El primer ministro griego Alexis Tsipras y el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker en la reunión de emergencia en Bruselas para negociar la crisis económica de Grecia. (Crédito: EMMANUEL DUNAND/AFP/Getty Images)

(CNN) - El primer ministro griego Alexis Tsipras habló con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, minutos después de su conferencia de prensa Bruselas este lunes, y le pidió ayuda para extender la fecha límite de pago de Grecia para que la liquidación de la banca sea restaurada, según un comunicado del premier griego.

El primer ministro griego dijo que el cierre de los bancos “interfiere con la expresión de la gente y no va en concordancia con la tradición democrática de Europa”.

Así mismo, pidió prolongar la vigencia del rescate, que expira este martes, tras anunciar que convocará un referendo en el que la ciudadanía deberá decidir sobre la propuesta de acuerdo de las instituciones — como el Banco Central Europeo, la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional — rechazada por su gobierno, según informa la agencia Efe.

Desde este lunes y hasta el próximo 6 de julio, los bancos en Grecia permanecerán cerrados y los retiros de efectivo están limitados a 60 euros diarios por persona, como medidas anunciadas por el gobierno griego para evitar el colapso.

Mientras tanto, el Banco Central Europeo dijo el domingo que no proporcionaría ningún nuevo apoyo de emergencia a los bancos griegos.

En un discurso televisado, Tsipras dijo que la decisión del Banco Central Europeo de retener dinero en efectivo, en el período previo al referéndum -convocado para el próximo domingo- y su negativa a extender el programa de ayuda para el país, obligó a recomendar tales medidas.

El Banco Central Europeo dijo el domingo que no proporcionaría ningún nuevo apoyo de emergencia a los bancos griegos.

Con ello, Grecia se encaminaría al impago a sus acreedores a partir del martes, cuando vence el plazo para hacer un pago del préstamo al FMI, e incluso podría verse obligada a abandonar la zona euro.

El cierre de los bancos y las restricciones a los clientes para sacar su dinero fueron vistas como un intento para evitar el colapso del sistema financiero.

Los líderes europeos se enfrentan ahora a uno de los peores momentos de la historia de su moneda común.