Esposo de mujer desaparecida y sus dos hijos mueren en explosión en Estados Unidos
La esposa de Josh Powell, Susan Powell-Cox, lleva desaparecida más de dos años.

(CNN) – Josh Powell y sus dos hijos –cuya esposa y madre, respectivamente, está desaparecida desde hace más de dos años- murieron en la tarde del domingo en una explosión en su casa en el estado de Washington, dijo un vocero de la Policía.

Ed Troyer, vocero de la policía del condado de Pierce, dijo que un examinador médico no ha identificado definitivamente a los cuerpos, pero “creemos que son los tres”.

“Esto lo hizo él”, dijo Troyer de Powell y de la explosión. “Él lo planeó, él lo hizo”.

Una funcionaria de adopción llevó a los chicos de Powell a su residencia para una visita, según dijeron Toryer y Gary Franz, subjefe del departamento de bomberos de Graham, Washington.

Cuando los niños se acercaron a la puerta, Powel los “arrastró” adentro pero previno a la trabajadora social de no entrar a la casa, según dijo Troyer.

La trabajadora reportó oler algo similar a gas, dijo Franz. Cerca de dos minutos después, mientras llamaba a su supervisor, la casa explotó.

“Todas las paredes de la casa se prendieron en fuego, casi inmediatamente”, el dijo Ryan Mickle, un vecino, a la cadena KIRO –afiliada de CNN-, agregando que la explosión “sacudió toda mi casa”. “No oí a nadie adentro. Fue una escena silenciosa”.

Las autoridades supieron de la explosión en Puyallup alrededor de las 12:15 p.m., según Troyer.

Para las 4 p.m., el fuego todavía ardía, seguía saliendo humo, y los cuerpos no habían sido sacados de la casa, agregó.

La condición inestable de la destrozada residencia dificultó las labores de los bomberos, en tanto hubo preocupaciones de que la casa podría colapsar, dijo Franz.

“No creemos que haya otras víctimas”, dijo, además de los tres reportados hasta ahora.

No hubo heridos y ninguna otra casa de Puyallup, a 16 kilómetros de Tacoma, pareció quedar afectada, dijo Troyer. El funcionario agregó que un capellán está en el lugar con la trabajadora social, y dijo que está bien físicamente bien pero emocionalmente devastada.

Troyer dijo que el departamento de policía tiene copias de un correo electrónico que supuestamente dice: “Lo siento, adiós”, y que fue enviado a Jeffrey Bassett, un abogado de Washington que ha estado representando a Powell, presuntamente escrito por Powell antes de la explosión.

Él dijo que las autoridades no han confirmado que el correo sea de Powell, pero que “no tenemos razón para creer que no sea de él”.

Esta semana, una corte de Washington le negó la petición a Powell de obtener la custodia de sus dos hijos, le dijo Bassett a CNN. Troyer dijo que un juez también le ordenó a Powell “pasar por diferentes etapas de evaluación y consejería” aunque dijo que podía seguir recibiendo las visitas supervisadas.

Powell había dicho que vio por última vez a su esposa, Susan Powell-Cox, en una noche fría de diciembre de 2009.

Esa noche, dijo que él y sus dos hijos –que en ese entonces tenían 2 y 4 años- se fueron después de medianoche para acampar en el frío clima en una zona desértica del condado de Tooele, Utah. La hermana de Powell-Cox eventualmente reportó que la madre de los niños, que tendría en este momento 29 años, estaba desaparecida.

Un mes después, Powell y sus hijos se mudaron de Utah al estado de Washington.

Aunque no ha habido arrestos ni cargos relacionados a la desaparición de su esposa, Josh Powell ha sido identificado como la única “persona de interés” en el caso, según dice el sargento Mike Powell –que no tiene relación alguna ni con Josh ni con Susan- de la policía de West Valley City, Utah.

La mujer no ha sido encontrada.

A través de su abogada Anne Bremner, la familia de Powell-Cox emitió un comunicado el domingo pidiendo “tiempo, privacidad y oraciones después de los horrendos eventos de hoy”.

Desde septiembre de 2011, Josh Powell ha estado involucrado en una batalla por la custodia de los niños con los padres de su esposa, Judith y Charles Cox, según registros de la corte estatal de Washington.

Como parte de una investigación después de la desaparición de Powell-Cox, las autoridades requisaron el año pasado una casa en el estado de Washington en la que vivían Powell, sus dos hijos y su padre Steven Powell. En el curso de la requisa, los detectives de West Valley City “descubrieron numerosas imágenes y grabaciones de mujeres adultas y jóvenes”, según dice un comunicado del departamento de policía del condado de Pierce.

Steven Powell fue arrestado en septiembre y acusado por 14 cargos de voyerismo y uno de posesión de imágenes de niños en conductas explícitamente sexuales, según documentos de la corte.

El hombre todavía estaba en custodia por esos cargos en el condado de Pierce el domingo, según los registros oficiales publicados en línea.

La casa que explotó estaba sobre una calle cerrada, alrededor de cuatro cuadras de la que había sido registrada en 2011, dijo Troyer.

Las autoridades involucradas en el caso luchaban el domingo para entender qué había pasado, desde la violencia de la explosión hasta el hecho de que los niños estuvieran dentro.

Troyer dijo que muchos policías en el estado de Washington han trabajado con sus contrapartes en Utah en el caso de Susan Powell-Cox, así como han pasado tiempo jugando, coloreando y conociendo a los niños.

“Nuestros chicos han dedicado mucho tiempo, esfuerzo y sangre, sudor y lágrimas en este caso”, dijo Troyer. “Tenemos detectives que son allegados a los niños… y los conocen. Todo el asunto es muy triste”.