Washington (CNN) –  Agentes de la policía de Pensilvania localizaron y arrestaron este miércoles a Ramiro Ortega-Hernández en un hotel cerca de Indiana, Pensilvania, en relación con la investigación sobre un tiroteo el pasado viernes, cuyos disparos impactaron en la Casa Blanca.

El proyectil fue detenido por una ventana a prueba de balas y no penetró en la Casa Blanca, dijo el Servicio Secreto el miércoles. Las autoridades encontraron más balas en el exterior de la residencia presidencial este martes.

"Una bala fue detenida por un vidrio blindado de la ventana exterior. Una bala adicional se encontró en el exterior de la Casa Blanca. No es concluyente que este daño esté conectado al incidente del viernes, pero es una evaluación en curso que está haciendo la Casa Blanca", dijo un comunicado del Servicio Secreto.

Hay una preocupación específica por la seguridad del presidente Barack Obama, dijo a CNN un funcionario del servicio secreto que no está autorizado a hablar oficialmente.

Las balas fueron encontradas en el lado sur de la Casa Blanca, dijo el funcionario a CNN.

El pasado viernes, a las 9 de la noche, la Policía de Parques y el Servicio Secreto emprendieron una investigación conjunta después de escuchar disparos a unos 700 u 800 metros de la Casa Blanca, según el comunicado del Servicio Secreto.

A los cinco minutos, agentes localizaron un vehículo en la cuadra de la Avenida Constitución. Pruebas en el vehículo condujeron a la policía a emitir una orden de arresto contra Oscar Ortega-Hernández, "descrito como un hombre hispano de 21 años, 1,80 cm de alto y unos 72 kilos de peso".

Un arma registrada a nombre de Ortega-Hernández fue encontrada en el coche, según una fuente policial familiarizada con la investigación.

El Servicio Secreto entrevistó a personas que conocen a Ortega-Hernández, y determinó que tenía cierto "interés hacia el presidente y la Casa Blanca" – aunque ésto no significa o implica una amenaza directa y específica.