(CNN) – El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, tenía agendado reunirse con funcionarios de Corea del Norte –incluida la hermana del líder del país Kim Jong Un–, durante su visita políticamente cargada a los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur a principios de este mes, según confirmó su oficina este martes.

Pero el encuentro nunca sucedió: los norcoreanos evitaron la reunión antes de que ocurriera. Para la oficina de Pence, la repentina cancelación es una señal de que los intentos de Estados Unidos por presionar al régimen de Kim están funcionando.

“Corea del Norte abandonó una reunión con la esperanza de que el vicepresidente suavizara su mensaje, lo que habría cedido al escenario mundial para su propaganda durante los Juegos Olímpicos”, explicó Nick Ayers, secretario general de Pence.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había autorizado dicha reunión, con la advertencia de que Estados Unidos no se retractaría de su exigencia sobre que Pyongyang abandone sus armas nucleares.

El diario The Washington Post reportó inicialmente el posible encuentro.

Corea del Norte envió a los Juegos Olímpicos de Invierno una delegación de más de 500 personas, compuesta por atletas, porristas, medios nacionales y altos funcionarios del gobierno, incluyendo a Kim Yo Jong, la hermana del líder de Corea del Norte y jefe del departamento de propaganda del país, así como a Kim Yong Nam, jefe de estado ceremonial.

Su asistencia resultó de las negociaciones diplomáticas a principios de este año entre Seúl y Pyongyang, las primeras conversaciones de alto nivel en más de dos años.