Viviendo con miedo: el drama de la comunidad gay de Egipto

Por Ian Lee y Sarah Sirgany

(CNN) — Dos hombres intercambian anillos y se abrazan a bordo de un bote en el Nilo, al mismo tiempo que gritos llenan el aire y una canción tradicional para el matrimonio se escucha en el fondo.

Pero en cuestión de días, su celebración se ha convertido en escándalo y tristeza: luego de que un video de la "boda gay" se difundiera por las redes sociales de Egipto, los hombres fueron arrestados y finalmente sentenciados a tres años en prisión por distribuir material pornográfico.

La homosexualidad no se menciona en el código penal egipcio, y estrictamente hablando, no es ilegal, pero los miembros de la comunidad LGBT suelen ser arrestados y acusados de pornografía, prostitución o libertinaje.

Al menos 20 personas homosexuales y transgénero fueron declaradas culpables por libertinaje y otros cargos en 2014, por lo que los activistas en pro de los derechos humanos dicen que ha sido el peor año para la comunidad en los últimos tiempos.

El miedo a la detención y el estigma social obligan a la mayoría de los miembros de la comunidad LGBT a ocultar su identidad y orientación sexual.

"Tienes que estar pendiente de todo lo que haces, de tu ropa y tus reacciones hacia otras personas", le dijo Nour a CNN. Él nos ha pedido que no usemos su nombre real para proteger su identidad.

Las dos religiones dominantes en Egipto, el Islam y el cristianismo, prohíben la homosexualidad. En lugar de utilizar la traducción literal, la palabra que normalmente se utiliza en árabe para la homosexualidad es "shezoz", lo que significa "anormalidad".

Esta categoría es lo suficientemente amplia como para agrupar a los homosexuales y transexuales como uno solo, tanto en informes de los medios de comunicación, como en casos judiciales.

En un video publicado en un popular portal de noticias en mayo del año pasado aparecían cinco personas después de su detención en un apartamento residencial; sus rostros, al igual que sus cuerpos, apenas estaban cubiertos. Dos semanas más tarde, fueron sentenciados a doce, siete y cuatro años de prisión. Uno de los cargos que enfrentaron fue el uso de Internet para difundir el libertinaje.

"La policía hacía que los acusados les mostraran sus contactos y las fotografías que publican en aplicaciones de citas y en redes sociales para usarlas como evidencia en su contra y obtener información sobre otras personas", dice Dalia Abd Elhameed, oficial de los derechos de género y de las mujeres en la organización Egyptian Initiative for Personal Rights.

Anteriormente este año, un grupo de activistas en pro de los derechos contactaron a sitios web de citas entre homosexuales, instándolos a emitir advertencias de seguridad para sus usuarios egipcios.

Grindr, una aplicación de citas para gays, le advirtió a sus usuarios egipcios que "la policía podría estar haciendo publicaciones como miembros de la comunidad LGBT en redes sociales para atraparlos". En septiembre, Grindr anunció que las ubicaciones estarían ocultas automáticamente para los usuarios en países como Egipto, Arabia Saudita y Rusia, los cuales tienen antecedentes de iniciar acciones en contra de quienes son parte de la comunidad LGBT.

"Siempre tengo miedo de que si conozco a alguien y es del gobierno, entonces me arrestarán como a otras personas", dijo Nour.

Tales temores abarcan tanto la humillación de que se revele la identidad de la persona, como la posibilidad de enfrentarse cara a cara a un procedimiento judicial confuso.

Los veredictos en tales casos judiciales, dijo Abd Elhameed, a menudo eran ilógicos.

"Veamos el caso del matrimonio, por ejemplo: el juez los absolvió de los cargos de libertinaje; sin embargo, los sentenció a tres años por filmar y distribuir material pornográfico, aun cuando dictaminó que no hubo libertinaje".

Un informe forense de la corte encontró que los hombres no se habían involucrado en actos homosexuales.

"Creo que la policía no los tratará como seres humanos. Este es un problema muy grande en Egipto", dijo el psiquiatra Dr. Wa'el Abu Hendy. Dice apoyar los derechos de los gays, pero también tiene otra visión: "Mi opinión al respecto es que es algo que se puede cambiar, se puede corregir", dijo Abu Hendy. "Por supuesto, hay personas para quienes no hay cura, pero hemos tenido mucho éxito con el tratamiento".

