El oficial de la policía británica que decidió hace dos años no investigar las escuchas ilegales por parte de periodistas renunció este lunes, el segundo mando policial que dimite en menos de 24 horas.

El comisionado adjunto John Yates, número dos de Scotland Yard, iba a ser suspendido cuando renunció, informó la policía metropolitana.

Su dimisión sigue a la de su jefe, el comisionado de la policía Paul Stephenson, quien dejó su cargo tras revelarse los estrechos vínculos entre la policía y los periodistas a los que supuestamente debían investigar.

Entretanto, el portavoz de la ex editora de News of the World Rebekah Brooks dijo que su cliente testificaría este martes ante los legisladores británicos que investigan el escándalo a pesar de su arresto y posterior liberación este fin de semana.

Brooks quería comparecer y "tras hablarlo con su abogado se cumplirá su deseo", declaró Dave Wilson.

Brooks es la personalidad más destacada que fue a la cárcel por este escándalo que propició el cierre de News of the World, el periódico más vendido de Gran Bretaña.