(CNN) - Los votos del centro podrían definir el próximo presidente de Colombia, pero están atomizados entre los que votarán por Iván Duque, los que lo harán con Gustavo Petro y quienes se decidieron a votar en blanco en la segunda vuelta presidencial que será el próximo 17 de junio.

El centro estuvo representado en la primera vuelta presidencial por los candidatos Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia; Humberto de la Calle, del Partido Liberal, y por Germán Vargas Lleras, que tiene más afinidad con la derecha. Estos tres candidatos representan más de 6 millones de votos que pueden ser decisivos en esta segunda vuelta, y por tanto son apetecidos por los candidatos que están en una cuenta regresiva para capturar esos votos.

Así es el tarjetón electoral para la segunda vuelta en Colombia: en el primer cuadro aparece Gustavo Petro y Ángela María Robledo, y en el segundo, Iván Duque y Marta Lucía Ramírez. (Crédito: Registraduría Nacional de Colombia)

¿Con quién se van los del centro?

La ecuación es difícil, más cuando los candidatos presidenciales representan dos extremos políticos de los que el centro quería desmarcarse. Viejas y nuevas alianzas podrían ayudar a pronosticar cómo se moverán algunos votos, pero la incertidumbre reina.

La división de las aguas

En las últimas dos semanas las aguas políticas se dividieron de una manera poco sorpresiva: el establecimiento político representado en liderazgos de los expresidentes Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), el conservador Andrés Pastrana (1998-2002) y el liberal César Gaviria (1990-1994) se unieron al candidato de derecha Iván Duque, que obtuvo casi el 40% de los votos el 27 de mayo, en la primera vuelta. El Partido Conservador, el Partido Mira (de tendencia cristiana), un sector del Partido Liberal y un sector de Cambio Radical también se unieron al candidato de derecha.

Entre los apoyos de Duque están artistas locales como Silvestre Dangond, Jorge Celedón, el reguetonero Maluma, el cantante de música popular Pipe Bueno, la exseñorita Colombia Paulina Vega. También apoyan a Duque la Sociedad de Agricultores de Colombia, entre otros.

Por otra parte están los apoyos que se sumaron a Gustavo Petro en las últimas semanas. El partido de izquierda Polo Democrático —que estaba dividido entre la Coalición Colombia, del excandidato Sergio Fajardo, y la Colombia Humana de Petro— anunció su adhesión la semana pasada al candidato de izquierda. Petro también recibió el apoyo de Clara López, fórmula vicepresidencial de Humberto de la Calle.

A Petro en segunda vuelta se sumaron el exalcalde de Bogotá Antanas Mockus, que obtuvo más de 536.000 votos para el Senado en las elecciones del Congreso del 11 de marzo, y Claudia López, excandidata a la vicepresidencia de la Coalición Colombia, cuyo candidato Fajardo obtuvo el 23% de los votos de la primera vuelta. En los últimos días, Ingrid Betancourt, la excandidata presidencial secuestrada por las FARC entre 2002 y 2008, también sumó su apoyo a Petro.

Y un sector en desobediencia del Partido Liberal también se fue con Petro, pues dicen que no es coherente por parte de ese partido unirse a Duque, cuando César Gaviria, presidente del Partido Liberal, hizo una férrea oposición al gobierno de Álvaro Uribe.

“Yo lo llamo [un acuerdo] clientelista, porque no me explico de qué otra forma termina el Partido Liberal, que fue el abanderado del proceso de paz, de la política de víctimas, que fue la principal bancada que defendió la implementación [del acuerdo de paz] apoyando a Duque”, le dijo a CNN en Español Luis Ernesto Gómez, líder liberal que fue viceministro del Interior y del Trabajo, y que se unió a Petro en segunda vuelta. Gómez publicó un video de Gaviria lanzando fuertes críticas a Uribe, a quien se alió recientemente.

Para Gómez, teniendo en cuenta las dos opciones que quedan en el tablero político, Petro está más cerca de los valores liberales que Duque. Y uno de ellos es la defensa y protección de los acuerdos de paz de La Habana, que estarían en riesgo de ser modificados si Duque gana la presidencia. Y según él, gran parte de los votos que recibió De la Calle el 27 de mayo, ya tienen dueño.

