(CNN) – Una de las celebridades de más alto perfil de las redes sociales en China fue sentenciada a cinco años en prisión y a una multa de 50.000 yuanes (unos 7.800 dólares) por operan un salón ilegal de juegos.

Guo Meimei, de 24 años de edad, obtuvo mala fama en 2011 luego de hacer alarde de un estilo de vida extravagante en línea —con todo y autos de lujo y novios llamativos— mientras afirmaba trabajar para una compañía afiliada a la Cruz Roja.

En realidad, Guo operaba casinos en apartamentos privados en Beijing, indicó un tribunal.

Guo se declaró no culpable de ese cargo en el juicio, aunque admitió haber participado en juegos, según la agencia estatal de noticias china Xinhua.

"No debería haber participado en los juegos, pero no creo que mis acciones constituyan un crimen", dijo en su declaración final.

"Sé que he cometido errores, y lo lamento mucho", añadió, mientras argumentaba que merecía la indulgencia porque carecía del "conocimiento legal" cuando ocurrieron los crímenes.

Zhao Xiaolai, otro sospechoso involucrado en el caso, recibió una sentencia de dos años y una multa de 20.000 yuanes (más de 3.000 dólares).

El abogado de Guo, Wu Junqiang, le dijo al medio estatal Beijing Morning Post que Guo aún no ha decidido si apelará.

La caída de Guo Meimei

Luego de su arresto, Guo hizo una dramática confesión televisada en la que detallaba una vida de juegos ilegales y pagos por encuentros sexuales que fue divulgada en las portadas chinas.

Para entonces, su cuenta de microblog en Weibo, donde aparecían imágenes en las que montaba una moto de agua en bikini, y otra en la que posaba detrás de un Lamborghini, tenía casi dos millones de seguidores.

Fueron sus publicaciones descuidadas hechas a los seguidores las que pusieron a la policía sobre aviso respecto a sus actividades ilegales.

Sus fotos ostentosas habían generado una indignación generalizada en relación a cómo alguien que supuestamente trabajaba en una obra benéfica podía llevar un estilo de vida tan lujoso, lo que condujo a una disminución en las donaciones a la Cruz Roja de China al año siguiente, aunque la organización negó cualquier vínculo con Guo.