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Vive el golf

Tiger Woods a los 40: los 10 momentos más decisivos de la estrella del golf

Por Rob Hodgetts

(CNN)– Su historia ha cambiado las reglas del juego, ha sido fascinante, controvertida, escandalosa, incluso triste… pero nunca aburrida.

Tiger Woods cumple 40 años este miércoles, otro hito en un tentador relato.

El exnúmero 1 del mundo se quedó cuatro títulos detrás del récord de Jack Nicklaus de 18 majors; ha sido el golfista dominante de su generación y la figura más icónica del deporte.

El final podría estar a la vista, ya que varias lesiones han desbaratado su carrera —aunque no podrías descartar giros inesperados— pero este es un resumen de los 10 momentos más decisivos de la carrera de Woods.

10. Las victorias

Podría no resonar tanto como la búsqueda del récord de Nicklaus en cuanto al número de majors que ganó, pero Woods insiste en que sus victorias en el Campeonato de la PGA son una medida igual de importante en su carrera. Woods se llevó el último de sus 79 títulos del Campeonato de la PGA en 2013, cuando ganó en cinco ocasiones, para acercarse al récord de 82 del siete veces campeón de torneos major, Sam Snead. Nicklaus es el tercero con 73.

9. La propuesta del Abierto de Estados Unidos

Woods inició su recorrido en los majors con el Masters en 1997 y añadió otro título con el Campeonato de la PGA en 1999, pero fue su desempeño destructor de 15 golpes en Pebble Beach en 2000 lo que confirmó su estatus en el panteón del golf. El margen de victorias de Woods sigue siendo el más grande en la historia de los torneos major, y él logró romper una serie de otros récords en el camino. La victoria también daría lugar a un período de dominio sin igual en el juego.

8. El primer grand slam

Un mes después de su procesión en Pebble Beach, Woods ganó el Abierto Británico en San Andrews —por otro triunfal margen de ocho golpes— para completar el conjunto de los cuatro títulos de torneos major.

A los 24 años, él se convirtió en el jugador más joven de la historia en ganar el gran slam de su carrera y continúa siendo uno de solo cinco jugadores (junto a Gene Sarazen, Ben Hogan, Gary Player y Nicklaus) en haber ganado los cuatro torneos major profesionales en su carrera. Woods superó a Nicklaus para llevarse el récord por dos años.

7. El número 1 del mundo

No es un momento específico, pero el control que Woods tuvo sobre las clasificaciones mundiales ilustra la manera en la que dominó. Él pasó un récord de 683 semanas como el número 1 del mundo, iniciando con una incursión de una semana en junio de 1997 e incluyendo la mayor cantidad de semanas consecutivas (281) que pasó en dicha posición, desde junio de 2005 hasta octubre de 2010. A pesar de su reciente caída al rango de los 400 en las clasificaciones, Woods aún se encontraba en la cima tan solo en mayo de 2014 luego de pasar otras 60 semanas como el número 1 del mundo.

Para poner su superioridad en contexto, desde que las clasificaciones mundiales iniciaron en 1986, quien le sigue es Greg Norman con 331 semanas en la primera posición.

6. ¿El inicio del fin?

Woods ha luchado con sus lesiones a lo largo de su carrera, pero cada vez ha regresado lleno de desafío, siempre proclamando que se recuperará.

Pero después de someterse a una tercera operación en su espalda en noviembre de 2015, un deprimido Woods expuso sus dudas por primera vez.

“¿Dónde está la luz al final del túnel? No lo sé”, le dijo a los reporteros en la víspera de su evento Hero World Challenge en las Bahamas en diciembre.

“No hay nada que espere con entusiasmo, nada para lo que pueda prepararme”.

“Durante los 20 años que he estado aquí creo que he logrado mucho, y si eso es todo lo que conlleva, entonces me ha ido bastante bien. Creo que casi todo lo que venga después de esto será fácil”.

5. El último major

Poco antes del Abierto de EE.UU. de 2008, Woods fue diagnosticado con una lesión en el ligamento cruzado anterior y con una doble fractura por estrés en su pierna izquierda, a pesar de haber sido sometido a una reciente cirugía de rodilla. Los doctores dijeron que no debería jugar en Torrey Pines. Woods estaba seguro de que ganaría.

