(CNN) - El primer ferry que transportaba a inmigrantes ha llegado a Turquía desde Grecia, bajo un controvertido acuerdo con la Unión Europea.

Cada inmigrante era acompañado fuera del barco por un oficial de policía de Turquía en la ciudad portuaria de Dikili el lunes por la mañana, aunque las autoridades han establecido una lona en un intento de evitar que la prensa pueda ver la cubierta del barco.

Tres barcos con 202 personas marcharon en las primeras horas de la mañana de las islas griegas de Lesbos y Chios. De acuerdo con un funcionario turco, Turquía ha acordado aceptar hasta 500 migrantes por día.

De Lesbos salieron dos barcos con 136 personas, predominantemente pakistaníes y de otros países del sur de Asia, pero también dos sirios que regresaron voluntariamente, dijeron las autoridades griegas.

Sesenta y seis se fueron a bordo del barco de Chios, entre los que había 42 afganos.

De acuerdo con funcionarios griegos, los migrantes no habían solicitado asilo.

Polémico acuerdo

El controvertido acuerdo fue alcanzado a principios de este mes, mientras Europa lucha con la afluencia de más de 1 millón de personas en sus fronteras. Es el mayor número de refugiados, muchos desplazados por la guerra civil de Siria, en la región desde la Segunda Guerra Mundial. Todavía resulta insignificante en comparación con los más de 2,7 millones registrados solo en Turquía.

Bajo los términos del nuevo acuerdo, todos los migrantes y refugiados que cruzan ilegalmente a Grecia por mar desde el 20 de marzo serán enviados de vuelta a Turquía. Por cada refugiado reinstalado en Turquía, Europa acogerá a otro desde ese país.

Pero el éxito del acuerdo para detener la ola de refugiados en la UE aún está por ver, y es probable que cambie las rutas de migración. El bloqueo en Grecia se produjo después de que su vecino Macedonia empezó a restringir el acceso de los refugiados. Las nuevas reglas pueden desviar a las miles de personas que huyen de sus países de origen más hacia el oeste, a países como Italia.

Amnistía condena el acuerdo

El viernes, un informe publicado por Amnistía Internacional condenó el acuerdo entre la UE y dijo que Turquía ha estado enviando a la fuerza a los refugiados de regreso a Siria, una violación del derecho internacional.

El informe encontró muchos casos de retornos a gran escala desde la provincia turca de Hatay, y lo llamó un "secreto a voces en la región".

"En su desesperación para sellar sus fronteras, los líderes de la UE han ignorado deliberadamente el más simple de los hechos: Turquía no es un país seguro para los refugiados sirios", dijo John Dalhuisen, director de Amnistía Internacional para Europa y Asia Central.