Toledo, Ohio, ha gastado 3 millones de dólares al año para tratar de luchar contra las toxinas de las algas que aparecen en el lago Erie.

(CNN) - ¿Has oído hablar de "La mancha" que ha ido invadiendo las zonas costeras en el Océano Pacífico?

"La mancha" es a lo que los científicos se refieren como extensiones de agua en el mar de Bering, el golfo de Alaska y la costa de California, cuya temperatura ha estado de 3 a 5 grados por encima de lo normal. Esta agua está afectando los patrones climáticos en Estados Unidos y la vida marina alrededor del mundo. Además, también podría ser la causa de otro problema en el Pacífico: las algas.

Enormes proliferaciones de algas tóxicas han aparecido recientemente en las zonas costeras del Pacífico que se extienden desde el sur de California hasta Alaska.

El pegote verde contiene pequeñas plantas marinas que contienen algunas especies tóxicas que pueden devastar la vida marina y la industria pesquera. De hecho, ha habido reportes de ballenas, aves y peces muertos en Alaska, los que algunos han relacionado con las algas.

Las algas también han provocado el cierre de las cosechas de almeja y la pesca de cangrejo en Washington y Oregón en los últimos meses. Las algas toman mucho oxígeno del agua, lo cual hace que quede menos para los peces. Muchos de ellos están muriendo en lugares como la península Olímpica en el estado de Washington. Esto trae como consecuencia un gran golpe para el ecosistema; los animales más grandes que normalmente se alimentan de los peces quedan muriéndose de hambre.

El Pacífico no es la única zona que ha sido afectada por estas algas tóxicas. Las proliferaciones de algas también están contaminando los lagos de agua dulce y el suministro de agua potable para muchas comunidades alrededor de los Grandes Lagos. Peces, aves y mamíferos han muerto después de beber estas toxinas, y hay informes de que estas también enferman a las personas.

Toledo, Ohio, ha gastado 3 millones de dólares al año para tratar de luchar contra las toxinas de las algas que aparecen en el lago Erie. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) también ha estado trabajando duro para tratar de mantener las toxinas fuera del agua potable, pero es costoso... y muchas plantas de tratamiento de agua cerca de los Grandes Lagos fueron construidas antes de la Segunda Guerra Mundial.