(CNN) – La decisión de modificar un enorme diamante rosado parece haber rendido frutos. La piedra preciosa se vendió por más de 32 millones de dólares en una subasta este miércoles en las oficinas de Christie's en Hong Kong.

Conocida como "La Promesa Rosada", esta joya ovalada –incrustada en un anillo de platino– conquistó el segundo precio por quilate más alto que jamás se haya pagado por un diamante rosado.

Cuando su primer dueño, el gemólogo Stephen Silver, la compró en 2013, la piedra pesaba 16,10 quilates y su color era clasificado como "intensamente elegante".

Durante tres años Silver supervisó el corte que redujo el diamante a 14,93 quilates.

Luego del procedimiento y del descarte de las áreas menos brillantes, el diamante rosado fue certificado por el Instituto Geológico de Estados Unidos como rosado "elegante intenso", una clasificación poco común y con más valor para este tipo de gema.

Stephen Silver, director ejecutivo de "Stephen Silver Fine Jewelry", a la izquierda, habla con el subastador Rahul Kadakia en las oficinas de Christie's en Hong Kong. (Crédito: Keith Tsuji/Getty Images AsiaPac/Getty Images for Stephen Silver)

"Cuando compramos la piedra preciosa sabíamos que había una oportunidad", dijo Silver en una entrevista telefónica luego de la subasta.

"El riesgo fue (no saber) cuánto la podíamos mejorar, o si podíamos intensificar el color. La diferencia entre rosa intenso y rosa vivo es enorme".

Aunque el valor de joya ha incrementado sustancialmente luego de su modificación, el precio de 32,16 millones de dólares estuvo por debajo de lo que estimó la casa de subastas.

Inicialmente, Christie's esperaba que la piedra se vendiera por 40 millones de dólares.