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Otra víctima del coronavirus: las licencias de matrimonio en EE.UU.

Por Erica Orden, Kara Scannell

(CNN) — Mientras los centros gubernamentales en EE.UU. cerraron para contener la pandemia de coronavirus, en Kentucky, Angela Holbrook y su prometido se apresuraron a viajar 32 kilómetros a un condado vecino el miércoles para obtener una licencia de matrimonio.

«Estábamos planeando dar una caminata tranquila de 10 minutos, y en su lugar somos nosotros entrando en pánico y manejando a otra ciudad y todas las puertas están cerradas», dijo Holbrook, quien imaginó obtener una licencia en un tribunal a 1,6 kilómetros de su casa.

Holbrook y su prometido llegaron a su cita a la 1:00 p.m. para encontrarse con un conjunto de edificios, muchos con sus puertas cerradas. Cuando encontraron la entrada correcta, un empleado les dijo que desde el mediodía las licencias ya no estaban disponibles para las personas que vivían fuera del condado.

No obstante, los empleados hicieron una excepción para la pareja.

Angela Holbrook y su prometido apenas lograron obtener una licencia de matrimonio en Kentucky.

«Obtuvimos la licencia», dijo Holbrook, «pero por poco».

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Obtener una licencia de matrimonio se está convirtiendo rápidamente en otra víctima de la pandemia de coronavirus, lo que hace que las parejas de todo el país se apresuren esta semana para obtener una licencia mientras aún puedan.

Las licencias de matrimonio en muchos estados vencen en los próximo 30 días, y con las oficinas de las secretarias del condado cerrando o limitando sus horas, las personas que planeaban casarse en un futuro próximo necesitan obtener una licencia antes de que los tribunales cierren sus puertas.

Como la pandemia de coronavirus ha paralizado el país, obligando a los tribunales y edificios municipales a cerrar, obtener los documentos necesarios es una de las consecuencias de los esfuerzos por mantener a las personas en sus hogares y reducir la propagación del virus.

Esto significa que otras licencias emitidas por el estado también están en espera. En Washington, las sanciones por inspecciones de vehículos que están vencidas, licencias de conducir y registros de vehículos se eximirán «hasta que el DMV de DC vuelva a abrir a plena capacidad operativa». Se alienta a los residentes a pagar todas las multas en línea.

Kentucky está otorgando a los conductores cuyas licencias están por vencer una extensión de tres meses. En Texas, los conductores tendrán dos meses adicionales para renovar sus licencias.

Para algunos, las licencias de matrimonio son más que una unión

Muchos condados de todo el país, incluidos el condado de Orange, California, y Miami Dade en Florida, dejaron de emitir licencias de matrimonio a partir de esta semana.

En otros lugares, las secretarías y los tribunales están tratando de mantener abiertas las oficinas matrimoniales, pero están tomando medidas para limitar el número de personas en un lugar a la vez.

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En Cincinnati, el Juez de Sucesiones del Condado de Hamilton, Ralph Winkler, escribió en una publicación de Facebook el domingo que «Sin embargo, en este momento SOLO los solicitantes podrán ingresar al Departamento de Licencias de Matrimonio con cita previa».

En el condado de Clark, que incluye Las Vegas, el condado cerró casi todos sus edificios el miércoles e inicialmente decidió mantener abierta su oficina de licencias de matrimonio en el centro durante cinco horas al día durante la semana. Pero a última hora del miércoles, suspendieron todas las actividades matrimoniales durante 30 días. Las llamadas a la famosa capilla «A Little White Wedding» no fueron respondidas el jueves por la tarde.

En la ciudad de Nueva York, una de las áreas más afectadas por la pandemia, la oficina de la secretaria municipal sigue otorgando licencias y realizando ceremonias. Un empleado que contestó el teléfono con entusiasmo le dijo a CNN el jueves que «el primero que llegue, será el primero en ser atendido».

Para algunos, no solo se trata de obtener la licencia, sino también de casarse por otros motivos, como los seguros de salud o para proporcionar seguridad emocional, antes de que expire la licencia.

