La primera dama Hillary Clinton durante un foro en Boston, Massachusetts, en junio de 1996. (Crédito: JOHN MOTTERN/AFP/Getty Images)

(CNN) - El expresidente Bill Clinton tuvo que lidiar con enérgicos reclamos verbales de manifestantes de la organización Black Lives Matter en Filadelfia este jueves, al defender la campaña presidencial de su esposa.

Los protestantes le gritaron a Clinton que “los jóvenes negros no son súper predadores”, recordando una frase que dijo la entonces primera dama Hillary Clinton dijo —"ellos son usualmente esa clase de niños que son llamados ‘súper predadores’"— en un discurso en 1996 sobre crímenes violentos cometidos por jóvenes en una época en la que estos delitos eran la mayor preocupación de los ciudadanos, según las encuestas.

Clinton defendió el uso de la polémica frase por parte de su esposa.

“No sé ustedes cómo podrían caracterizar a los líderes de las pandillas que inducían a niños de 13 años a consumir crack y luego los enviaban a las calles a asesinar a otros niños negros”, dijo el expresidente. “De pronto ustedes creen que ellos eran buenos ciudadanos, pero ella no”.

Los protestantes interrumpieron a Bill Clinton durante su discurso y le reclamaron por la ley contra el crimen que firmó como presidente en 1994 para reprimir a bandas delincuenciales pero que a su vez puso a más delincuentes no violentos en prisión por mucho más tiempo.

“Ustedes están defendiendo a personas que mataron vidas que ustedes mismos dicen que importan”, agregó Clinton frente a los manifestantes.

Hillary Clinton fue confrontada por manifestantes a principios de este año por el uso del ese término. Luego de esto, la campaña de Clinton dijo en un comunicado que ella no debió haber usado esas palabras.

Un cartel de uno de uno de ellos decía, en una aparente referencia a la caída de Muammar Gaddafi en Libia, que “Hillary Clinton es una asesina”. Los disidentes gritaban a Clinton repetidamente ignorando sus respuestas y evocando repetidamente los vínculos de la precandidata demócrata con Wall Street.

En el acalorado intercambio, Clinton dijo repetidamente que “amaba a los manifestantes” pero se quejó de que no lo dejaran responder. “Aquí está el problema. Me gustan los protestantes pero quienes no te dejan responder las preguntas tienen miedo de la verdad. Es una regla simple”, dijo Clinton.

Él dijo que las penas criminales más fuertes fueron adicionadas por consejo del entonces senador Joe Biden, que le dijo a Clinton que esas medidas eran necesarias para que los republicanos apoyaran la ley, que también incluía una prohibición de armas de asalto, más dinero para la policía y presupuesto para actividades extracurriculares para niños de las zonas vulnerables de las ciudades.

“Le hablé a muchos grupos de afroamericanos. Ellos pensaban que las vidas negras importan; me dijeron que aprobara esta ley porque pandillas estaban acabando con la vida de sus hijos”, dijo Clinton. “Teníamos niños de 13 años planeando sus propios funerales”.

El expresidente habló también sobre el trabajo contra la discriminación que Hillary Clinton adelantó en Alabama con niños del Fondo de Defensa cuando ella tenía 27 años y que, según él, fue fundamental para finalizar una práctica generalizada en la que los estudiantes blancos excluían a los estudiantes negros.