(CNN) - Cada mes, el abdomen inferior de Shao Jinwen late con un familiar y arrollador dolor.

Es un dolor que ha tenido que soportar cada mes desde que tuvo su primer período a la edad de 13 años.

Cuando nos encontramos en el Starbucks del centro de Beijing en un día triste y bajo cero de enero, la directora de teatro de 24 años está pálida y lleva cuatro almohadillas de calor en su cintura para calmar los impresionantes dolores menstruales.

"Simplemente quiero cortar por completo esa parte de mi cuerpo", dice.

Sin embargo, Shao espera que las regulaciones que se otorgan en algunas provincias en las que se les da permiso a las mujeres trabajadoras cuando padecen dolor grave durante sus períodos se extienda finalmente a Beijing.

Shao dice que el reconocimiento legal del dolor que sufre cada mes marcaría un avance hacia "tomar en serio la menstruación como un asunto de salud femenina".

Cuando el tema de los dolores menstruales entran a debate público

El domingo, la provincia de Anhui introdujo nuevas regulaciones que permiten que las trabajadoras que sufren grave dolor menstrual se tomen uno o dos días libres cada mes, luego de presentar un certificado médico.

La licencia menstrual ya ha sido estipulada en Shanxi y Hubei. Y un período de consulta para introducir la medida en la provincia meridional de Cantón terminó el 3 de diciembre. No se ha recibido información sobre cuándo o si se aprobará la misma.

No es la primera vez que se ha debatido la licencia menstrual pagada en China, y otros territorios de la región, entre ellos Japón, Indonesia y Corea del Sur; Taiwán ya tienen leyes que garantizan días de descanso para las mujeres durante sus períodos.

Es un derecho del que no se ha escuchado hablar en la mayoría de los países occidentales, pero cada vez más mujeres de alto perfil están llamando la atención al problema.

Lena Dunham, creadora de Girls, recientemente compartió por escrito su lucha con una enfermedad dolorosa asociada con la menstruación.

Lena Dunham, creadora de Girls, recientemente compartió por escrito su lucha con una enfermedad dolorosa asociada con la menstruación.

Lena Dunham, creadora de la exitosa serie de HBO "Girls", recientemente habló abiertamente sobre las dificultades de vivir y trabajar con endometriosis —una enfermedad dolorosa y poco conocida que está asociada con la menstruación, donde un tejido que recubre el útero se extiende fuera del mismo— en un ensayo titulado "The Sickest Girl" (La chica más enferma).

Mientras tanto, la empresaria de tecnología Martha Lane Fox criticó la aplicación Apple Health Kit de Apple por no darle seguimiento a los períodos cuando fue lanzado inicialmente. Las actualizaciones posteriores incluyeron la función.

La investigación sugiere que a nivel mundial, una de cada 10 mujeres sufren de dolores menstruales (en términos médicos se denomina como dismenorrea), tan graves que podrían interferir con sus actividades diarias. Por otro lado, una cuarta parte de las mujeres tienen la bendición de tener períodos sin dolor.

Los países asiáticos llevan la delantera

Desde 1947, a las mujeres en Japón se les ha concedido permiso menstrual; en Corea del Sur, las trabajadoras han tenido derecho a un día de descanso cada mes desde el 2001, pero pocas empleadas en lugares de trabajo dominados por los hombres están dispuestas a ejercer ese derecho, según el Korea Times.

En el 2014, Taiwán modificó su legislación para conceder a las trabajadoras hasta un día de permiso menstrual por mes y tres de estos califican para medio pago.

A las mujeres en Indonesia se les concede dos días de licencia menstrual al mes por ley. Sin embargo, las trabajadoras no suelen aprovechar este derecho porque las empresas realizan exámenes físicos a las mujeres antes de concederles la licencia.

¿Quiénes necesitan licencia de período pagado en China?

Li Sipan, defensora de los derechos de la mujer en Cantón, donde se está considerando la propuesta de reglamento, le dijo a CNN que la licencia pagada por período es un derecho que las mujeres que padecen dolor menstrual agudo deberían tener, pero ella piensa que la regulación no está lo suficientemente detallada ni se puede aplicar en términos realistas.

Las que posiblemente se beneficiarían más de la regulación, de acuerdo con Li, son trabajadoras migrantes que trabajan en líneas de ensamblaje y que barren las calles, quienes constituyen la mayor parte de estas líneas de trabajo.

Sin embargo, las cosas podrían parecer diferentes en la práctica.

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"Para las trabajadoras migrantes, obtener un nota de un médico sería toda una molestia", dijo Li.

La actual propuesta de reglamento no especifica qué tipos de trabajos calificarían a las empleadas para estos descansos, además de "las mujeres estacionadas en sus puestos de trabajo durante largos períodos de tiempo".

Tampoco indica las posibles consecuencias para las empresas que hacen caso omiso a la ley.

Li, quien como periodista ha cubierto ampliamente temas relacionados con la mano de obra femenina, dijo que no es optimista en cuanto a que la regulación sea ejecutada adecuadamente, incluso si estaba redactada más específicamente.

"A las mujeres les podría preocupar de que no las contraten por el tiempo adicional de descanso. Así que yo sugeriría que la regulación no apunte a un género específico, sino a las mujeres con trabajos específicos".

¿Funcionará?

Lowina Tse, ginecóloga y directora de Hong Kong Women Doctors Association, le dijo a CNN que los esfuerzos para implementar una legislación relacionada con los períodos menstruales deben ser parte de un movimiento para una mejor protección de salud laboral.

Al igual que la licencia de maternidad se puede expresar como licencia familiar, los dolores menstruales deben ser tratados como un problema de salud general.

"Algunas mujeres pueden tener dolores menstruales, y otras podrían tener otras condiciones crónicas como colon irritable, migrañas, o ataques de asma de vez en cuando".

En última instancia, según la opinión de Tse, es más constructivo obtener un chequeo y tratamiento de la enfermedad subyacente, aunque el acceso a una atención médica de calidad podría ser un privilegio que pocos tienen.

Una de cada 10 mujeres sufren de dismenorrea —dolores menstruales—, tan graves que podrían interferir con sus actividades diarias