(CNN) — Tras múltiples casos de violencia con armas —como el tiroteo masivo en una escuela de Parkland, Florida, que dejó 17 muertos— algunos defensores del control de armas han pedido la prohibición de las armas del estilo del rifle AR-15, similar al que ya había en Estados Unidos hasta que expiró en 2004.

Pero esa prohibición, que necesitaría un proyecto de ley del Congreso para ser revivida, no parece que vaya ir a ningún lugar en el Capitolio a corto plazo, según dice la mayoría de los observadores del Congreso.

El atacante, Nikolas Cruz, compró legalmente el arma que usó en el tiroteo, un rifle de estilo AR-15, en el estado de Florida hace casi un año, según PeterJ. Forcelli, agente especial a cargo de la división de campo de la oficina de Miami para Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.

El rifle AR-15, el tipo de arma en el que se basaba la que usó el tirador de Parkland, estaba entre esas prohibidas durante 10 años con la ley de 1004. Pero ahora es legal.

Incluso bajo la prohibición, los fabricantes de armas usaron escapatorias para seguir produciendo armas similares a la AR-15 cambiándole detalles en el arma o si nombre. Por ejemplo, la prohibición no cubría las versiones de estas armas a menos que tuvieran dos características cosméticas: una culata plegable, una montura de bayoneta, una empuñadura de pistola que sobresalga visiblemente, un superior de flash o un lanzagranadas.

Para entender a dónde se dirige el país con el control de armas, es importante conocer cómo llegamos hasta aquí.

La prohibición de 1994

En muchos de los tiroteos masivos en los últimos años, incluyendo la masacre de Las Vegas del 1 de octubre y el tiroteo en una iglesia de Texas el 5 de noviembre, los atacantes usaron armas semiautomáticas.

Pero no siempre fue legal venderlas y comprarlas.

En 1994, el entonces presidente Bill Clinton promovió una prohibición de armas de asalto en el Congreso, y tuvo el apoyo bipartidista.

Los expresidentes Ronald Reagan, Jimmy Carteer y Gerald Ford incluso firmaron en ese momento una carta conjunta enviada a la Cámara de Representantes expresando su apoyo.

“Este es un tema de vital importancia para la seguridad pública”, decía la carta. “Urgimos a escuchar al público estadounidense y a las fuerzas de orden público para apoyar una prohibición de la más fabricación de estas armas”.

La prohibición de Clinton vetó más de una docena de tipos de armas semiautomáticas similares a la utilizada por en el tiroteo en Parkland. Había una cláusula que establecía que caducaría a los 10 años si el Congreso no lo reautorizada. Eso no ocurrió.

Algunos demócratas querían renovar la prohibición, pero no eran suficientes para hacerlo realidad. Así que el veto caducó en 2004.

Voces divididas sobre la prohibición

No solo son los de la izquierda quienes han planteado la idea de revivir la prohibición. Un importante donante republicano prometió el fin de semana dejar de dar cheques a candidatos y grupos políticos que no apoyen la prohibición de las armas de asalto.

“Todo lo que quiero hacer es restituir la sensatez y adoptar esta prohibición de armas de asalto para que nuestros niños puedan volver a las escuelas, estar a salvo y no ser disparado”, dijo el desarrollador inmobiliario Al Hoffman Jr. a Ana Cabrera, de CNN.

Una mayoría de estadounidenses culpa al Congreso y el presidente Donald Trump de no hacer lo suficiente para prevenir tiroteos masivos, según una encuesta de Washington Post y ABC publicada el martes.

En cambio, el debate sobre el control de armas en el Congreso parece encaminarse hacia la actualización del proceso de verificación en Estados Unidos, acaso.

Otros esfuerzos para que vuelva la prohibición

Una de las más fervientes defensoras en el Congreso de la vuelta de la prohibición es la senadora demócrata por California Dianne Feinstein, quien reintrodujo un proyecto de ley que prohibiría la venta de ese tipo de armas después de un tiroteo mortal en una escuela de Newtown, Connecticut. Dejó 20 niños y seis adultos muertos en 2012.

Las ventas de armas en Estados Unidos han bajado desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de ese país. (Foto de Ethan Miller / Getty Images)

Feinstein, quien ayudó a defender la legislación de 1994, creó su propuesta como una mejora de la prohibición que caducó en 2004. Esta norma habría prohibido también los rollos de munición de mas de 10 balas.

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Cuando su propuesta fue aprobada por la Comisión Judicial del Senado, el entonces líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, decidió no incluir la propuesta de prohibición de armas semiautomáticas en la legislación sobre las armas que iba al Senado por considerar que incluirla haría que la ley quedaría bloqueada por una táctica republicana.

En su lugar, propuso que la prohibición fuera una enmienda a la legislación sobre las armas para que el Senado pudiera votarla.

Finalmente la propuesta cayó con 40 votos frente a 60.

Lo que ocurre ahora

En el pasado, los esfuerzos más serios de proyectos de ley sobre las armas se han centrado en los controles sobre antecedentes y no en prohibir tipos específicos de armas, y eso es lo que parece que va a pasar este año cuando algunos senadores demócratas clave se postulen para la reelección en estados donde el año pasado ganó el presidente Donald Trump.

Incluso esta semana, la Casa Blanca dijo el lunes que Trump “apoya los esfuerzos para mejorar el sistema federal de verificación de antecedentes” para la compra de armas. El martes el presidente dijo que ha ordenado a su secretario de Justicia que proponga campos que prohiban los mecanismos llamados “bump stock” o aceleradores de disparos, que permiten que las rondas de disparos sean más rápidas.

El subsecretario de prensa Raj Shah dijo que Trump habló con el senador John Cornyn, un republicano de Texas, el viernes sobre el proyecto de ley que presentó el senador demócrata por Connecticut Chris Murphy. Este proyecto pretende fortalecer la forma en la que los gobiernos federales y estatal informan de delitos que podrían prohibir a las personas comprar armas.

Si bien la Casa Blanca aprobó un proyecto de ley que incluía esta disposición en diciembre, un proyecto de ley del Senado con las mismas propuestas está estancado. Ha sido remitido a la Comisión Judicial, pero aún no ha sido sometido a votación.

El proyecto de ley de la Cámara se fusionó con dos medidas que tienen apoyo del bipartito, incluyendo una sobre rellenar los vacíos en el sistema federal para la verificación de antecedentes. La medida, que no tiene el apoyo bipartidista, aflojaría las regulaciones de armas y permitiría a aquellos con permisos para armas ocultas viajar con ellas a otros estados, lo cual era una prioridad para la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés).

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La legislación del Senado no fortalecería las verificaciones de antecedentes, pero se aseguraría de que las autoridades federales y estatales cumplan con la ley existente y les exijan que informen sobre los registros de antecedentes penales al servicio preparado para ello.

No está claro en este momento si el proyecto de ley llegará al Senado.

Los legisladores de la Cámara de Representantes aprobaron una legislación en diciembre para flexibilizar las regulaciones de armas y así permitir que aquellos con permisos puedan portar armas ocultas para viajar legalmente con ellas a otros estados.

Cornyn dijo en diciembre que unir los proyectos de ley sobre las armas es un camino difícil para el Senado y sugirió que se eliminara aquella sobre la verificación de antecedentes.

Colaboraron en este reporte: Deirdre Walsh, Ted Barrett, Kevin Liptak, Jason Hanna, Faith Karimi, Emanuella Grinberg, David Heath, Elise Hansen and AJ Willingham