Un vestido usado en "Lo que el viento se llevó" fue subastado por 137.000 dólares

Un vestido usado por Vivien Leigh en su papel de Scarlett O'Hara en "Lo que el viento se llevó" alcanzó un precio de venta de 137.000 dólares en una subasta.

La cantidad es una ganancia muy saludable para el coleccionista que, hace décadas, compró el traje por tan sólo 20 dólares cuando la prenda estaba a punto de ser desechada.

El vestido, un conjunto gris de dos piezas, fue vendido el sábado en una subasta en Beverly Hills, California, de acuerdo con Heritage Auctions.

Fue el más artículo más buscado de entre las cerca de 150 piezas de colección del filme clásico estadounidense  "Lo que el viento se llevó" vendidos en la subasta. Dichos objetos son parte de la enorme colección amasada por James Tumblin, que trabajaba en Universal Studios.

"Lo estaban tirando a la basura"

Tumblin dijo que se encontró con el vestido de Scarlett O'Hara en la década de 1960 cuando buscaba en la compañía que hizo el traje. "Ví este vestido en el suelo y un voluntario del lugar me dijo que no me molestara en recogerlo, porque lo estaban desechando ", dijo, según The Telegraph.

"Le pregunté si quería vendermelo", dijo. "Me había dado cuenta que tenía una etiqueta impresa que decía Selznick International Pictures y escrito, con tinta, 'Scarlett, vestido de la producción'.

Desde esa compra inteligente, su colección de "Lo que el viento se llevó" empezó a crecer.

Entre los elementos destacados que la conforman están un sombrero de paja usado por Leigh, en una serie de escenas de la película y un traje de lana gris usado por Clark Gable en su personaje, Rhett Butler, cuando rompe a patadas la puerta de la alcoba de Scarlett O'Hara.

El vestido – un conjunto completo de chaqueta y falda – fue usado en varias escenas clave de la película filmada en 1939, incluyendo cuando Scarlett O'Hara se encuentra con Butler y es atacado en un barrio marginal.

El traje ha sufrido un poco con la edad.

Cuando Leigh lo usaba en la película, era de de color gris azulado. Con los años, se desvaneció a gris claro.

Pero eso no impidió que el postor pujara por él en la subasta del sábado.