(CNN) - Todo lo que Joe Maldonado, de 8 años, quería era seguir disfrutando con sus amigos de los Cub Scouts. Pero después de un mes de experimentos científicos y carnes asadas en el grupo de Boy Scouts de New Jersey, le dijeron que ya no era bienvenido. La razón: nació siendo niña.

Joe es transgénero. Hasta hace dos años su nombre era Jodi.

"Me sentí muy molesto y luego muy enojado porque no es justo que solo porque nací niña no me dejen entrar", dijo Joe a CNN.

Kristie Maldonado, madre de Joe, dijo que antes de inscribir a Joe informó a los Scouts que él es transgénero. Dijo que le respondieron que la política de los Scouts es "ir con el certificado de nacimiento, con el género con el que naciste".

El consejero local de los Scouts no respondió las llamadas de CNN en busca de comentarios.

Pero Effie Delimarkos, directora de comunicaciones de los Boy Scouts de Estados Unidos, dijo en una declaración que Joe "no cumple con los requisitos necesarios para participar en el programa", y que los Boy Scouts lo refirieron a programas alternativos.

La declaración añade que los Boy Scouts "se sujetan a la información provista por el certificado de nacimiento y el sexo biológico de una persona" para determinar quién puede unirse al grupo.

Diferentes posturas

En el pasado, los Boy Scouts de Estados Unidos han sido criticados por temas relacionados con la comunidad LGBT. El año pasado, el grupo finalmente levantó la prohibición a adultos homosexuales para ser líderes de los Scouts. Y fue solo hace tres años cuando permitió que jóvenes abiertamente homosexuales se unieran al grupo.

Girl Scouts de Estados Unidos, una organización aparte, ha tratado los temas transgénero de diferente manera.

Sus estatutos dicen que "si el menor es reconocido por la familia y la escuela/comunidad como una niña y vive culturalmente como una niña, Girl Scouts es una organización que puede ayudarla de una forma que es segura tanto física como emocionalmente".

Sarah McBride, de la organización Human Rights Campaign, pidió a los Boy Scouts seguir a las Girl Scouts en este tema.

"Negarle a un joven transgénero las oportunidades garantizadas a sus pares es dañino y de mala fe. Refuerza el acoso y los prejuicios contra los jóvenes", dijo McBride.

¿Y ahora qué?

La Doctora Johanna Olson-Kennedy, directora del Centro para la Salud y el Desarrollo de la Juventud Transgénero en el Hospital Infantil de Los Ángeles, dijo que "esta experiencia temprana de discriminación hacia estos niños es un innecesario mensaje de rechazo", basado en la falta de conocimiento y experiencia.

Paul McHugh, profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, dijo que los Boy Scouts tienen derecho a decidir quién se les une.

"Eligieron vivir en un mundo objetivo, de hechos de la naturaleza, y el niño en un mundo subjetivo, que está en la mente", dijo.

Pero Jean Malpas, directora del Proyecto de Género y Familia del Instituto Ackerman, no está de acuerdo.

Malpas cree que la decisión de los Boy Scouts refleja un malentendido habitual de la diferencia entre sexo asignado e identidad de género.

"Sería lógico que una organización que se basa en categorías de género utilizara el género, no el sexo asignado, como requisito de inscripción", dijo Malpas.

Pero incluso si el capítulo de los Boy Scouts en Seacaucus cambiara sus políticas, Joe dice que ya no importa.

"No voy a volver ahí. Tal vez a otro (grupo de) Boy Scouts, pero no a ese. Me echaron cuando me estaba divirtiendo mucho, y lo arruinaron", dijo.