Lucca, Italia (CNN) - El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, llegó a Moscú para unas conversaciones cruciales, pero sin un plan de juego de los aliados clave sobre cómo lidiar con el respaldo de Rusia al presidente de Siria, Bachar al Assad.

Una reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G7 rechazó este martes un plan británico para imponer nuevas sanciones a Siria y Rusia a raíz del ataque químico de la semana pasada que mató a más de 80 personas. Gran Bretaña esperaba que la amenaza de sanciones reforzara la mano de Tillerson en las conversaciones con su homólogo ruso, Sergey Lavrov.

En vez de eso, los ministros de Relaciones Exteriores del G7 prefirieron esperar el resultado de una investigación internacional sobre el ataque, la semana pasada, a la ciudad de Khan Sheikhoun, controlada por los rebeldes, lo que llevó a Estados Unidos a lanzar un aluvión de misiles a una base aérea siria, el viernes. Las naciones occidentales culpan al régimen de Al Assad del ataque.

Tillerson voló directamente desde la reunión del G7, en Italia, a Moscú, donde se convertirá en el primer miembro del gabinete de Trump en reunirse con el Gobierno ruso.

Pero el estado de ánimo en Rusia era desolador. "Es obvio que las relaciones ruso-estadounidenses atraviesan el período más difícil desde el final de la Guerra Fría", dijo este martes el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso.

Este es el trasfondo del viaje crucial de Tillerson a Moscú.

Siria domina la reunión del G7

El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson (centro) y el ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson (d), en la reunión del G7, en Italia.

¿Qué pasó en el G7? La reunión regular de ministros de Relaciones Exteriores de las naciones industrializadas del G7 estuvo dominada por la crisis en Siria. Tras el ataque químico de la semana pasada, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, encabezó un plan para imponer sanciones específicas contra los máximos responsables militares sirios y rusos. El Reino Unido quería darle la oportunidad a Tillerson de presentarle un ultimátum a Moscú: que se alejara de Al Assad o que se enfrente a nuevas sanciones.

¿Quién se opuso al plan? Otros miembros del G7 parecen haber sido un tanto indiferentes ante el plan. "No hay consenso sobre nuevas sanciones adicionales", dijo el canciller italiano, Angelino Alfano, quien añadió que las sanciones serían contraproducentes. Alfano aseguró que las sanciones son un riesgo de aislamiento de Moscú: "Debemos tener un diálogo con Rusia y no debemos empujar a Rusia hacia un rincón", dijo.

¿Qué significa el resultado? Tillerson, que no tenía experiencia en diplomacia internacional antes de ser nombrado secretario de Estado, se enfrenta a una situación que pondría a prueba a los más experimentados diplomáticos, dirigiéndose a Moscú con sólo mensajes verbales de apoyo de importantes aliados. Los ministros del G7, en vista de las señales contradictorias sobre la política estadounidense hacia Siria y Rusia, parecen haber optado por posponer cualquier decisión importante hasta después de esas conversaciones. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá a las cumbres de los líderes de la OTAN y del G7, a finales de mayo. En efecto, la botella de la diplomacia ha sido pateada hasta lo que pase entonces.

Falta de claridad de EE.UU.

¿Cuál es la posición de Estados Unidos? El gobierno de Trump ha enviado señales mezcladas sobre Siria y Rusia.
Antes de ser elegido, Donald Trump sostenía repetidamente que la puerta estaba abierta para un nuevo acercamiento con Moscú. Después de la toma de posesión, le encargó el principal puesto diplomático a Tillerson, exconsejero general de ExxonMobil, quien recibió la Orden de la Amistad de parte del presidente de Rusia, Vladimir Putin, en el 2013.

Pero luego vino el ataque químico en Khan Sheikhoun, lo que llevó a Trump (que hasta ese momento no mostraba ninguna inclinación a involucrarse en conflictos internacionales) a lanzar un bombardeo con misiles contra una base aérea siria, menos de tres días después. Rusia es el principal aliado de Siria y utiliza el mismo aeródromo como una base de operaciones.

¿Qué representa Siria para Estados Unidos en este momento? La posición de Estados Unidos sobre Siria aún no es clara. Trump no ha hecho ninguna declaración pública sobre Siria desde el ataque con misiles de la semana pasada y no ha habido reuniones de prensa en el Pentágono. El secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo dos veces este lunes que el gobierno de Trump respondería si el régimen de Al Assad utilizaba bombas de barril contra su propio pueblo, algo que ha ocurrido regularmente en esta guerra civil que ya lleva seis años. Los asistentes aclararon más tarde que esto "no señala un cambio en la política gubernamental".

Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas.

¿Qué pasa con el rol de Al Assad? La embajadora de Estados Unidos en Naciones Unidas, Nikki Haley, sugiere que un cambio de régimen en Siria es inevitable. Pero la opinión de Tillerson parecía más ambigua al asegurar,  el domingo, que la prioridad de su país en Siria era derrotar a ISIS.

Tillerson parecía haber endurecido su postura sobre Al Assad después de la reunión del G7. Presionado por los periodistas, dijo: "En cuanto al futuro de Bachar al Assad, es importante que llevemos a cabo un proceso político que conduzca a la conclusión final sobre cómo será gobernada Siria. Es nuestra política que una Siria unificada sea gobernada por los suyos. Creo que es claro para todos nosotros que el régimen de la familia Al Assad está llegando a su fin", aseguró.

Mensaje para Moscú
¿Qué sucederá en Moscú esta semana? Tillerson se reunirá con el ministro Lavrov este miércoles. Las primeras sugerencias según las cuales podría reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, fueron deshechadas cuando el Kremlin confirmó que esto no estaba programado.

Los augurios no son buenos: antes de que el avión de Tillerson aterrizara en Moscú, los servicios de emergencia tuvieron que contener un incendio en un contenedor de basura. El humo invadió las instalaciones del aeropuerto de Vnukovo. La estrategia, telegrafiada por el Reino Unido con antelación, parece ser la de persuadir a Moscú de que no apoye más a Al Assad como consecuencia del rechazo a nivel mundial por el ataque químico.

El humo se levanta detrás de una pista antes de que el secretario de Estado estadounidense Rex Tillerson llegue al aeropuerto Vnukovo de Moscú.

¿Qué piensa Rusia? Moscú parece estar exasperado. Cuando se le preguntó sobre las acusaciones de que el régimen sirio estaba detrás del ataque químico de la semana pasada, Putin respondió: "todo esto es muy tedioso, toda esta historia".

¿Qué ha dicho Tillerson? El secretario de Estado tuvo fuertes palabras para Rusia tras la reunión del G7. Denunció el "fracaso" de Moscú en cumplir los compromisos que asumió en el 2013 para asegurar la eliminación de las armas químicas en Siria y dijo que no había avanzado lo suficiente en las conversaciones de paz para poner fin a la guerra civil de seis años.

También le dio un ultimátum a Rusia, diciendo que Moscú debería pensar en si quiere seguir siendo aliado del régimen de Al Assad, los iraníes y Hezbollah.

"¿Es esa una alianza a largo plazo que le sirve a los intereses de Rusia, o Rusia preferiría realinearse con Estados Unidos, con otros países occidentales y países de Oriente Medio que están tratando de resolver la crisis siria?".

Joseph Netto y Judith Vonberg, de CNN contribuyeron a este artículo.