(CNN) - El presidente Donald Trump anunció el jueves un plan para cambiar las reglas de asilo de EE.UU., mientras busca utilizar a un grupo de migrantes centroamericanos que se dirigen a la frontera de EE.UU. como parte de su argumento final a los votantes antes de las elecciones intermedias.

También sugirió que los militares estadounidenses en la frontera entre Estados Unidos y México podrían disparar contra alguien en la caravana de migrantes si la persona les arroja rocas o piedras.

Cuando se le preguntó si se imaginaba que los militares estadounidenses dispararan contra cualquiera entre los grupos de migrantes, Trump dijo a los reporteros en la Casa Blanca: "Espero que no, espero que no, pero es el Ejército".

"Espero que no se llegue a eso", dijo Trump, pero dijo que se considerará que cualquiera que arroje piedras estaría usando un arma de fuego, "porque no hay mucha diferencia cuando te golpean la cara con una roca".

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Trump se ha centrado cada vez más en que la inmigración de cara a los últimos días para las elecciones intermedias, mientras los republicanos de todo el país luchan por igualar a sus oponentes en el entusiasmo de los votantes.

Trump no dio a conocer detalles sobre la propuesta de asilo o cómo se implementaría. Según un asesor de la Casa Blanca, la administración buscará exigir a los migrantes que soliciten asilo en los puntos de entrada legales, y evitará que soliciten asilo si son atrapados cruzando la frontera ilegalmente. El presidente dijo que firmaría un decreto relacionado con la inmigración la próxima semana, pero no fue específico en cuanto a lo que abordaría.

La administración de Trump ha estado buscando formas de limitar el número de solicitantes de asilo.

La Ley de Inmigración y Nacionalidad establece que cualquier persona que llegue a Estados Unidos "ya sea que llegue o no a un puerto designado de entrada" puede solicitar asilo si tiene un "temor fundado de persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social, u opinión política".

A principios de este año, el secretario de Justicia Jeff Sessions dijo que las víctimas de pandillas y violencia doméstica ya no califican para el asilo.

"El asilo nunca tuvo la intención de aliviar todos los problemas, incluso los graves, que las personas enfrentan todos los días en todo el mundo", dijo Sessions en junio.

Como secretario de Justicia, Sessions tiene un amplio poder sobre los procedimientos de asilo y los tribunales de inmigración, que están bajo el poder del Departamento de Justicia.

También ha sugerido que esas solicitudes se rechacen incluso antes de que los solicitantes de asilo comparezcan ante un juez y comiencen los procedimientos judiciales, y que el simple hecho de cruzar la frontera ilegalmente también podría ser un factor para rechazar una solicitud de asilo.

CNN informó a principios de esta semana que la administración también está considerando un plan para limitar el número de migrantes que pueden ingresar a los puertos legales de entrada mediante la "medición", esencialmente creando una lista de espera para permitir que las personas ingresen solo si el Departamento de Seguridad Nacional tiene el capacidad para procesar y detenerlos en una de sus instalaciones, dijo un funcionario de ese departamento.

En el pasado, la práctica de la medición ha dado lugar a que las personas decidan no soportar una larga espera para tratar de ingresar al país legalmente y en lugar crucen ilegalmente. Si algunos de este grupo de migrantes hacen eso, podrían enfrentar un estándar más estricto y más alto para buscar asilo bajo los planes de la administración.

Los asesores de la Casa Blanca habían considerado que Trump pronunciara un discurso de inmigración a principios de semana, pero la masacre de la sinagoga de Pittsburgh el sábado retrasó esos planes.