(CNN) - A pesar de haber declarado previamente que no asumiría un papel oficial en el gobierno de su padre, Ivanka Trump se está moviendo ahora hacia una posición consultiva en la Casa Blanca.

Al igual que Donald Trump, Ivanka tiene importantes conflictos de intereses, tanto de orden nacional como internacional, y su entrada en el Ala Oeste plantea grandes alarmas éticas que no podemos ignorar.

Y puesto que hay pocos precedentes para una hija que cumpla funciones en la Casa Blanca, Ivanka puede beneficiarse de los débiles mecanismos de la responsabilidad, lo que le permitiría sacarle el máximo provecho a su nueva posición.

La medida le asegura a Ivanka total autorización de seguridad, acceso a información clasificada y un dispositivo de comunicaciones provisto por el Gobierno. A pesar de no recibir un título o sueldo oficial, Ivanka ha sido formalmente puesta en el centro del gobierno de su padre.

"Tener un hijo adulto presidencial que participe activamente en el trabajo del Gobierno es algo completamente nuevo", aseguró el abogado de Ivanka, Jamie Gorelick. "Nuestra opinión desde un enfoque conservador es que Ivanka debe cumplir voluntariamente con las reglas que se aplicarían si ella fuera un empleada del Gobierno, aunque técnicamente no lo sea".

El que Ivanka asuma un papel clave en la Casa Blanca de su padre no es ninguna sorpresa para nadie. Ella fue una figura siempre presente en la campaña política de Donald Trump, y es una confidente fiel del presidente. En una declaración después del anuncio, Ivanka dijo que "le seguiría ofreciendo a mi padre mi sincera asesoría y consejos, como lo he hecho durante toda mi vida".

A su llegada a Washington, junto con su marido, Jared Kushner, también consejero de la Casa Blanca, Ivanka asumió un papel en gran medida discreto. La elegante y estilizada hija del presidente, que defendía el empoderamiento de las mujeres y los negocios, básicamente se quedó callada.

Ivanka Trump (d) y su esposo, Jared Kushner. (Crédito: Mario Tama/Getty Images)

Ahora parece que Ivanka estaba siendo estratégica acerca del momento en el que debía tomar su lugar, junto con su marido, como la primera pareja de facto del país. Como una de las primeras hijas más poderosas que el país haya visto, Ivanka está en su lugar y lista para gobernar los Estados Unidos de Trump.

El Departamento de Justicia puede haber dictaminado que en la contratación de Kushner no se haya configurado una violación de las leyes contra el nepotismo, pero Ivanka, a pesar de deshacerse de algunos de sus bienes y vender 36,7 millones de dólares en activos para ajustarse a las normas éticas, sigue siendo propietaria de su marca de ropa y joyería.

Los guardianes de la ética aseguran que las medidas que Ivanka está adoptando, tanto la desinversión como la venta de activos, son "mejores que nada", pero siguen siendo débiles ante flagrantes violaciones éticas por parte de su padre, cuyos hoteles y campos de golf continúan siendo materia de negocios con grupos tanto extranjeros como nacionales. ¿Por qué debemos esperar que Ivanka se comporte de manera diferente?

Hubo un tiempo en que la gente estaba dispuesta a darle a Ivanka el beneficio de la duda. Después de todo, es una de las más simpáticas de la familia Trump y una de sus herramientas de relaciones públicas más eficaces.

Ivanka junto a su padre, el presidente Donald Trump. (Crédito: Kevin Dietsch – Pool/Getty Images)

Sin embargo, es hora de que reconozcamos abiertamente que Ivanka no es una mejor versión, sino una menos ofensiva de su padre, sus políticas y sus intereses. Tal Como Saturday Night Live tan brillantemente lo parodiada, ella es "una mujer que sabe lo que quiere y sabe lo que está haciendo. Cómplice".

Obtener una oficina en el Ala Oeste es algo demasiado importante, y por lo general se requiere que el candidato tenga años de experiencia. Por supuesto, estas posiciones no suelen ser reservadas para hijos presidenciales.

El hecho de que no haya un libro de tácticas para seguir significa menos responsabilidad para los Trump cuando se encuentran con conflictos de intereses, que son francamente inevitables. El hecho de que su abogado nos diga que nos tranquilicemos al saber que Ivanka hará lo correcto y lo ético no es suficiente.

El hecho de que Ivanka Trump establezca el precedente de imposición de hijos presidenciales en el Ala Oeste debe preocuparnos. Después de todo, ella tiene tanto interés como su padre en usar el cargo público para promover sus intereses económicos.