Lo que ocurrió en el transcurso de cinco días en el sur de California fue casi sobrenatural. Woods cojeaba y hacía muecas de dolor, pero produjo una serie de golpes improbables y putts prolongados para liderar después de 54 hoyos. Soltó otra bomba en el último green para participar en un desempate de 18 hoyos el lunes, y venció a Rocco Mediate, de 45 años de edad, para llevarse su título no. 14 en un major y su sexto con el entrenador Hank Haney.

Esta también fue la tercera vez en la que completó una serie de cuatro títulos de torneos major; a los 32 años de edad, era tres años menor que Nicklaus cuando logró realizar la misma hazaña.

4. El ‘Tiger Slam’

A Woods le fue sumamente bien durante el verano de 2000 y agregó el título de la PGA de EE.UU. a sus triunfos en el Abierto de EE.UU. y el Abierto Británico. En Augusta, en el primer major de 2001, derrotó a David Duval por dos golpes para llevarse una segunda chaqueta verde y establecer lo que llegó a conocerse como el “Tiger Slam” de ganar los cuatro majors de una sola vez.

Aquí vimos a Woods en su mayor esplendor, cuando su swing modelado por Butch Harmon azotaba como un instrumento de precisión.

Woods ganó ocho majors con Harmon entre 1997-2002 y seis bajo Heney entre 2005 y 2008. Haney renunció en mayo de 2010, pero Woods no pudo añadir más títulos a sus otras victorias en torneos major con Sean Foley, quien lo reemplazó y fue absuelto de sus deberes en agosto de 2014.

Nadie hasta ahora ha ganado los cuatro majors modernos en la misma temporada.

3. Las lesiones

El estado físico de Woods —o la falta del mismo— ha sido un factor decisivo en su carrera. Su dinámico swing y su riguroso régimen de entrenamiento de peso han tenido fuertes consecuencias en su cuerpo, y a menudo lo describen como un “viejo” de 40 años.

Ha tenido cuatro operaciones en su rodilla izquierda y sufrió numerosos problemas en el tendón de Aquiles, el cuello y el codo, al igual que un continuo dolor de espalda, lo cual dio lugar a una primera operación para liberar un nervio oprimido en marzo de 2014.

Woods se ha perdido de seis torneos major debido a lesiones desde 2008. El efecto colateral es el tiempo que se necesita para rehabilitarse y luego entrenar, mientras sus numerosos cambios de swing —algo que conlleva sus propios problemas— han sido en parte para preservar su cuerpo.

Sin embargo, Nicklaus ganó tres torneos major a sus cuarenta y tantos años, y sostiene que Woods “no debería ser descartado”.

2. La presentación

Para 1997, el mundo del golf había escuchado de este chico negro con un talento precoz que podía lanzar la bola a millas de distancia y su putt era como el de un Jedi, pero el público más amplio del deporte estaba a punto de ponerse al tanto.

El joven de 21 años, quien participaba en su primer Masters como profesional, ganó por un récord de 12 golpes en el famoso Augusta National para convertirse en el jugador más joven y en el primer golfista que no era de raza blanca en triunfar en el primer major del año.

La era de Tiger había iniciado y el juego había cambiado. Los jugadores se apresuraron para mejorar su condición física y volverse más fuertes, y los campos —como el de Augusta— empezaron a ser ampliados para combatir la creciente distancia de una nueva generación.

1. El colapso

La fecha ha quedado grabada en nuestra mente: 27 de noviembre de 2009. Esa noche se filtraron informes en relación a que Woods había estado involucrado en un accidente de auto afuera de su casa en Florida. A medida que se daba a conocer el panorama completo —de hidrantes de incendios, clubes de golf y a la larga una infidelidad consecutiva— la narrativa de Woods tomó una dirección totalmente imprevista. Luego siguió la rehabilitación y el divorcio, decidió dedicarle más tiempo a sus dos hijos, su condición se vino abajo, las lesiones interfirieron y los cambios de swing enturbiaron las aguas.

Ya nada volvería a ser igual. Siempre que la carrera de Woods sea analizada minuciosamente, las palabras “¿qué hubiera pasado si…?” estarán en una posición destacada en la conversación.