La violencia en Sudán del Sur se incrementó desde 2013 por el enfrentamiento entre tribus.

(CNN) - Canibalismo forzado, violaciones en grupo y muerte en la hoguera son algunas de las atrocidades que marcan la guerra civil que está ocurriendo en Sudán del Sur, según un informe de la Unión Africana (UA).

Sudán del Sur se separó de Sudán en 2011 después de décadas de guerra; así, se convirtió en la nación más joven del mundo. Pero el país se ha visto envuelto en conflicto desde diciembre de 2013, cuando el presidente Salva Kiir acusó a su vicepresidente despedido, Riek Machar, de tratar de derrocarlo por medio de un golpe de estado.

Desde entonces, las milicias leales a ambos hombres se han enfrentado una a la otra. La nación se dividió por las líneas tribales: la comunidad nuer respalda al líder rebelde Machar, mientras que el presidente es de la tribu dinka.

Sudán independencia

La Organización de las Naciones Unidas calcula que más de 2,2 millones de personas han sido desplazadas y Sudán del Sur ha enfrentado escasez de alimentos y enfermedades en conjunción con la violencia.

El Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana autorizó a una comisión de investigación en diciembre de 2013 para investigar las violaciones a los derechos humanos y otros abusos en el conflicto.

La comisión empezó a trabajar en marzo de 2014, conversando con testigos y funcionarios y visitando las escenas de presuntos crímenes. Su informe fue publicado el martes.

'He visto a personas que han sido obligadas a comerse a otros humanos'

"Las historias e informes de la cifra de muertos a causa de la violencia y la brutalidad han sido desgarradoras: informes de personas que han sido quemadas en lugares de culto y en hospitales; entierros masivos; mujeres de todas las edades que fueron violadas, tanto mayores como jóvenes; mujeres que describieron cómo fueron violadas en grupo de manera brutal, y terminaron inconscientes y sangrando; personas que no solo recibieron disparos, sino fueron sometidas, por ejemplo, a palizas antes de ser obligadas a saltar a una hoguera encendida", indicó el informe.

"La comisión encontró casos de violencia sexual y violencia basada en el género, cometida por ambas partes en contra de las mujeres. También documentó una crueldad extrema ejercitada a través de la mutilación de cuerpos, la quema de cuerpos, drenaban sangre humana de personas que acababan de ser asesinadas y obligaban a otros de una comunidad étnica a beber la sangre o comer carne humana quemada", dijo.

El comisionado Mahmood Mamdani, en una opinión que venía con el informe principal, citó a un desplazado interno que había sobrevivido en un campo en Juba —una de las principales áreas de conflicto— con el siguiente comentario para la investigación:

"He visto a personas que han sido obligadas a comerse a otros humanos. Soldados matan a uno del grupo y le piden a otro que se coma al muerto. Las mujeres son violadas, las personas quemadas. Yo era un estudiante en Nairobi, Kenia; no soy un militar".

En busca de justicia

La mayor parte de las atrocidades fueron llevadas a cabo contra civiles que no tienen ningún papel activo en el conflicto, encontró la comisión... por parte de ambos bandos. Indicó que el uso de niños soldados era "generalizado" y los comisionados lo habían visto durante su investigación.

La guerra de Sudán del Sur ha continuado a pesar de varios intentos de cese al fuego, pero en su informe, los comisionados de la Unión Africana buscaban que se hiciera justicia en el futuro.

Ellos dijeron que han identificado una lista de presuntos autores de las atrocidades, y recomendaron que un mecanismo legal respaldado por la Unión Africana fuera establecido para confrontar a quienes tengan la mayor responsabilidad.

En su informe, ellos hicieron un llamado a la creación de una Comisión de la Verdad y Reconciliación para investigar las violaciones de los derechos humanos desde una fecha límite acordada.

"Ese órgano debe conducir a la verdad, el perdón y la restitución donde sea necesaria, para que se logre una justicia y reconciliación duradera", indicó el informe.

La comisión encontró que drenaban sangre humana de personas que acababan de ser asesinadas y obligaban a otros de una comunidad étnica a beber la sangre o comer carne humana quemada

Informe de la ONU