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Coronavirus

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Una recesión global “corta y aguda” empieza a parecer inevitable por el coronavirus

Por Julia Horowitz

(CNN Business) – El brote de coronavirus ha desatado un miedo extremo en los mercados financieros mientras los inversores se enfrentan a una realidad desconcertante: la pandemia, sin precedentes en los tiempos modernos, podría inclinar al mundo hacia una recesión.

La decisión de Italia de poner a todo el país –incluida su capital financiera, Milán– en cuarentena, sumada a un brote creciente en Estados Unidos y un colapso precipitado en los precios del petróleo, está obligando a los economistas a reevaluar sus predicciones sobre cómo el virus afectará al crecimiento. Para muchos, una contracción durante el primer y segundo trimestre de 2020 parece cada vez más probable.

Joachim Fels, asesor económico global de PIMCO, les dijo a su clientes este domingo que ahora ve una “marcada posibilidad” de una recesión en Estados Unidos y Europa durante la primera mitad del año, la cual estará seguida de una recuperación en la segunda mitad. Y añadió que “es muy probable” que Japón “ya esté en recesión”.

“Bajo nuestra perspectiva, lo peor para la economía aún está por venir en los próximos meses”, apuntó Fels.

¿Qué podría desencadenar una recesión global?

El coronavirus está motivando a las personas a quedarse en casa y evitar los viajes, situación que reduce la demanda de vuelos, habitaciones de hotel y reservas en restaurantes. Al mismo tiempo, los cierres de fábricas en China y en varios lugares, junto a los temores de más alteraciones en otras partes del mundo, han enredado las cadenas de suministro. Esta dinámica está presionando a las empresas, que han emitido un flujo constante de advertencias sobre cómo el virus afectará sus ganancias.

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Cuanto más dure la pandemia y más dramáticos sean los esfuerzos por contenerla, también resultarán más profundos los efectos en la economía global. En este momento, la situación es altamente incierta. (CNN está refiriéndose al nuevo brote de coronavirus como pandemia porque el virus ha afectado a un gran número de personas y se ha extendido a todos los continentes menos las Antártida. También porque varios lugares están experimentando una transmisión comunitaria sostenida).

“La duración y la profundidad de la contracción económica global dependen más de si las autoridades de salud pueden retrasar materialmente la propagación del virus a través de un aumento en las pruebas, restricciones en las reuniones masivas y cuarentenas de personas infectadas, así como de sus contactos”, les señaló Jan Hatzius, economista en jefe de Goldman Sachs, a sus clientes este lunes.

En China, que ha recibido el mayor golpe hasta ahora por el coronavirus, la actividad se desplomó en febrero, preparando al país para su primera contracción económica desde la década de 1970. Algo que ya estaba ondeando en la economía global.

Pero mientras el número de casos globales de coronavirus supera los 100.000, y los gobiernos fuera de China anuncian más restricciones, los economistas han comenzado a sopesar un golpe más severo en la economía global. Con cada día que pasa, las probabilidades aumentan.

Los turistas se mantienen alejados de Venecia. Italia tiene el peor brote de coronavirus en Europa. (Crédito: Marco Di Lauro/Getty Images)

Neil Shearing, economista jefe de grupo en Capital Economics, una firma de investigación, dijo este lunes que ve una “recesión aguda pero probablemente corta” como el peor de los escenarios por el momento. Eso podría cambiar rápidamente.

“A medida que el virus se propaga, hay una buena posibilidad de que ese ‘en el peor de los casos’ se convierta rápidamente en el escenario más probable”, aseguró en una nota de investigación.

El economista en jefe de Morgan Stanley, Chetan Ahya, dijo a clientes el domingo que el banco de inversión cree que el crecimiento global recibirá un “impacto considerable” en la primera mitad de 2020.

Morgan Stanley pronostica que el crecimiento del PIB caerá a una tasa anual equivalente de 2,3% antes de recuperarse a 3,1% en los siguientes seis meses, impulsado por el estímulo de los gobiernos y los bancos centrales.

Pero Ahya advirtió que si el brote sigue propagándose, extendiéndose más allá de abril y perjudicando a las empresas más de lo esperado, la economía mundial entrará en recesión. En este caso, Estados Unidos, Europa y Japón experimentarían recesiones, o dos cuartos de contracción seguidos, señaló el experto.

Nada como 2008

¿Las buenas noticias? Un recesión desatada por el coronavirus sería muy diferente a la que provocó la crisis financiera de 2008, apuntó Shearing.

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La llamada Gran Recesión se caracterizó por una recuperación agotadora a medida que los hogares y los bancos volvieron a encaminarse lentamente. Mientras tanto, se espera que la crisis del coronavirus dé paso a un rápido rebote una vez que el brote esté bajo control.

“La perspectiva es inusualmente incierta, pero nuestro sentido en este punto es que es muy probable que sea un impacto corto y agudo”, aseguró Shearing.

Pero en un entorno que cambia rápidamente y que dependerá en gran parte de la próxima respuesta política, es difícil decirlo con certeza.

Los bancos centrales también tienen muchas menos municiones para desplegar que en 2008, lo que podría afectar el ritmo al que la economía regrese a su velocidad normal. Las tasas de interés en Europa y Japón ya estaban en territorio negativo antes de la amenaza del coronavirus. Tras reducir las tasas de interés en medio punto porcentual en una medida de emergencia la semana pasada, la Reserva Federal de EE.UU. también queda con un espacio limitado para funcionar.

Ahora, si los bancos centrales tienen las herramientas adecuadas para aliviar el dolor en este caso también es algo que también está en debate.

“[Los bancos centrales] pueden bajar el precio del crédito y garantizar una liquidez abundante, pero eso no ayudará a un hogar o empresa que enfrenta un problema de flujo de efectivo”, explicó Ethan Harris, economista global de Bank of America, a clientes el viernes.