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Salud

El cáncer alimentado por la obesidad está en aumento entre los ‘millennials’ en EE.UU.

Por Sandee LaMotte

(CNN) — El cáncer alimentado por la obesidad está en aumento entre los adultos jóvenes de Estados Unidos y aparecen a edades cada vez más jóvenes, según un análisis publicado el lunes por la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

El estudio, publicado en The Lancet Public Health, examinó datos sobre 12 cánceres relacionados con la obesidad entre 1995 y 2014, así como 18 cánceres comunes no asociados con el peso. Encontraron una tendencia inquietante entre los adultos de 24 a 49 años.

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“El riesgo de cáncer aumenta en adultos jóvenes para la mitad de los cánceres relacionados con la obesidad, y el aumento es cada vez en edades más jóvenes”, dijo el coautor Ahmedin Jemal, vicepresidente del Programa de Investigación de Servicios de Vigilancia y Salud de la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

El riesgo, dijo, estaba aumentando paso a paso en personas cada vez más jóvenes.

“Los hallazgos de este estudio son una advertencia sobre el incremento del cáncer relacionado con el sobrepeso en adultos mayores en el futuro”, dijo Jemal, “que puede detener o revertir el progreso logrado en la reducción de la mortalidad por cáncer en las últimas décadas”.

Cánceres comunes en personas mayores

Los seis cánceres relacionados con la obesidad que mostraron aumentos alarmantes entre los adultos más jóvenes fueron colorectal, endometrial, vesicular, renal, pancreático y mieloma múltiple, un cáncer de la médula ósea.

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La mayoría de estos cánceres han aparecido tradicionalmente en pacientes a edades más avanzadas, por lo general entre los 60 y los 70 años. Sin embargo, el estudio reveló que algunos de los aumentos más significativos se observaron en el grupo de edad “millennial”, en un momento en que “la incidencia general de cáncer disminuye en los hombres y se estabiliza en las mujeres en EE. UU.”, dijo Jemal.

Al tomar el cáncer de páncreas por ejemplo, típicamente diagnosticado en personas mayores de 65 años. El análisis encontró que el aumento promedio anual de cáncer de páncreas fue de 4,34% para personas de 25 a 29 años, 2,47% para personas de entre 30 y 34 años, 1,31% para personas entre 35 y 39 años de edad, y solo 0,72% en aquellos de 40 a 44 años.

En general, el riesgo de cánceres colorrectales, endometriales, pancreáticos y de la vesícula biliar en la generación milénica era aproximadamente el doble que la tasa de los baby boomers –nacidos entre 1946 y 1964– a la misma edad, según el estudio.

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En contraste, las tasas en los grupos de edad más jóvenes sucesivos disminuyeron o se estabilizaron en todos menos en dos de los 18 cánceres no relacionados con la obesidad, incluidos los cánceres relacionados con el tabaquismo y la infección. Los dos cánceres no asociados con la obesidad que aumentaron en los grupos de menor edad fueron el cáncer gastrointestinal y la leucemia, un cáncer de la sangre. “Este estudio muestra que la incidencia del cáncer asociado con la obesidad ha aumentado dramáticamente en grupos de personas nacidas en décadas recientes”, dijo el doctor George Chang del Centro Oncológico MD Anderson, que no estuvo involucrado en el análisis.

Sin embargo, Chang advierte contra la sobregeneralización sobre la base de un estudio epidemiológico.

“El estudio no fue establecido para establecer la causalidad”, dijo Chang. “Sabemos que hay muchos factores asociados con la obesidad y el cáncer, como la falta de ejercicio y la mala alimentación. Lo que cada uno de esos factores contribuye al cáncer es menos claro”.

La obesidad es una epidemia mundial

Globalmente, la obesidad ha alcanzado “proporciones epidémicas”, dice la Organización Mundial de la Salud, que estima que más de mil millones de adultos tienen sobrepeso y que al menos 300 millones de ellos son clínicamente obesos.

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Los milénicos están en camino de ser una de las generaciones más pesadas de la historia. La investigación en el Reino Unido muestra que al menos siete de cada 10 personas nacidas entre principios de los años ochenta y mediados de los noventa probablemente tendrán sobrepeso u obesidad a mediados de los 30 y 40 años. Solo cinco de cada diez baby boomers eran obesos a esa misma edad.

En Estados Unidos, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, más del 40% de los estadounidenses son obesos, como uno de cada seis niños de 2 a 19 años.

Un estudio en el New England Journal of Medicine del año pasado encontró casi el 60% de los niños y adolescentes de la nación serán obesos a la edad de 35 si la tendencia continúa, con aproximadamente la mitad del aumento de peso previsto durante la infancia.

Esa trayectoria ascendente tiene expertos preocupados por las afecciones médicas asociadas, como enfermedades cardíacas, diabetes y hasta 13 tipos de cáncer.

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“Sin embargo, creo que el público en general ni siquiera sabe que la obesidad está asociada con el cáncer”, dijo el oncólogo de la Universidad de Case Western Reserve Nathan Berger, que no estuvo asociado con el estudio de la American Cancer Society.

El vínculo entre la grasa y el cáncer

Las células de grasa, conocidas como células adiopose, hacen más que almacenar el exceso de calorías en el cuerpo. También liberan ácidos grasos similares a las hormonas y proteínas que afectan el metabolismo, el peso corporal y las funciones reproductivas.

La ciencia está tratando activamente de descubrir cómo esas hormonas podrían contribuir a ciertos cánceres.

Según Berger, quien dirige un laboratorio enfocado en la obesidad y el cáncer, una teoría probable es que algunas de esas hormonas concuerdan con receptores en ciertos cánceres pero no en otros, estimulando así el crecimiento tumoral en cánceres que encajan bien.

Independientemente de cómo ocurra, la ciencia sabe que la asociación es real.

“Sabemos en modelos animales que la obesidad acelera la aparición del cáncer”, dijo Berger. “Y sabemos en las personas que la obesidad está asociada con un aumento del cáncer y un peor pronóstico para los pacientes con cáncer. Eso está bien establecido”.

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Chang, que es un cirujano oncólogo, dice que una de las razones de un mal pronóstico es el efecto del exceso de peso en los resultados quirúrgicos. Él señala que cinco de los seis cánceres en aumento en adultos más jóvenes, como el colorrectal, el útero, la vesícula biliar, el riñón y el cáncer de páncreas, son tratados quirúrgicamente.

“Un paciente que es obeso tendrá un mayor riesgo de complicaciones y, a menudo, complicaciones más severas en la cirugía que alguien con un peso óptimo”, dijo Chang.

Una llamada de alerta sobre la obesidad

Lo que muestra esta investigación, dijo Berger, es una asociación entre el cáncer y la obesidad en edades cada vez más jóvenes. Eso, dijo, debería ser una llamada de atención para los médicos, los encargados de formular políticas y el público en general, especialmente cuando se trata de la obesidad infantil.

“Tenemos que hacer que el público sepa que no hay tiempo para estar obeso”, dijo Berger. “Lo que eso significa es que no puedes decir: ‘Oh, qué lindo niño regordete, pero no te preocupes. Él crecerá’. Porque lo que está sucediendo es que la obesidad del pequeño ya puede estar afectando el proceso cancerígeno”.

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Chang estuvo de acuerdo en que es necesaria una acción urgente. “La obesidad durante la infancia es una manera importante de predecir la obesidad adulta”, dijo Chang, “Creo que resalta la importancia de reducir las tasas de obesidad a través de una mejor dieta, mejor y más ejercicio. Esto debería ser prioridad número uno en cuanto a política de salud pública”.