban amarradas, tenían cuerdas en sus extremidades y todas tenían indicios fehacientes que fueron golpeadas… Tenían traumas contundentes en el abdomen, en glúteos, en piernas, en extremidades, en cabeza, en todas partes, multiplicidad de golpes en la anatomía y fue la causa de la muerte de todas estas personas “, detalló el fiscal superior Rafael Baloyes, quien dijo que el Ministerio Público trabajará para alcanzar la mayor condena en ese caso.

Por ahora, a los detenidos les formularon cargos por homicidio, femicidio y delitos contra la privación de libertad, no así por abuso sexual, particularmente contra una niña de 9 años, según reveló la fiscalía en la audiencia.

El juez consideró necesario que la parte acusadora obtenga más pruebas y certeza sobre quién cometió este supuesto delito. Hay un plazo de 6 meses para la investigación.

Los imputados no hablaron ante el juez. La defensa, de oficio, dijo que la detención era ilegal porque no se cumplió con el plazo para llevarlos ante un juez de garantías.

Días antes, el fiscal Baloyes reveló que el grupo, que operaba desde hace algunos meses, profesaba la religión evangélica y que fue el pasado fin de semana cuando se tornó violenta.

Ante el juez relató que, según testimonios, uno de los líderes dijo que lo actuado fue porque “Jehová le dio la orden”.

En la audiencia, la fiscalía detalló que luego de sacrificar y hacer ritos con un animal, se sacó de su casa a la fuerza a la embarazada, a quien acusaban de hechicera. También se llevaron a sus hijos. Uno de ellos, de 6 años, escapó y se escondió en el monte. Fue este quien alertó a familiares y más tarde a su papá, esposo y padre de casi todas las víctimas, según el relato ante el juez.

De hecho, antes que se hallaran los cadáveres, Josué González reportó a las autoridades de otra comunidad sobre la desaparición de su esposa e hijos. En El Terrón no había presencia policial.

“El niño me dijo machetearon a mi mamá en la cabeza, le pegaron, maniaron a mi hermano, todos los demás chiquititos los llevaron amarrados, y los tienen allá”, narró ante medios de comunicación el padre llorando y suplicando a la policía su intervención porque, según confesó, tuvo miedo de ir solo.

“Están maltratándolos, agarrándolos y golpeándolos… Los agarran y los tiran en el suelo porque se tienen que arrepentir del pecado que tienen… Se escucha a la gente gritando, chillando.. . Están chillando porque los están maltratando”, declaró el padre entre sollozos, advirtiendo que algunos de los líderes de la secta eran familiares suyos y que tenía la certeza de que en ese momento había muertos.

También está el relato de Domingo González. En televisión local este joven, también familiar de las víctimas, aseguró haber presenciado lo que la agrupación hacía, en el mismo lugar, con las mismas personas, el mismo día que se produjeron los muertos. Dice que se fue porque vio algo que no le pareció normal.

“Estaban aporreando a un pelao y el pelao se empezó a quejar como si fuera un animal muriéndose… Yo me retiré de allí, me fui para donde mi hermana, huyendo”, narró.

Ese mismo fin de semana, tres jóvenes se escaparon de esa supuesta “sesión de exorcismo” y llegaron al hospital con quemaduras y golpes. Es de esa forma que las autoridades entran a la comunidad el lunes y encuentran en el lugar del culto a 15 personas retenidas, y posteriormente el martes detectan la fosa, por relatos de testigos. Según el fiscal, al grupo rescatado se le hacía un rito similar al que terminó en las muertes.

El Terrón, donde ocurrió la matanza, es una comunidad apartada y un área de difícil acceso, ubicada en la comarca Ngobe Buglé, en zonas montañosas del occidente de Panamá.

Ante lo sucedido, el Congreso Ngobe Buglé pidió en conferencia de prensa que las autoridades panameñas les entreguen a los supuestos responsables para aplicarles las leyes tradicionales de la comarca y luego devolverlos a la justicia ordinaria.

“Las muertes de las que ellos han sido responsables son de nuestro territorio comarcal, y por lo tanto la ley nos permite a nosotros castigar a estos señores… Después de esto nosotros se los entregaremos al Gobierno para que hagan las medidas correspondientes para el juicio de cada uno de ellos”, dijo Toribio García, dirigente comarcal.

El grupo también pidió al Gobierno que lleve a estas comunidades marginadas, programas que los integren al desarrollo.

Después de la tragedia, se ordenó vía aérea el traslado de policías para garantizar la seguridad y detectar si habrían más miembros de la secta. También se movilizó personal del Ministerio de Desarrollo Social.

En un mensaje de tuiter, el presidente Laurentino Cortizo lamentó las muertes.

“Lamento profundamente la tragedia ocurrida en la comarca Ngobe Buglé, donde 7 inocentes perdieron la vida injustamente. Todos los hechos de violencia contra cualquier ser humano recibirán el castigo que amerite”, escribió.

Por su parte, la Alianza Evangélica de Panamá, así como comunidades evangélicas, a través de comunicados, negaron tener relación con la mencionada secta y lamentaron y condenaron lo que llamaron “hechos en contra de los postulados bíblicos”.