Lindsey Henry, una reportera de noticias de 30 años en Houston y una ministra ordenada, recurrió a Twitter el miércoles para ofrecer realizar matrimonios.

«Si necesitas que te firme un documento y realice una ceremonia, lo haré», le contó a CNN. «Supongo que habrá algunas personas que querrán casarse legalmente» por razones de seguro u otros fines, indicó.

Lindsey Henry y su esposo tienen cajas de recordatorios con monogramas de una boda que nunca sucederá.

Henry y su esposo experimentaron personalmente la interrupción del coronavirus. Se fugaron el año pasado, pero planearon una boda para amigos y familiares para este sábado. Ella ordenó las flores y un pastel de bodas, tiene cajas de koozies con monogramas y un collar cruzado con la fecha 21/03/20 grabada en él. Ahora, la ceremonia de la boda está cancelada.

¿Algo abierto?

Con ciudades y condados que cambian rápidamente sus horarios y servicios de oficina, algunas parejas, como Holbrook y su prometido, cruzaron su estado para obtener licencias de matrimonio.

En California, Caleb Yalch y su prometido, Destiny Ruiz, ambos de 25 años, obtuvieron su licencia de matrimonio el martes después de que el padre de Yalch, un ministro que realiza ceremonias de matrimonio, les informó que se estaba acabando el tiempo.

Yalch, que vive en Chino, California, y trabaja para una compañía de camiones, fue al condado de Riverside donde él y Ruiz se encontraron con un par de amigos que también obtuvieron su licencia antes del cierre, después de que un intento anterior en el condado de San Bernardino se desvaneció cuando se dieron cuenta de que era solo con cita programada.

Mientras estaba allí, Yalch llamó a otro grupo de amigos, una pareja que se casará en tres semanas.

«Los despertamos y les dijimos ‘Hola chicos, si planean hacer esto, hoy es el último día para obtener la licencia'». La tercera pareja también fue el martes, comentó Yalch.

El miércoles por la mañana, Emily Theys y su prometido se dirigieron a la oficina del Registro de Escrituras del Condado de Pitt en Carolina del Norte para obtener su licencia de matrimonio.

Mientras firmaban el papeleo, dice, el empleado que trabajaba en sus documentos fue alertado por un compañero de trabajo de que «recibimos un mensaje para que no hagamos más licencias de matrimonio a menos que tengan una cita».

Ya que Theys llenó su solicitud en línea la noche anterior, los empleados pudieron terminar el papeleo en 10 minutos para obtener una licencia que caducará en 60 días. Theys y su prometido salieron con su licencia, 59 días antes de su boda en mayo.

Para Megan Botelho, su esfuerzo por obtener una licencia de matrimonio se redujo a los empleados que estuvieron dispuestos a romper las reglas. Botelho, de 36 años, conductora de DoorDash en Dartmouth, Massachusetts, y su prometido habían planeado obtener su licencia esta semana.

El martes, antes de que planearan ir a su ayuntamiento, revisó el sitio web de la ciudad y se enteró de que habían dejado de atender al público ese día. Llamaron a cuatro ayuntamientos cercanos y obtuvieron la misma respuesta.

Finalmente, Botelho localizó una secretaria a unas pocas ciudades de distancia que dijo que consideraba que una licencia de matrimonio era «una excepción». Botelho y su prometido se dirigieron inmediatamente a la oficina de la secretaria, donde encontraron a una mujer esperando afuera.

«¿Estás aquí por la licencia de matrimonio?» preguntó ella en voz baja.

La mujer ordenó a la pareja que se parara junto a una puerta lateral, donde reapareció desde el interior, se asomó y los hizo pasar al edificio, cerrando la puerta rápidamente.

Sentados en sillas plegables puestas detrás de los archivadores para que no pudieran verse, la pareja llenó los papeles, mientras la mujer y su asistente se reían de las circunstancias.

«Se sintió tan surrealista tener que pasar por esto solo para obtener una licencia de matrimonio», escribió Botelho en un correo electrónico. «Estoy muy agradecida por aquellas mujeres que estaban dispuestas a cambiar un poco las reglas para permitir que nos casáramos».