(CNN) - El atacante suicida que mató a 51 personas en una boda, en el sur de Turquía, tenía entre 12 y 14 años de edad, aseguró el presidente Recep Tayyip Erdogan, según la agencia estatal de noticias Andadolu.

El atentado dejó además heridas a más de 90 personas, según autoridades locales.

La explosión ocurrió en la ciudad de Gaziantep, unos 95 kilómetros al norte de la ciudad siria de Aleppo.

La agencia estatal Anadolu dijo que la celebración de la boda se llevó a cabo en una calle, como es común en el sur de Turquía.

Un video de los momentos posteriores al ataque muestra a cientos de personas en la calle a oscuras mientras los rescatistas llevan a las víctimas en ambulancias.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo que ISIS es el "probable responsable" del ataque.

Erdogan agregó que "no hay diferencia" entre los tres oponentes de su gobierno: el grupo terrorista ISIS, que se basa en la vecina Siria; la formación ilegalizada Trabajadores del Kurdistán (PKK); y FETO, la red del clérigo Fetullah Gülen, a quien el mandatario acusa de estar detrás del reciente intento de golpe de Estado. Gülen ha negado la acusación.

Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad del ataque.

El novio y la novia estaban entre los heridos.

Las autoridades han encontrado piezas de un chaleco suicida detonado en el lugar, informó Andadolu.

Los testigos de la explosión describen escenas de horror. Uno de ellos narró que varias partes de cuerpos humanos están dispersos en el lugar donde se festejaba la boda.

Otro ataque más

Turquía ha sufrido desórdenes significativos en los últimos meses, con el intento de golpe militar en julio y una serie de explosiones mortales.

Ataques en el pasado han sido llevados a cabo por ISIS, que controla el norte de Siria, y el PKK.

Cuarenta y cuatro personas murieron en julio por supuestos atacantes suicidas de ISIS en el aeropuerto de Estambul.

El pasado marzo, otros dos suicidas mataron a al menos 40 personas en Ankara, la capital. Un grupo rebelde kurdo se atribuyó la responsabilidad de ese ataque.

El 10 de agosto, dos explosiones mataron al menos a ocho personas en las ciudades de Kizitepe y Diyarbakir, al sudeste del país. Las evaluaciones iniciales indican que militantes kurdos estaban detrás de ambos ataques, dijo un funcionario del gobierno.