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EE.UU.

Cuando las cosas salieron muy mal para quienes compraron boletos de lotería en grupo

Por Ahiza Garcia

(CNNMoney) — ¿Quieres comprar boletos de la lotería Powerball con tus compañeros de trabajo?

Más vale que dejes todas las reglas en claro si no quieres que te engañen y te quedes sin recibir millones de dólares.

También es una buena idea que un comprador designado lleve un registro de todas las personas que han contribuido para comprar los boletos. Y el comprador de boletos le debe enviarle copias de los boletos a todos los que pagaron para que puedan ver los números.

Básicamente, es mejor estar preparado. Sino considera a los compañeros de trabajo de estos ganadores… quienes lo aprendieron por las malas.

Americo Lopes

En 2009, Lopes ganó un premio mayor de la lotería MegaMillions con un valor de 38,5 millones de dólares con un pago en efectivo de más o menos 24 millones. Él había comprado el boleto como parte de un conjunto de boletos que fueron adquiridos entre él y otros cinco trabajadores de la construcción. Cuando ganó, se negó a decírselo a sus compañeros de trabajo. En lugar de eso, solicitó una suspensión prolongada para operarse el pie. Sus compañeros de trabajo finalmente se enteraron y lo llevaron a tribunales. En 2012, un tribunal de Nueva Jersey emitió un fallo en contra de él, y sus cinco excompañeros de trabajo se llevaron a casa 2 millones de dólares cada uno.

Tonda Dickerson

La exmesera de Waffle House en Grand Bay, Alabama, ganó más o menos 10 millones de dólares en una lotería de Florida en 1999. Ella había recibido el boleto de un cliente frecuente que le había dado boletos a cinco empleados del restaurante. Dickerson fue la única que ganó. Ella trató de quedarse con el dinero, pero fue llevada a tribunales por sus compañeros de trabajo y por Edward Seward, el hombre que le dio el boleto. Según el testimonio dado en el tribunal, Dickerson había prometido dividir las ganancias con sus compañeros de trabajo y comprarle a Seward una camioneta si su boleto ganaba. El tribunal reconoció que el grupo tenía un contrato verbal. Sin embargo, Dickerson ganó al final debido a que los juegos de azar son ilegales en Alabama, lo que hace que los contratos no sean aplicables.

John Piccolo

En 2004, Piccolo ganó 175.000 dólares. Él se quedó con las ganancias, pero tres compañeros de trabajo lo llevaron a tribunales, al afirmar que el boleto había sido adquirido al haber comprado boletos entre varios compañeros de trabajo. Piccolo gastó más o menos 28.000 dólares, casi la totalidad de su parte de 43.750 dólares. Un juez congeló sus cuentas, así que no pudo gastar el resto del dinero, y el asunto a la larga se solucionó antes del juicio.

Stephen Kyle

En 2004, este trabajador de correos ganó 175.000 dólares en la lotería de Ohio. Fue llevado a tribunales por siete compañeros de trabajo que afirmaron que los había engañado para que no recibieran las ganancias, ya que había utilizado un boleto de los que adquirieron entre todos en la oficina. Un juez le ordenó a Kyle que dividiera las ganancias en partes iguales con los otros 20 miembros del grupo, lo cual representó más o menos 8.750 dólares para cada uno.