(CNN) - Tres científicos de Estados Unidos ganaron este lunes el Premio Nobel de Medicina 2017 “por sus descubrimientos sobre los mecanismos moleculares que controlan el ritmo circadiano”, también conocido como nuestro reloj biológico, dijo el Comité del Nobel.

Jeffrey C. Hall, Michael Rosbash y Michael W. Young recibieron el galardón por su investigación sobre cómo las plantas, los humanos y los animales adaptan sus ritmos biológicos para sincronizarlos con los ciclos diurno y nocturno del planeta, a medida que la Tierra rota, para controlar su vida diaria.

Hall hizo casi toda su carrera en la Universidad Brandeis de Massachusetts, donde Rosbash todavía trabaja como profesor. Young trabaja en la Universidad Rockefeller de Nueva York.

Los ganadores compartirán las 9 millones de coronas suecas del premio, equivalentes a un poco más de 1,1 millones de dólares.

El secretario del Comité del Nobel para Fisiología o Medicina, Thomas Perlmann (derecha), anuncia a los ganadores del 2017.

Todos los organismos vivos de la Tierra tienen un reloj interno, conocido como ritmo circadiano, que para el caso de los humanos explica porqué estamos despiertos durante el día y dormimos en la noche.

Pero nuestro reloj biológico también ayuda a regular los hábitos alimenticios, la liberación de hormonas, la presión sanguínea y la temperatura del cuerpo.

Los tres científicos estadounidenses usaron moscas de frutas para descubrir un gen que controla el ritmo diario y luego lograron demostrar que ese gen tenía codificada una proteína que “se acumula en las células durante la noche y se degrada durante el día” para regular ese ciclo, dijo el Comité del Nobel en su declaración sobre los ganadores.

Según la declaración del Nobel, el bienestar de una persona se ve afectado cuando hay un “desfase temporal entre el entorno externo y este reloj biológico interno”.

Por ejemplo, el trastorno de nuestros relojes cuando viajamos a través de distintas zonas horarias produce jet lag o desfase horario.

El Comité explicó también cómo un desbalance entre el ritmo de vida y el ritmo circadiano puede aumentar el riesgo de sufrir múltiple enfermedades, incluyendo algunas metabólicas como diabetes y cáncer, y algunas degenerativas, como el mal de Alzhéimer.

La investigación de los tres científicos estadounidenses se basa en el trabajo previo del científico Seymour Benzer y de su estudiante Ronald Konopka, realizado durante la década de 1970.

Varios miembros de la comunidad científica consultados por CNN coincidieron en la importancia de los hallazgos de los galardonados.