(CNN) - Los surcoreanos acuden a las urnas este martes para llenar el vacío dejado por la destitución de la expresidenta, Park Geun-hye.

Moon Jae-in, candidato del Partido Demócrata, es el favorito para sucederla. Ya compitió contra Park en 2012, pero perdió por estrecho margen. Ahora la mayoría de las encuestas lo muestran muy por delante.

Si Moon gana, se espera que reforme la política de Seúl hacia Corea del Norte, desafiando el despliegue del sistema de defensa antimisiles de Estados Unidos, THAAD.

Moon fue un fuerte defensor de la "Sunshine Policy", un intento de mejorar las relaciones entre las dos Coreas entre 1998-2008, y se desempeñó como jefe de gabinete del expresidente Roh Moo-hyun.

Los dos rivales más cercanos de Moon, Ahn Cheol-soo del Partido Popular, de centro, y Hong Jun-pyo, del conservador Partido Libertad, mantienen líneas mucho más duras sobre Corea del Norte.

Con la expresidente Park, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría tenido una socia dispuesta a adoptar una línea dura contra Pyongyang.

Las preocupaciones sobre la economía, la corrupción y la relación del país con Corea del Norte están en la mente de los votantes, según una reciente encuesta de RealMeter.

Esta elección se produce después de que Park, la primera mujer en presidir el país, fue acusada en un escándalo de corrupción por el que presuntamente favoreció a los gigantes de los negocios Samsung y Lotte Group.