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Petróleo

Por qué se desplomaron los precios del petróleo y qué significa

Por John Defterios

Londres (CNN Business) — Los precios del petróleo sufrieron su mayor caída desde el día en 1991 cuando las fuerzas estadounidenses lanzaron ataques aéreos contra las tropas iraquíes tras su invasión a Kuwait.

El desplome de este lunes asustó a los mercados que ya estaban volviéndose locos por el impacto del coronavirus en la economía global y la demanda de petróleo. Los futuros del crudo Brent, el punto de referencia mundial del petróleo, cayeron un 22%, cotizando por última vez a US$ 35,45 por barril. El petróleo de EE. UU. se cotizaba a US$ 33,15 dólares por barril, un descenso de casi el 20%.

Aquí hay cinco cosas que necesita saber:

¿Por qué se desplomaron los precios del petróleo?

Arabia Saudita, el principal exportador del mundo, lanzó una guerra de precios durante el fin de semana. La medida siguió a la implosión de una alianza entre el cartel de la OPEP, liderado por Arabia Saudita y Rusia.

El reino y Rusia se unieron para formar la llamada alianza OPEP+ en 2016 después de que los precios del petróleo cayeran a US$ 30 por barril. Desde entonces, los dos principales exportadores han organizado recortes de suministro de 2,1 millones de barriles por día. Arabia Saudita quería aumentar ese número a 3,6 millones de barriles hasta 2020 para tener en cuenta el consumo más débil.

Pero el presidente de Rusia, Vladimir Putin, preocupado por ceder demasiado terreno a los productores de petróleo estadounidenses, se negó a aceptar el plan y su ministro de Energía, Alexander Novak, apuntó el viernes a una feroz batalla por ganar cuota de mercado cuando dijo que los países podrían producir tanto como quisieran desde el 1 de abril.

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¿Por qué se desploman las acciones a nivel mundial?

¿Por qué Arabia Saudita lanzó una guerra de precios?

Las diferencias hirvientes sobre la mejor manera de gestionar los mercados mundiales del petróleo se hicieron públicas en una reunión entre la OPEP y Rusia en Viena el viernes. Después de que Rusia dijo que abandonaría la alianza, Arabia Saudita le advirtió que lamentaría la decisión, dijeron a CNN Business fuentes que asistieron a la reunión.

Moscú se había cansado de recortar la producción para estabilizar los precios y sentía que la política de restricción del suministro daba más espacio para que las compañías estadounidenses de esquisto bituminoso crecieran. Mikhail Leontiev, portavoz de la compañía petrolera estatal rusa Rosneft, describió el acuerdo de la OPEP+ como «masoquismo».

«Al ceder nuestros propios mercados, hacemos a un lado el petróleo árabe y ruso barato y despejamos el lugar para el caro petróleo de esquisto de EE. UU. y asegurar así la efectividad de su producción», dijo el domingo a los medios estatales rusos.

Estados Unidos se ha convertido en el productor de petróleo número uno del mundo y se espera que bombee alrededor de 13 millones de barriles por día en el primer trimestre de este año.

Durante el fin de semana, Arabia Saudita decidió luchar por una mayor participación en el mercado recortando los precios que sus clientes preferidos pagan entre US$ 4 y US$ 7 por barril. Según los informes, el reino también planea elevar la producción a más de 10 millones de barriles por día.

¿Qué tiene que ver el coronavirus con todo esto?

El coronavirus ha socavado la demanda de energía en todo el mundo, pero especialmente en China, que ahora es el principal importador de petróleo crudo, al consumir aproximadamente 10 millones de barriles por día.

Las fábricas han estado inactivas y miles de vuelos han sido cancelados en todo el mundo mientras el brote de coronavirus que comenzó en Wuhan, China, se ha convertido en una pandemia global.

La Agencia Internacional de Energía dijo el lunes que espera que la demanda se contraiga este año por primera vez desde la recesión en 2009 que siguió a la crisis financiera mundial.

¿Cuáles países serán los más afectados?

Una guerra de precios ante el colapso de la demanda no es una receta para la estabilidad del petróleo.

Es difícil ver ganadores: los principales países productores de petróleo perderán dinero independientemente de la cuota de mercado que puedan recuperar. Rusia afirma ser el más aislado para bajar los precios porque su presupuesto anual se basa en un precio promedio de aproximadamente US$ 40 por barril. Las sanciones de Estados Unidos lo han obligado a ser más eficiente.

Los países del Golfo producen petróleo al costo más bajo, estimado en entre US$ 2 y US$ 6 por barril en Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, pero debido al alto gasto del gobierno y generosos subsidios para los ciudadanos, necesitan un precio en el rango de US$ 70 por barril o más para equilibrar sus presupuestos.

Los estados dependientes del petróleo que han sufrido años de conflicto, levantamientos o sanciones pagarán el precio más alto. Iraq, Irán, Libia y Venezuela pertenecen a esa categoría. Pero Estados Unidos tampoco escapará. El auge del petróleo de esquisto bituminoso ha traído consigo una ganancia económica inesperada para algunos estados y los precios bajos perjudicarán a las compañías petroleras.

¿Tendrá un impacto en los consumidores?

Grandes naciones importadoras como China, India y Alemania podrían obtener un muy necesario alivio gracias a la caída en las facturas de energía.

Y los consumidores se benefician en general de los precios más bajos del petróleo y la consiguiente disminución de los precios de los combustibles, especialmente en Estados Unidos, donde los mercados minoristas reaccionan más directamente a la oferta y la demanda. Los impuestos y recargos representan una mayor proporción de los precios de los combustibles en Europa, por lo que el efecto es menos marcado.

Pero cualquier reducción en los precios del combustible probablemente se verá compensada por la dislocación a la economía causada por la desaceleración liderada por el coronavirus en el crecimiento global.

Luego está el impacto que esta guerra de precios tendrá en los productores de petróleo de EE. UU. y en los empleos en el sector energético en estados como Texas, Louisiana, Oklahoma, Nuevo México y Dakota del Norte, que han disfrutado de un auge en la última década.

– Mary Ilyushina en Moscú contribuyó a este artículo.