(CNN) - Aunque el mundo político y los comediantes de la franja nocturna de la televisión todavía debaten qué significa ‘covfefe’, al menos un miembro del Congreso está tratando de establecer para qué sirve.

El representante demócrata por Illinois Mike Quigley presentó un proyecto de ley llamado “COVFEFE Act” para exigir que se guarden los registros de los mensajes del presidente Donald Trump en las redes sociales.

El proyecto de Quigley convirtió a la palabra de moda en un acrónimo de Communications Over Various Feeds Electronically for Engagement Act, que ampliaría la Ley de Registros Presidenciales de 1978, al incluir el término “redes sociales” como material documental.

El pasado 31 de mayo, Trump escribió en Twitter, a las 12:06 de la madrugada: “A pesar de la constante prensa negativa ‘covfefe’”.

El tuit estuvo publicado por varias horas antes de ser borrado, lo que permitió que la gente tuviera suficiente tiempo para ponderar el significado de ‘covfefe’. Pero la eliminación de ese y otros mensajes similares ha planteado preguntas sobre cómo deberían manejarse y conservarse las redes sociales de los presidentes.

“Con el fin de mantener la confianza pública en el Gobierno, los funcionarios electos deben responder por lo que hacen y dicen; eso incluye tuits de 140 caracteres”, dijo en una declaración Quigley, cofundador del Comité de Transparencia del Congreso.

Según Quigley, el uso frecuente y sin filtros que Trump da a su cuenta personal de Twitter “no tiene precedentes”.

La Ley de Registros Presidenciales obliga a los presidentes a tomar todos los pasos que sean necesarios para asegurarse de que sus registros sean adecuadamente documentados y almacenados por la Administración Nacional de Archivos y Registros, para ser divulgados públicamente cuando dejan el cargo.

Esa ley permite excepciones para documentos personales, como diarios y registros médicos, pero de lo contrario tiene un amplio alcance. Una enmienda del 2014 lo expandió al incluir los registros electrónicos, pero no ordenó de manera explícita la conservación de los registros de redes sociales.

En vista del uso que Trump le da a Twitter como medio de comunicación directo con el público, cada día, el proyecto de Quigley reaviva un largo debate sobre el alcance del mantenimiento de registros presidenciales y la transparencia.

“Si el presidente quiere utilizar las redes sociales para hacer repentinos anuncios de política pública, debemos asegurarnos de que esas declaraciones sean documentadas y preservadas para consultas futuras”, dijo el congresista. “Los tuits son poderosos y el presidente debe ser responsable por cada publicación”.