Esa visión es ampliamente desacreditada por los principales expertos en fisiología de Occidente. En 2009, la Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) recomendó a los especialistas evitar decirle a sus clientes que la orientación sexual es reversible a través de terapia u otras formas de tratamiento. Advirtió acerca de la "posibilidad de ocasionar daños" y enfatizó que no hay suficientes pruebas en relación a que estos tipos de terapia pueden llevar a un cambio permanente en la orientación sexual.

La APA puso en duda las prácticas de Hendy.

"Contrario a lo que afirman los defensores del cambio de orientación sexual y los médicos, no hay evidencia suficiente que justifique el uso de intervenciones psicológicas para cambiar la orientación sexual", afirmó Judith M. Glassgold, coordinadora del grupo de trabajo que elaboró el informe de la APA.

Abu Hendy afirma que las conclusiones de esos expertos son el resultado de la presión de las personas influyentes de la comunidad LGBT.

Pero Nour dijo que tales intentos de "cambio" no tenían sentido. "Mi padre me llevó a un psiquiatra en una oportunidad y él me dio esta cosa médica que en realidad le pone fin a las sensaciones sexuales pero no te cura. ¿Sabes a lo que me refiero? Así que es una m***".

En la mayoría de producciones cinematográficas de Egipto a lo largo de las décadas, los homosexuales por lo general son representados como abiertamente ostentosos y como parte de círculos criminales o de prostitución.

"Family Secrets", una película estrenada anteriormente este año, fue la primera en tener un protagonista gay. La película enfrentó problemas de censura y fue criticada cuando comenzó a ser presentada en los cines egipcios.

El estigma y la falta de reconocimiento se extienden incluso hasta el ámbito de los derechos humanos, dijo un activista a CNN, y explicó que algunas directrices de protección y trabajos de defensa se realizan de manera anónima, no solo debido al rechazo social sino también a causa de una comunidad en gran medida hostil.

"Lo que debe haber es una voz oficial para las personas gay en Egipto", le dijo Ahmed —no es su nombre real— a CNN.

En privado, más hombres y mujeres homosexuales en Egipto están hablando con sus familias sobre su orientación sexual, y las reacciones han sido distintas, dijo Nour. Pero en la esfera pública, la situación es más precaria.

Los activistas en pro de la comunidad LGBT dicen que encuentran que su trabajo es más difícil que el de sus homólogos que trabajan en pro de los derechos humanos en otros campos, quienes ya se están preparando para posibles medidas enérgicas por parte del gobierno en la sociedad civil, particularmente organizaciones que trabajan en materia de derechos humanos.

Los activistas en sí corren un "doble riesgo", por su elección de campo y al exponer su identidad como miembros de la comunidad LGBT, dice Abd Elhameed.

La campaña "Solidarity with Egypt LGBT" (Solidaridad con la comunidad LGBT de Egipto) fue lanzada anteriormente este año, pero una petición en línea en contra del encarcelamiento de homosexuales en Egipto recibió solo 216 firmas en seis meses.

A Ahmed le gustaría ver que una organización reconocida por el gobierno abogara por la comunidad LGBT. Él cree que esto mejoraría mucho su situación. Sin embargo, ahora que el Ministerio de Asuntos Religiosos —una influyente agencia gubernamental— condena la homosexualidad, muchos ven pocas posibilidades de que haya un cambio.

"Mi problema con Egipto es que no hay lugar para el diálogo. Es como si yo quisiera que me preguntaras al respecto y que al responderte quizá lo entendieras", dijo.

Hasta que llegue ese momento, los gays y las lesbianas egipcias seguirán en la sombra.

"Hipotéticamente, podría haber un levantamiento. Pero todo el país respaldaría el asesinato en masa de los homosexuales; todo el país escondería la basura bajo la alfombra, todos estarían detrás de la violencia, ese es el problema", dijo Ahmed.

"No puedes pelear contra el gobierno cuando no tienes nada con qué pelear".