Cientos de iraníes se manifestaron una vez más frente a la embajada saudita, en Teherán, para repudiar la ejecución en Arabia Saudita del clérigo chiíta Nimr al-Nimr. (Crédito: ATTA KENARE/AFP/Getty Images).

(CNN) – La tensión escaló en cuestión de horas entre Arabia Saudita e Irán hasta el punto en que Riad anunció la ruptura de sus lazos con la República Islámica.

El origen de todo fue la ejecución, el sábado en Arabia Saudita, de 47 acusados de actividades terroristas, incluido un clérigo disidente chiíta, lo que provocó airadas protestas en Teherán, donde inconformes incendiaron la embajada saudita.

La ejecución del clérigo Nimr al-Nimr exasperó el ánimo de los activistas de derechos humanos y desencadenó la ira sectaria que se ha extendido en el Medio Oriente.

Al-Nimr fue condenado a muerte por incitar a la lucha sectaria, sedición y otros cargos. El religioso había hablado en repetidas ocasiones en contra del gobierno y la familia real saudita.

Tras conocerse su ejecución, cientos de manifestantes lanzaron bombas incendiarias y asaltaron la embajada de Arabia Saudita en Teherán.

El presidente de Irán, Hassan Rouhani, condenó la ejecución de al-Nimr y también criticó el ataque a la embajada saudita en Teherán y de un consulado de Arabia en Mashhad.

“De ninguna manera esto es justificable y principalmente irrespeta #Iran . Todos los funcionarios iraníes están totalmente comprometido a hacer frente a estos actos ilegales”, dijo en su cuenta de Twitter.

“Venganza divina”

Pero las protestas se multiplicaron y continuaron este domingo.

El gobierno iraní había convocado al embajador saudita para condenar la ejecución de al- Nimr. Arabia Saudita le devolvió la bofetada, convocando al embajador iraní en Riad para oponerse vehementemente a la condena de Irán.

En Irán, la última palabra la tuvo el líder supremo, el ayatola Alí Jamenei, quien tuiteó “indudablemente, injustamente la derramada sangre del mártir de los oprimidos #SheikhNimr afectará rápidamente y la venganza divina se apoderará de los políticos sauditas”.

El líder supremo también publicó en su página web una imagen crítica que comparaba un verdugo de Arabia Saudita con un yihadista de ISIS preparándose para decapitar a una víctima. La ilustración los divide en “ISIS blanco” e “ISIS negro” y pregunta: “¿Cuál es la diferencia?”.

Arabia Saudita e Irán ya son acérrimos rivales. Y los conflictos regionales actuales tienen animosidad entre ellos.

En Yemen, Arabia Saudita está luchando contra los rebeldes Houthi, aliados de Irán. Y en Siria, Arabia Saudita aboga por el derrocamiento del presidente Bachar al Asad, quien es un aliado de Teherán.

Salma Abdelaziz, Shirzad Bozorgmehr, Richard Roth y Steve Almasy contribuyeron con este reporte.