La comediante Michelle Wolf durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca.

(CNN) - La tradicional cena de corresponsales de la Casa Blanca de este año tuvo un profundo tono satírico y una amplia variedad de voces en una noche de provocativo humor político

La comediante Michelle Wolf, conocida por su participación en el programa "The Daily Show", encabezó el evento con una rutina inusualmente mordaz y lasciva. Ella hizo mofa de legisladores e integrantes de los medios, pero se enfocó en el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien no estuvo presente, y otras personas de la Casa Blanca en una rutina que provocó duras críticas de muchos en la audiencia y en las redes sociales.

Trump, quien ha calificado a los medios de "enemigo del pueblo estadounidense", tuvo un encuentro con simpatizantes en Michigan en lugar de acudir a la cena. En su representación en el evento, que sirve para recaudar fondos para becas escolares, estuvo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Sarah Sanders representó al presidente Donald Trump durante la cena de corresponsales.

Sanders, sentada en la mesa principal, a unos cuantos pasos de Wolf, fue blanco de algunos de los chistes más duros de la comediante. Esos chistes fueron recibidos algunas veces con resoplidos, algunas risas y a veces con silencio.

Aunque Trump no estuvo presente para dar algún golpe, Wolf ofreció los suyos durante casi 10 minutos.

"No puedes callarme por ser mujer ... a menos que seas Michael Cohen y me transfieras 130.000 dólares", dijo. "Pueden encontrarme en Venmo (un servicio de pago digital) con mi nombre de estrella porno: Reince Priebus".

"Tenía muchos chistes sobre miembros del gabinete, pero tuve que desecharlos porque ya despidieron a todos", dijo. "Ustedes pasan por miembros del gabinete más rápido de lo que Starbucks echa a personas negras".

Otras de las bromas entraron a un terreno algo más controvertido, provocando una mezcla de risas y silencios incómodos entre la ausencia.

Tradicionalmente, durante la cena, el animador principal se burla del presidente y el gobierno, y el presidente devuelve el gesto.

Durante el evento, periodistas de CNN, The New York Times, Reuters y The Washington Post recibieron varios premios a la excelencia periodística, cobertura de noticias en fechas límite y excelencia en la cobertura de temas de importancia nacional o local.