(CNN) - Los impuestos a paneles solares creados por el gobierno de Donald Trump podrían amenazar a miles de empleos en Estados Unidos.

Este lunes, el gobierno colocó aranceles del 30% en paneles y celdas solares provenientes del extranjero. Estos impuestos estarán vigentes durante cuatro años e irán disminuyendo.

El presidente Donald Trump dijo este martes que la decisión creará empleos y permitirá a Estados Unidos "hacer nuestro propio producto nuevamente".

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No obstante, la industria solar y los economistas retrocedieron con fuerza.

Un parque de paneles solares.

La Asociación de Industrias de Energía Solar, un grupo comercial, predijo que los nuevos aranceles le costarán a la economía estadounidense 23.000 empleos, incluyendo trabajos existentes y futuros que se habrían creado.

Los impuestos están destinadas a impulsar a los fabricantes estadounidenses. Después de que dos empresas de propiedad extranjera presentaron peticiones ante la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos el año pasado, el ITC descubrió que el equipo solar importado perjudica a los fabricantes estadounidenses.

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SolarWorld, una de las compañías que presentó la petición comercial, dijo que espera que los nuevos impuestos a paneles importados "sean suficientes para abordar el aumento de las importaciones y para reconstruir la fabricación solar en Estados Unidos".

Sin embargo, los trabajos de producción constituyen una pequeña porción del próspero negocio solar de Estados Unidos.

La industria se ha alejado de la fabricación debido a que los paneles baratos de los países asiáticos, especialmente de China, inundaron el mercado.

Y los fabricantes estadounidenses se han quedado atrás. Solo el 6% de los paneles del mundo se fabricaron en Norteamérica en 2016, según el Instituto Fraunhofer de Energía Solar en Alemania.

Varun Sivaram, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, dijo que los aranceles son "muy poco y demasiado tarde" para hacer que los productores estadounidenses sean competitivos con sus pares mundiales.

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Él cree que estos nuevos impuestos no serán suficientes para crear incentivos para la inversión en nuevas instalaciones en Estados Unidos, especialmente a medida que se ralentizan y caducan en cuatro años.

"Los aranceles de Trump son notables ya que virtualmente no existen beneficios para compensar el daño general que causarán", dijo Sivaram.

En cambio, los analistas esperan que los nuevos aranceles disminuyan las ventas de paneles solares en Estados Unidos. Los fabricantes de paneles solares transferirán parte del costo a los clientes, haciéndolos más caros y menos atractivos, particularmente en algunos mercados donde la energía solar apenas comenzaba a tomar fuerza.

"Áreas como Carolina del Norte, Nueva York y Washington DC verán un período de enfriamiento", dijo Bryan Birsic, director ejecutivo de Wunder Capital, una firma que desarrolla y administra inversiones solares.

Si las ventas se vuelven lentas, la industria necesitará menos instaladores, frenando lo que ha sido una de las industrias de mayor crecimiento para empleos. Los trabajos en la energía solar crecieron 17 veces más rápido que la economía general de Estados Unidos, Según un informe del año pasado de la Agencia Internacional de Energía Renovable.

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En 2016 hubo 260.000 empleos relacionados a la energía solar en Estados Unidos. La mitad de ellos eran instaladores de paneles comerciales y residenciales, de acuerdo con la Fundación Solar, una entidad sin fines de lucro. Solo el 14% eran trabajos de fabricación.

"Sin duda, los trabajos de instalación se perderán", dijo Shawn Kravetz, director de Esplanade Capital.

– Patrick Gillespie de CNNMoney y Daniel Shane contribuyeron a esta historia.