"Esos votos muy probablemente ya están donde Gustavo Petro sin que nadie haga nada”, aseguró Gómez.

Varios intelectuales y periodistas colombianos han anunciado su apoyo a Petro.

El poder del voto en blanco

El otro factor de la ecuación es el voto en blanco, que podría ser clave en la elección del próximo presidente de Colombia, pues aunque muchos lo defienden como una opción para salir de la polarización, otros dicen que en últimas beneficiaría al candidato del uribismo, que ya tienen en su bolsillo más de 7,5 millones de votos.

“Yo entiendo que un ciudadano vote en blanco porque tenga dudas, porque tenga temores. Pero yo creo que los líderes les corresponde liderar y asumir una posición”, agrega Gómez.

Sergio Fajardo, excandidato presidencial de la Coalición Colombia, que obtuvo 4,5 millones de votos, anunció su voto en blanco en segunda vuelta, haciendo un llamado a la coherencia.

Humberto de la Calle, el exjefe negociador de los acuerdos de La Habana, que durante campaña dijo que votaría por el que quedara entre Fajardo, Petro y él, también se unió al voto en blanco. Gustavo Petro lo invitó a que lo apoyara en segunda vuelta, pero De La Calle se sostuvo en su posición del voto en blanco en una carta publicada el fin de semana.

Otro que anunció su respaldo al voto en blanco fue Luis Felipe Henao, exgerente de la campaña de Germán Vargas Lleras. Henao dijo en una columna publicada este lunes en el diario El Tiempo que algunas personas de su partido Cambio Radical hicieron "alianzas por respetables afinidades ideológicas y otros, por cuestionables fines burocráticos" con Duque. Pero él dijo que votará en blanco por coherencia.

“El voto en blanco es una opción para exigir que como ciudadanos respeten nuestras diferencias”, escribió Henao en Twitter.

Esta opción, la del voto en blanco, representa para sus partidarios a un sector de la población que no se siente representada por ninguna de las dos opciones.

“Cuántos son de un lado y cuántos son de otro, no tengo ni idea”, le dijo a CNN en Español el senador electo por el Partido Verde, Iván Marulanda, que se unió a la campaña del voto en blanco en segunda vuelta. “Ese centro está integrado por sectores que sienten miedo de esos extremos”.

Marulanda estima que el voto en blanco para el 17 de junio va a tener una votación “que no tiene antecedentes en la historia”, y que a futuro podría transformar la política de Colombia y agrega que esta opción no está pensada para favorecer a ningún candidato, sino justamente lo contrario, salirse de la polarización.

“No es un espacio pensado ni premeditado para favorecer a nadie. Es un espacio en el centro el del voto en blanco, donde todos tienen sus razones”, dice Marulanda, que agrega que el voto en blanco es el de “una ciudadanía libre, que vota en su momento por lo que considera que es la mejor opción”.

En caso de que el voto en blanco llegara a ganar en la segunda vuelta presidencial no habría nuevas elecciones en Colombia, como sí está establecido para la primera vuelta. Por el contrario, el ganador será el candidato que haya obtenido la mayor votación.

Además ni la Constitución Política ni la Corte Constitucional contemplan un escenario en que el voto en blanco gane en la segunda vuelta presidencial, lo que quiere decir que no aplicarían sus efectos a la hora de repetir elecciones. ¿Por qué?

Según le dijo a CNN en Español el magistrado del Consejo Nacional Electoral, Armando Novoa, porque para eso se hizo una primera vuelta y el voto en blanco no alcanzó la mayoría, entonces no tendría consecuencias políticas, no cambiaría ni pondría en jaque al candidato que obtenga más votos.

Para Novoa, si llegara a ganar el voto en blanco en segunda vuelta, habría “una enorme crisis de legitimidad democrática” y agregó que un “pronunciamiento tan abrumador en segunda vuelta” haría para un nuevo presidente “insostenible su gobernabilidad”.

Sin embargo, para Marulanda, aunque no sabe de qué magnitud será el voto en blanco, estos votos pueden “traducirse hacia adelante en que se unan ciertas dinámicas políticas y organicen una propuesta de centro hacia el futuro”.

Más de 36 millones de colombianos están llamados a votar en la segunda vuelta presidencial el 17 de junio, cuando elegirán el presidente que liderará el destino de los colombianos de aquí a 2022.