Alison Parker, de 24 años, y su camarógrafo, Adam Ward, de 27 años, fueran abatidos a tiros durante una transmisión en vivo.

(CNN) - Un día después de que Alison Parker, de 24 años, y su camarógrafo, Adam Ward, de 27 años, fueran abatidos a tiros en la televisión en vivo cerca de Roanoke, Virginia, el novio de Parker dijo que simplemente recordar sus vidas no era suficiente.

"Es necesario que se tome algún tipo de acción a raíz de un acontecimiento como este... de un acontecimiento como el de Sandy Hook, como el de Charleston, como el de Aurora, Colorado... para que estas cosas no vuelvan a suceder nunca más", le dijo Chris Hurst a CNN el jueves, citando una letanía de violencia armada en Estados Unidos.

"Necesitamos llevar a cabo una conversación sustancial sobre ¿qué es lo que está pasando en Estados Unidos que permite que el mal siga triunfando sobre el amor? ¿Acaso es porque estamos en los medios? ¿Acaso el atacante sabía que esto atraería la atención y que aquí estamos de nuevo con otra nube de cobertura sobre la violencia con armas?

Vester Lee Flanagan ll produjo un programa de asesinato en tiempo real que coreografió en detalle.

En una nota vociferante que le envió a ABC News antes de su muerte, Flanagan culpó por su miseria a hombres negros y mujeres blancas y dijo que él era "un tanto racista contra los blancos, negros y latinos".

Dijo que admiraba a los pistoleros que masacraron a los estudiantes de la Escuela Secundaria de Columbine y en Virginia Tech, la cual se encuentra aproximadamente a 40 kilómetros de distancia de Roanoke. Él decidió comprar un arma días después del tiroteo en la iglesia de Charleston, Carolina del Sur, dijo.

Flanagan mató a tiros a Parker y Ward, mientras ella estaba en directo en WDBJ a través de la cámara de Ward; se mostró un video del incidente.

Flanagan, un experiodista de televisión que se hizo pasar por el seudónimo de Bryce Williams, hirió a Vicki Gardner, jefe de una cámara de comercio local, a quien Parker estaba entrevistando.

Mientras que Flanagan los mataba con seis o siete tiros, los espectadores lo vieron en vivo, al igual que sus colegas en la sala de control de WDBJ. La prometida de Ward era una de ellas, dijo el gerente general, Jeff Marks.

Hurst trabaja en la estación como presentador y había estado saliendo con Parker durante nueve meses. Ellos ya estaban considerando casarse. Él estaba ahorrando para comprarle un anillo de compromiso, dijo.

"Creo que los medios de comunicación pueden tener un efecto aún más fuerte que puede ser positivo, si usamos esto como una conversación para averiguar por qué estamos permitiendo que el odio arrase los corazones de las personas en lugar de fomentar el amor de la gente", dijo en memoria de las víctimas.

"Debemos preguntarnos por qué ocurre esto, y tenemos que mantener la conversación. No queremos mantenerla porque es tedioso y entonces, solo esperamos que algo más suceda, y decimos: 'Este es un gran problema' y luego nos olvidamos de eso hasta que sucede otro acontecimiento... Si no olvidamos eso, creo que los incidentes disminuirán. Estoy seguro de eso".

El padre de Parker, Andy Parker, le dijo a Anderson Cooper de CNN el jueves por la noche que honrará la memoria de su hija al ejercer presión para que las leyes sean más rígidas para los enfermos mentales que compran armas de fuego. Se desconoce si Flanagan había sido diagnosticado con una enfermedad mental.

"Después de Sandy Hook, y los tiroteos del teatro, todo el mundo pensaba: 'vaya, esto es horrible'", dijo. "Tenemos que hacer algo para detener a las personas que están perturbadas mentalmente, tenemos que mantenerlas alejadas de las armas y que no logren obtener armas de fuego".

Depende de los medios de comunicación, dijo, evitar que la historia se desvanezca.

"Eso es lo que la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) está pensando en este momento", dijo Parker. "La NRA está diciendo que desaparecerá. Y, sabes, ellos son el grupo de presión más poderoso del país. Y alguien tiene... que encargarse de ellos. Por Dios, yo voy a hacerlo".

Parker al inicio se mostró reacio a hablar con la prensa sobre la muerte de su hija, pero su carrera como periodista lo hizo cambiar de opinión.

Las primeras 24 horas después de su muerte se llenaron de entumecimiento, dolor incontrolable e ira, dijo.

"Ella era amable y dulce, ella conmovía a todo el mundo", dijo.