Londres (CNN) – Cuando Lee Ufan, originario de Corea, regresó a Seúl a principios de los años setenta y conoció a un grupo de pintores que pensaban como él, el país estaba gobernado por una dictadura militar con una limitación a la libertad de expresión.

Bajo estas condiciones, Lee y sus compatriotas desarrollaron una forma particular de "negación". Ellos tenían la ambición de reducir la creación artística a sus elementos fundamentales, los cuales Lee dice, le recordaban a los artistas japoneses con quienes había pasado los años sesenta hombro a hombro en Tokio.

"Dentro de este contexto, estos artistas estaban expresando algo que carecía del ser", explica Lee, quien ahora tiene 79 años y uno de los exalumnos más conocidos del movimiento. "Y que no representaba una imagen o un mensaje", agrega.

En cambio, Lee pintaba cuadros abstractos de un solo color utilizando procesos repetitivos... dibujaba lentamente líneas por un lienzo o salpicaba el pincel empapado de pintura contra la superficie hasta que esta se agotaba. El grupo, muchos de quienes pintaban lienzos monocromáticos, se ganaron el nombre de Tansaekhwa (o "Dansaekhwa"), lo que a veces se traduce como "la escuela del blanco".

Muy poco puede significar mucho

El trabajo de Lee de este período está caracterizado por una dedicación a sus materiales y una meticulosa metodología. Él usaba pinceles de tinta con el que buscaba reducir la velocidad del proceso por el que podía pasar una pincelada.

Para los cuadros que han sido puestos en exhibición recientemente en la galería Pace en Londres, el mezcló pigmento mineral molido y pegamento hecho de pieles de animales a fin de crear una pintura cristalina. Cuarenta años después, las pinceladas aún brillan suavemente bajo las luces de la galería.

Lee Ufan

Lee Ufan

Esta obsesión es emulada por artistas jóvenes y emergentes, influenciados por Lee y sus contemporáneos. Una exhibición reciente también en la galería Pace por parte de la estrella en ascenso japonesa, Kohei Nawa, generó una comparación fascinante: Nawa, especialmente, comparte los intereses de los artistas posteriores del Tansaekhwa en las propiedades de las resinas sintéticas y naturales.

Esto probablemente no es ninguna coincidencia, reconoce Lee: "Creo que mis ideas han influenciado a artistas de mi generación y a los de generaciones más jóvenes en Japón y Corea", dice Ufan, añadiendo que los artículos que escribió como un prominente ensayista de la época sin duda también tuvieron un efecto.

"Efectivamente creo que mis obras son utilizadas como una de las referencias cuando los artistas modernos deben abordar el proceso, los materiales, las artes escénicas o el espacio", dice Lee, respecto a su impacto en los artistas fuera de Asia.

Aunque la reducción radical proporcionó un punto de partida para el Tansaekhwa, este período es uno que Lee describe como "muy positivo". Cada marca que se hace aquí es esencial, explica: conectada a la que la antecedió y a la que sigue, en un sistema de "aparecer, desaparecer, volver a aparecer y desaparecer de nuevo".

Para Lee, este minimalismo controlado marcó "el punto de partida para proponer algo nuevo". Él lo identifica como el comienzo de un sistema en constante desarrollo de marcas que es continuo con su obra hoy en día.

Aclamación fresca

Luego de décadas donde los artistas contemporáneos de Lee, Ha Chong-Hyun y Park Seo-Bo dicen que apenas podrían mantenerse por las ventas del arte solamente, Tansaekhwa ahora está registrando altas ventas en subastas. Una venta realizada por la famosa casa de subastas Christie's de Nueva York en octubre de este año registró precios de seis y siete cifras por obras que, unos años atrás, se vendían por un poco más de 10.000 dólares.

Los críticos también han reconsiderado el movimiento, una exhibición de Tansaekhwa en el Palazzo Contarini-Polignaceste verano en Venecia generó excelentes reseñas.

El mismo Lee nunca experimentó los años de oscuridad que otros sí pasaron. Antes de involucrarse con el movimiento Tansaekhwa durante los años setenta en su oriunda Corea, Lee había ganado reconocimiento como un teorista práctico y un profesional del arte en el influyente movimiento "Mono-ha" en Japón.

Desde los años ochenta ha pasado décadas alternándose entre Tokio y París, y su arte ahora es parte de las colecciones permanentes del MoMA, Tate, Guggenheim y Centre Pompidou.

Una pintura "caótica" de la serie 'From Wind' contrasta con el cuadro "altamente organizado 'From Line'.

