(CNNMoney) - Venezuela no pagó su deuda la semana pasada. También deberá mucho más dinero muy pronto mientras se sume en la espiral del caos.

El Gobierno del país y su petrolera estatal PDVSA no hicieron cinco pequeños pagos de deuda la semana pasada, adeudando un total de 349 millones de dólares, según tres expertos que siguen de cerca la deuda.

Los pagos atrasados se están volviendo cada vez más comunes para los tenedores de bonos del país. Pero esta vez una nueva excusa salió a flote: el presidente Donald Trump y las sanciones financieras que impuso su gobierno sobre Venezuela el pasado mes de agosto.

Venezuelan President Nicolas Maduro offers a press conference at the Miraflores presidential palace in Caracas on August 22, 2017. Chile said Tuesday it has granted diplomatic asylum to five Venezuelans who took refuge in its embassy in Caracas, amid political turmoil as Maduro moves to consolidate power. The five were among a group of 33 jurists who had been named to the Venezuelan Supreme Court by the opposition-controlled National Assembly on July 31 in defiance of the government. / AFP PHOTO / Juan BARRETO (Photo credit should read JUAN BARRETO/AFP/Getty Images)

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El gobierno no ha comentado por qué no pagó a tiempo esta vez, pero a finales de septiembre el vicepresidente de Venezuela Tareck El Aissami —a quien el gobierno de Trump calificó como traficante de drogas— culpó a Trump por un pago diferido por separado.

“Iniciamos una época donde no se imponga la dictadura del 'patrón dólar' y salirnos de esta pretendida amenaza de Trump”, dijo El Aissami el 22 de septiembre, según reportó la televisión estatal VTV.

Este último retraso llega justo después de las elecciones gubernamentales en Venezuela este domingo que, según muchos en la comunidad internacional, fueron fraudulentas.

El partido del presidente Nicolás Maduro ganó en la mayoría de estados a pesar de encuestas privadas que muestran una impopularidad extendida. Varios países, incluyendo Estados Unidos, han tildado a Maduro como dictador luego de que expulsara a sus oponentes políticos de sus cargos.

A finales de agosto, el gobierno de Trump prohibió a los bancos que operaban en Estados Unidos hacer cualquier transacción para comprar nuevos bonos del gobierno venezolano y de su compañía estatal petrolera PDVSA. Los expertos dicen que los bancos ahora están dudando en hacer cualquier tipo de negocios con el régimen.

El presidente de Venezuela Nicolás Maduro ha culpado a Estados Unidos durante varios años por los problemas de su país. Ahora su gobierno está afinando sus críticas.

Aunque a Venezuela se le venció la fecha límite la semana pasada, aún no ha incumplido completamente con el pago de su deuda, que sería un problema mucho mayor si esto ocurre. El gobierno dice que tiene un periodo de gracia de 30 días para hacer dichos pagos.

Los tenedores de bonos han visto estos retrasos y esperan que el pequeño pago sea hecho eventualmente. Algunos no están convencidos de que Venezuela se esté quedando verdaderamente sin dinero a pesar de sus generalizados problemas económicos y humanitarios.

“Nadie sabe cómo, pero ellos continúan pagando y seguirán en el poder, y es una triste historia”, dice Diego Ferro, codirector de inversiones de Greylock Capital, una firma con la que Venezuela tiene una deuda. “El mercado se está acostumbrando a este descuido en el manejo de los pagos".

Expertos suponen que hay algunas otras razones detrás del retraso de los pagos, más allá de las sanciones de Estados Unidos. Entre ellos: que no hay dinero, no hay organización o que los líderes venezolanos pueden estar esperando que un préstamo llegue.

El radio de silencio del régimen sobre su crisis financiera está empeorando, agregan los expertos. Por ejemplo, La Oficina Nacional de Crédito Público usualmente tuitea cuando hace los pagos. La petrolera estatal PDVSA también presume en redes sociales cuando paga sus deudas.

Ninguna de las dos ha tuiteado hasta el momento sobre el dinero que no pagó la semana pasada.

“Están tratando de esconder el hecho de que están bajo una angustia financiera”, dice Russ Dallen, socio y gerente en Caracas Capital, una firma con sede en Miami que no tiene deuda venezolana. Culpar a las sanciones de Estados Unidos por el impago, “es una excusa como ‘el perro se comió mi tarea’”, dice él. “Ellos tienen otras formas de resolver la situación”.

Los líderes venezolanos necesitan encontrar esas otras maneras pronto: entre el 27 de octubre y el 2 de noviembre sus entidades deben pagar más de 2.000 millones de dólares a los tenedores de bonos. Al banco central, que ha exprimido sus reservas para hacer pagos, solo le quedan 9.900 millones de dólares.

La "capacidad de pago del país será más seriamente cuestionada", en estas fechas, dice Edward Glossop, economista de Capital Economics que cubre América Latina.

Lo que es peor: la único fuente de ingresos de Venezuela —el petróleo— se está secando. Literalmente. En el país solo había 44 plataformas petroleras en operación desde septiembre. Esto significa un descenso de 81 plataformas hace cuatro años, según Baker Hughes, un proveedor de servicios petroleros.