(CNN) - Los tiempos difíciles para la industria del juguete podrían volverse francamente aun más difíciles el próximo año si la guerra comercial entre Estados Unidos y China sigue aumentando.

En EE.UU. la industria está tratando de recuperarse tras el descalabro de Toys "R" Us, que deja el negocio, pero a los fabricantes les preocupa que pronto puedan verse afectados por los nuevos impuestos que harán subir los precios en casi todos sus productos.

Alrededor del 85% de los juguetes vendidos en Estados Unidos se fabrican en China, según la Toy Association, el grupo comercial de la industria. Aunque esos productos han escapado a la escalada de la guerra comercial entre China y el gobierno de Donald Trump hasta el momento, se espera que la próxima ronda de aranceles incluya todas las importaciones de China que aún no han sido gravadas.

Si eso sucede, no hay forma de que los juguetes escapen.

LEE: La guerra comercial entre China y EE.UU. llega a los hogares a través de Walmart

"Esto no podría llegar en un momento menos oportuno para nuestra industria", dijo Rebecca Mond, vicepresidenta de asuntos gubernamentales de la Toy Association. "Todavía nos estamos recuperando de esa bancarrota", asegura.

Ella argumenta que la solución a los aranceles —llevar la fabricación de juguetes a Estados Unidos— no tendría sentido.

"Es una industria que requiere mucha mano de obra y no se puede automatizar fácilmente", dijo. Gran parte de la fabricación que se ha llevado a Estados Unidos en los últimos años se ha dedicado a plantas muy automatizadas con alta productividad.

Mattel, fabricante de la popular muñeca Barbie, entre otros juguetes, sería una de las empresas afectadas con la guerra comercial entre Estados Unidos y China. (Photo by Sean Gallup/Getty Images)

También es una industria de temporada que tiene que aumentar la producción más cerca de la época de vacaciones, dijo. Eso hace que la construcción de nuevas fábricas estadounidenses sea poco práctica, indicó.

Brian Goldner, presidente ejecutivo de Hasbro, ha hablado con analistas sobre el traslado de la producción fuera de China, pero dejó en claro que iría a otros países de bajos salarios, no a Estados Unidos. Dijo que tomará años cambiar incluso una fracción de su producción china en otros lugares.

"No hay absolutamente ninguna forma de que Hasbro y Mattel puedan pasar de China a otro país de bajo costo de un día para otro", dijo Lutz Mueller, presidente ejecutivo de Klosters Trading y experto en la industria.

Los principales fabricantes de juguetes se negaron a responder preguntas sobre el peligro de los aranceles. Pero cuando algunos de los artículos que venden, incluidas las sillas altas y las cunas, se pusieron inicialmente en las listas de aranceles anteriores, indicaron a los funcionarios de comercio de Estados Unidos que estos impuestos terminarían costando puestos de trabajo en Estados Unidos.

Mattel dijo que emplea a 5.000 estadounidenses.

Estos argumentos funcionaron y los productos juveniles no se incluyeron en rondas anteriores de aranceles, por ahora.

Lutz dijo que varias compañías de juguetes más pequeñas podrían cerrar su negocio por los aranceles. Muchos luchan para recuperarse de la bancarrota de Toys "R" Us.

LEE: ¿Cómo impactará a la economía de Latinoamérica la guerra comercial entre EE.UU. y China?

En cuanto a las compañías más grandes, Mattel ya la tenía difícil, incluso antes de la quiebra de Toys "R" Us. Sus acciones han bajado un 20% desde junio. En julio, tras el cierre de Toys "R" Us, anunció que recortaría 2.200 empleos en Estados Unidos, en un esfuerzo por controlar los costos.

Lutz dice que Mattel no se quedaría fuera del negocio, pero la imposición de aranceles podría reavivar las conversaciones sobre la compra por parte de un rival, Hasbro.

"Mattel ya se está tambaleando", dijo. "Hasbro ha estado tratando de comprarlo durante un tiempo. Si puede sobrevivir como una compañía independiente con tarifas, es un interrogante".