Una pintura "caótica" de la serie 'From Wind' contrasta con el cuadro "altamente organizado 'From Line'.

Uno de los más recientes laureles ha incluido una retrospectiva de 2011 en el museo Solomon R. Guggenheim en Nueva York, el cual alabó su contribución tanto en las tradiciones artísticas asiáticas como occidentales. Y el año pasado, Lee se convirtió en el séptimo artista contemporáneo, después de figuras como Jeff Koons y Takashi Murakami, en ser invitado a exhibir en las instalaciones del palacio de Versailles, justo afuera de París.

El reciente espectáculo londinense 'From Point, From Line, From Wind' capta a Lee en un punto crucial en su desarrollo artístico: desde el proceso "altamente organizado" de las pinturas con punto y línea hasta las imágenes "más y más desorganizadas" y "caóticas" que nombró 'From Wind'.

Al otro lado del mundo, una exhibición en la galería Pace de Hong Kong está presentando nuevas obras de colores intensos en acuarelas y óleos.

Lee y Tansaekhwa

Los artistas del Tansaekhwa nunca formaron un grupo organizado y, aunque Lee acepta que sus cuadros pueden ser contados como parte del movimiento, él dice que sus intereses eran crucialmente diferentes.

Mientras sus contemporáneos estaban interesados en explorar el espacio del lienzo en colores monocromáticos, él quería "permitir que la persona sintiera el paso del tiempo" por medio de sus procesos repetitivos.

Lee no se identifica como alguien que pertenece al movimiento "Mono-ha", y rara vez se vincula con artistas minimalistas de Occidente... aunque sí admite tener una deuda de inspiración con el expresionista abstracto estadounidense Barnett Newman.

En cambio, él dice que su práctica se aparta de una educación temprana en la caligrafía tradicional —de la cual el punto y la línea son los componentes básicos— y su estudio de la filosofía.

En una reseña de la presentación de este verano en Venecia, el crítico instó a los espectadores que estuvieran familiarizados con el arte abstracto occidental y a que no hicieran comparaciones directas entre Tansaekhwa y lienzos de apariencia mínima hechos por artistas estadounidenses y europeos. Él urge a los espectadores a ver las variaciones mínimas en cada una de las marcas de Ufan, afirmando que "cada una tiene su propia energía e identidad distintiva".

De parte de Lee, él dice que ser un artista es "un camino solitario" y aunque reconoce a sus amigos artistas, cada uno de ellos hacen las cosas "de una manera única".

"Algunos creen que yo pertenezco al grupo 'Mono-ha' o 'Dansaekhwa', pero yo solo estoy haciendo las cosas a mi manera", dice, "y a la larga, estoy solo".

Más que el precio

No hay razón alguna por la que las primeras obras de Lee, al igual que la de los otros artistas del movimiento Tansaekhwa, de pronto han ganado una nueva base de seguidores y valor.

Alexandra Munroe, la conservadora de la exposición retrospectiva de 2011 en el Museo Guggenheim de Nueva York, afirmó en el New Yorker que el movimiento se ha encontrado en el centro de una "tormenta perfecta".

Entre las fuerzas que están en juego, ella identifica a coleccionistas nuevos y poderosos de las economías emergentes, a la perspectiva cada vez más global del mundo del arte y al creciente interés de los conservadores por encontrar movimientos poco apreciados en el siglo 20.

Las obras del arte Tansaekhwa aún tienen un buen valor en comparación con el minimalismo abstracto, dicen los expertos.

Las obras del arte Tansaekhwa aún tienen un buen valor en comparación con el minimalismo abstracto, dicen los expertos.

Las obras del arte Tansaekhwa aún siguen siendo una fracción del costo de las obras que pertenecen a los movimientos del Mono-ha y el expresionismo abstracto, con las que a menudo se les vincula, explicó el especialista de Christie's, Yunah Jung, en la galería de Hong Kong de la casa de subastas anteriormente este mes.

"Las pinturas son muy sofisticadas, pero en términos de precio, son realmente económicas en comparación con el arte occidental".

Ufan dice que se siente complacido por los éxitos de sus contemporáneos en la casa de subastas, pero les recuerda a ellos, quienes en su mayoría tienen ochenta y tantos años, que no deben perder su propensión fundamental.

"Me alegra que otros artistas coreanos de la década de los setentas estén recibiendo su debido respeto. Efectivamente espero que los artistas se enfoquen más en el problema que los ocupa y no en el valor comercial de la obra de arte".

La exhibición 'New Works' de Lee Ufan en la galería Pace de Hong Kong estará abierta hasta el 9 de enero.