(CNNMoney) - De muchas maneras, el mundo es un mejor lugar en comparación de lo que era hace 50 años, pero también es mucho más complicado, especialmente cuando se trata de finanzas personales.

Si bien la multitud de herramientas financieras que tenemos a nuestra disposición puede ser sumamente útil, también puede hacer nuestras vidas considerablemente más cara cuando tomamos malas decisiones sobre estas. Incluso tomar decisiones financieras sólidas no te salva de todos los problemas que nos afectan hoy en día.

1. Deuda con tarjetas de crédito

Aunque las tarjetas de crédito especiales, como la Diners Club, han estado en el mercado desde hace mucho tiempo, las tarjetas de crédito de uso general son una adición mucho más reciente a nuestras billeteras.

La primera tarjeta de crédito de uso general, la BankAmericard (conocida hoy como Visa) apareció en la escena en 1966. Desde entonces, las tarjetas de crédito han proliferado hasta el punto que cada estadounidense puede llegar a tener 2,6 tarjetas de crédito y una deuda en crédito de 8.377 dólares.

¿Cómo resolverlo?

Si estás atascado una gran deuda en tu tarjeta de crédito, pagarla puede resultar tan fácil como comerse un elefante. La solución para ambos problemas es el mismo: mantente sereno y ataca el problema de a poco.

Cortar temporalmente los gastos no esenciales puede ayudar mucho, porque cuanto más rápido se pague esa deuda, menos intereses tendrás que pagar y, por lo tanto, menos dinero necesitará para pagar el total.

2. Ahorrar para el retiro

Érase una vez cuando todos los empleados que trabajaban para la misma compañía, durante toda su vida laboral, lograban jubilarse y se retiraban con una jugosa pensión. Hoy en día, sólo el 32% de los retirados tienen algún tipo de pensión, y esa cifra tiende a caer a medida que las pensiones de los empleadores siguen desapareciendo.

Eso significa que la responsabilidad para financiar el retiro de un trabajador recae casi enteramente en el mismo trabajador. Y dado lo malos que son los estadounidenses para ahorrar dinero, muchos de los retirados se encuentran con una escasez de ingresos como resultado de ello.

¿Cómo resolverlo?

Entre más pronto empieces a ahorrar para el retiro, más fácil será. El dinero que está en tu cuenta de retiro durante décadas tiene una gran cantidad de tiempo para ser rentable y multiplicarse. Si no empiezas a ahorrar inmediatamente tu caso será un caso perdido.

Tendrás que trabajar mucho más duro para sacar más dinero de tu presupuesto y ser disciplinado a la hora de hacer estos pagos. Con suerte, los trabajadores de hoy en día tienen acceso a poderosas cuentas de jubilación con ventajas de impuestos que pueden ayudar a maximizar los ahorros que logran acumular.

3. Robo de identidad

Si bien el robo de identidad es probablemente tan antiguo como la humanidad, no se volvió un problema significativo sino hasta hace muy poco. Por ejemplo, el aumento de las tarjetas de crédito significó que los defraudadores podrían simplemente robar la billetera de alguien e ir a gastar el crédito de esas tarjetas en lugar de limitarse en la cantidad de efectivo que estuviera en posesión de la víctima.

Y los computadores e internet les proporcionan a los defraudadores un acceso sin precedente a información financiera sensible. Solo en 2016, 15,4 millones de estadounidenses fueron víctimas de robo de identidad.

¿Cómo solucionarlo?

El primer paso para prevenir el robo de identidad es hacerles más difícil a las personas que puedan acceder a tu información financiera. Hacérselo más difícil puede hacer que los defraudadores vayan a otro lado para buscar una presa más fácil. Revisar tu reporte de crédito regularmente también puede ayudar a detectar tempranamente cualquier tipo de fraude, minimizando su magnitud.

4. Costos de salud ridículamente caros

La industria de los servicios de salud ha hecho grandes avances científicos en los últimos 50 años, pero todo ese trabajo está saliendo muy caro, literalmente. En 1967, los estadounidenses gastaron 43.500 millones de dólares en gastos de servicios de salud. En 2016, el gasto fue de 3.400 billones de dólares, unos 10.350 dólares por persona. Ese incremento es mucho más grande que la sola inflación pueda explicar y muchísimo más de lo que la gente pueda pagar.

¿Cómo arreglarlo?

La seguridad social es una necesidad financiera en estos días. Prácticamente nadie puede pagar costos tan altos de atención médica sin ayuda. Puedes ahorrar un poco en las primas de seguros mediante la elección de un plan de alto deducible emparejado a una cuenta de ahorros de salud (HSA), y luego poner lo suficiente en esa HSA para cubrir al menos un año de deducible. De esa manera, tendrás ahorrado lo suficiente para pagar cualquier cuenta médica hasta que el plan de seguro entre en acción y se haga cargo de los pagos.

Protégete de desastres financieros

La prevención es típicamente la mejor cura y una de las maneras más fáciles de mantenerte lejos de desastres financieros es tener una cuenta de ahorro de emergencia. Por ejemplo, si tienes dinero suficiente para hacer frente a crisis financieras y grandes gastos, nunca tendrás que enfrentarte a deudas de créditos gigantescos. Piensa en los ahorros de emergencia como el seguro más barato que puedas comprar.