(CNN) - Los reclusos del estado de Texas presentaron una demanda federal por las altas temperaturas en las cárceles del estado y que, según dicen, han causado la muerte de al menos 12 reos en los últimos tres años.

Se quejan de que hasta los presos de Guantánamo, en Cuba, disfrutan de aire acondicionado.

La demanda, presentada por el Projecto de Derechos Civiles de Texas y por un grupo de derechos civiles de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas en nombre de los reclusos, no exige compensaciones monetarias, sino temperaturas más frescas. Concretamente piden 88 grados Fahrenheit (31 grados centígrados).

Aunque la demanda se refiere en general a la carencia de aire acondicionado en varias prisiones del estado, se enfoca en una situada en Navasota, Texas, conocida como Wallace Pack Unit.

Situada a unos 110 kilómetros al noroeste de Houston, alberga a unos 1.400 hombres. En enero, según la demanda, había 114 reclusos con más de 70 años; no tiene aire acondicionado y las ventanas, que se pueden abrir, no son suficientes para mitigar las altísimas temperaturas que se dan afuera.

Y es que fuera hace muchísimo calor. Según la demanda, datos internos del Departamento de Justicia Criminal de Texas en los últimos tres años los termómetros han llegado casi a los 38 grados centígrados.

"Las mesas de acero en los dormitorios están demasiado calientes como para tocarlas", dice la demanda, que agrega que los reclusos "tienen que poner toallas en las mesas para poder poner los codos mientras se sientan".

Además de los reos de más edad, la demanda dice que hay varios enfermos especialmente vulnerables a los golpes de calor.

El documento señala que unas 20 personas han muerto desde 1998, dando detalles de sus nombres, edades y temperaturas corporales al morir, incluido un caso que superaba los 42 grados.

Aunque hay aire acondicionado en algunas zonas de la prisión, como la biblioteca, el edificio de educación y el centro de visitas, según la demanda rara vez se permite a los reos ir a esas zonas.

Añade que las oficinas del alcaide y otros edificios administrativos disponen de aire acondicionado.

Las prisiones de los condados también cuentan con refrigeración, ya que las leyes de Texas exige a esas cárceles unas temperaturas de entre 18 y 29 grados, pero el sistema estatal, según la demanda, no tiene ese requisito.