(CNN Español) – Una cámara oculta protagoniza el nuevo conflicto entre el presidente de Ecuador Lenín Moreno y su predecesor Rafael Correa. Muy molesto, el mandatario denunció este viernes que el dispositivo, del que nunca fue informado, estaba instalado en su despacho, seguía operando y las imágenes que transmitía eran monitoreadas por el antiguo gobernante desde su celular. Correa, en respuesta, pidió que se prueben los hechos y calificó a su antiguo aliado de "ridículo".

En su cuenta de Twitter, Moreno se refirió al incidente reiterando que estaba “furioso” y señalando que se trata del delito de violación a la intimidad.

Incluso, en una publicación posterior, el presidente tuiteó la definición de fisgón: "aficionado a husmear la vida de los demás", aunque no mencionó específicamente a Correa.

Durante la sesión de gabinete ampliado que se realiza en Guayaquil, Moreno explicó que ni Correa ni su equipo de seguridad le reportaron la existencia de la cámara oculta al nuevo gobierno. “La falta de delicadeza, por lo menos, decir hace que el presidente Correa ni siquiera me comunique que existía esa cámara dentro y que él la monitoreaba desde su teléfono celular”, aseguró el mandatario ecuatoriano en un pronunciamiento difundido por la Radio Pública del Ecuador. 

Como consecuencia, Moreno anunció una investigación inmediata para saber por qué nunca se informó de la instalación de dicha cámara, que ocurrió hace unos siete u ocho años por orden de Correa. El mandatario insistió en que el dispositivo seguía transmitiendo todo lo que pasaba en el despacho.

“Sucede que el día de ayer estaba en funcionamiento y no sabemos cuántas veces ha estado funcionado, porque fue de causalidad que el Servicio de Protección Presidencial se acercó y sintió algo caliente la pared y se dio cuenta que la cámara estaba encendida”, explicó Moreno, citado por el diario oficial El Ciudadano.

Según la agencia ecuatoriana de noticias Andes, los ministros de Defensa, Miguel Carvajal, y del Interior, César Navas, ratificaron la existencia de la cámara oculta. "Es un incidente que vulnera la seguridad del presidente”, señaló, Carvajal.

En la noche, la Fiscalía dijo en un comunicado que junto con la Policía Judicial ratificaron "el hallazgo de un dispositivo de video en la oficina presidencial". Los resultados de la investigación criminalística "se tendrían en un plazo de 10 días", dijo el fiscal Fabián Salazar.

El expresidente Rafael Correa se pronunció sobre las acusaciones en su cuenta de Twitter. Aseguró que si Moreno puede probar la cámara oculta manejada desde su celular, "que me vaya a la cárcel". Pero, de lo contrario, añadió el expresidente, "que (Moreno) renuncie a la Presidencia, ni siquiera por malo, sino por ridículo".

Después, incluso bromeó con el incidente: "Siempre dije que hasta ahora el gobierno era puro show. No sabía que iban a agregar un nuevo segmento: cámara escondida. ¡Sonrían!".

Esta no es la primera vez que los dos gobernantes y antiguos aliados se enfrentan. A principios de agosto pasado, la disputa que mantenían se intensificó cuando Moreno decidió retirarle las funciones al vicepresidente Jorge Glas, salpicado en el escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht y quien ha negado estar vinculado al caso. En ese momento Correa criticó la determinación y se fue lanza en ristre contra el diálogo que el nuevo gobernante ha abierto frente a diversos sectores políticos del país.

Días antes, por cuenta de la economía protagonizaron otra contienda: Moreno señaló que la economía atravesaba un mal momento y que el gobierno de Correa había malgastado el dinero. Atrincherado en Twitter, el expresidente contestó que Moreno conocía todas las cifras y que lo que estaba haciendo su sucesor era un “show”.