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Tiroteos

Nueva Zelandia tomó acciones para prohibir las armas de asalto. ¿Por qué EE.UU. no puede?

Por Zachary B. Wolf

(CNN) — Una semana después de un tiroteo masivo en dos mezquitas, el gobierno de Nueva Zelandia está en camino de prohibir las armas de asalto el próximo mes y recuperar las que ya están allí.

Veinte años después de la masacre de Columbine, el primero de tantos tiroteos masivos en Estados Unidos, el Gobierno Federal no ha hecho prácticamente nada. La prohibición federal de armas de asalto expiró en 2004. El apoyo para restablecer dicha prohibición es inferior al 50%, según encuestas recientes.

En cambio, a los maestros de Indiana se les dispara con perdigones para prepararlos para posibles tiroteos en la escuela. Porque si no puedes detenerlos, prepárate para ellos. O algo así piensan. Los tiroteos en los Estados Unidos se sienten repugnantemente normales.

¿Porqué es eso? Hay algunas diferencias claras entre EE.UU. y Nueva Zelandia que se deben tener en cuenta:

No hay una Segunda Enmienda en Nueva Zelandia

Mientras que EE.UU. se formaron después de una revolución contra Gran Bretaña, Nueva Zelandia sigue siendo técnicamente parte de la Commonwealth, la Mancomunidad de Naciones. No hubo una revolución sangrienta, por lo que ningún derecho resultante a portar armas fue escrito en sus leyes. En particular, EE.UU. ha tenido previamente una prohibición de armas de asalto, por lo que debería ser constitucional promulgar una nueva. Además, siete estados tienen sus propias prohibiciones de armas de asalto.

Imagina si Nancy Pelosi controlara el Gobierno y no existiera el Senado.

Nueva Zelandia no tiene una legislatura bicameral, lo que quiere decir que no tiene un Senado. Tampoco tiene un presidente. El gobierno de la primera ministra Jacinda Ardern está formado por el Parlamento, aproximadamente el equivalente de Nueva Zelandia a la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Ardern esencialmente puede anunciar que habrá nuevas leyes de armas porque ella y su coalición, entre su Partido Laborista y el partido nacionalista New Zealand First y el Partido Verde, controlan el Parlamento. Todavía deben escribir y debatir nuevas leyes, pero como la única coalición que gobierna controla la única casa de gobierno, es muy probable que tengan éxito.

Además, a diferencia de EE.UU., existe un apoyo bipartidista para la nueva prohibición de armas de asalto. El partido de la oposición en Nueva Zelandia ha respaldado acciones rápidas para prohibir las armas de asalto. El freno a las acciones del Parlamento de Nueva Zelandia es que si a los votantes no les gusta lo que hacen, elegirán un nuevo partido en el poder en las próximas elecciones.

El sistema de verificación y balance ralentiza el cambio

Los demócratas que han tomado el control de la Cámara de EE.UU. no controlan el Gobierno. Siguen siendo, esencialmente, la oposición leal. Cuando los demócratas hayan aprobado la legislación sobre armas de fuego, como planean hacerlo este año, no se convertirá en ley a menos que también pase por el Senado, donde la mayoría republicana parece muy poco probable que vote por ese proyecto.

Incluso si lo hicieran, el presidente Donald Trump podría vetarlo. Además, la ley de armas que los demócratas de la Cámara han aprobado tiene que ver con verificaciones de antecedentes. No se han movido por una propuesta de prohibición de armas de asalto. El Gobierno de Estados Unidos responde menos y es menos ágil que el de Nueva Zelandia. Se necesita mucho más acuerdo para hacer algo en EE.UU., que se construyó alrededor de la idea de la separación de poderes y la protección de los derechos individuales.

Esa es probablemente una de las razones por las que los legisladores de Nueva Zelandia pudieron hace mucho tiempo promulgar un sistema nacionalizado de seguro de salud, pero en Estados Unidos eso parece imposible. Por otro lado, era imposible para los republicanos derogar la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, Obamacare. La obstrucción funciona en ambos sentidos.

Los demócratas pagaron un precio político por prohibir las armas de asalto en 1994

Fue bajo el presidente Bill Clinton y una Cámara y el Senado controlados por los demócratas que se promulgó la prohibición parcial de 10 años de las armas de asalto. Tomó mucho trabajo. Se convirtió en un proyecto de ley de delitos más grande que ahora tiene un legado muy problemático porque allanó el camino para el encarcelamiento fuera de control, en particular de las minorías.

Poco después de su promulgación, los demócratas perdieron el control de la Cámara. Los empleados de Clinton han culpado específicamente a la prohibición de armas de asalto. Y el apetito nacional por tal prohibición se había evaporado en 2004, cuando terminó. Cuando los demócratas volvieron a tener el control de todo el Gobierno, en 2009, el presidente Barack Obama no cumplió las promesas de hacer la prohibición permanente.

Nueva Zelandia es un país mucho más pequeño que EE.UU.

La población de EE.UU. era de unos 326 millones en 2017, según la Oficina del Censo de EE.UU. En ese año, la población de Nueva Zelandia era de aproximadamente 4,8 millones, según el Banco Mundial, que la ubicaría en algún lugar entre Luisiana y Alabama y la convertiría en el 25º estado más grande. Gobernar un lugar de 5 millones de personas, y explicar sus diferencias de opinión, es muy diferente de gobernar un lugar muchas, muchas, muchas veces ese tamaño tanto en población como en geografía.

Es una de las razones por las que los estados de Estados Unidos han podido actuar donde el Gobierno Federal no lo ha hecho. Y es importante tener en cuenta que aproximadamente 10 veces más personas se ven afectadas por la prohibición de armas de asalto de más de 20 años en California, con sus casi 40 millones de residentes, que en Nueva Zelandia.

Y esta podría ser la razón más importante. Hay más que la mayoría de apoyo público para leyes de armas más estrictas en Estados Unidos, pero no apoyo mayoritario para una prohibición federal de armas de asalto. En una encuesta de Gallup en 2018, el 61% favorecía leyes de armas más estrictas, pero solo el 40% de los estadounidenses era partidario de una prohibición de armas de asalto. Hay anomalías regionales en esto, lo que significa que los legisladores de ciertos estados continuarán bloqueándolo. Bajo el sistema de gobierno de Estados Unidos, podrán hacerlo. En una encuesta de Pew de 2017, solo el 27% de los estadounidenses en el noreste tenían armas en sus hogares, en comparación con el 45% de las personas en el sur y el 46% en el oeste. Además, muchos más republicanos que demócratas tienen armas en sus hogares, lo que aumenta la división partidista en el tema.

Hay muchas más armas en los Estados Unidos

Hay muchas armas en Nueva Zelandia, más de 1,2 millones, lo que es aproximadamente 1 por cada 3 personas. Pero hay una increíble cantidad de armas en Estados Unidos, que tiene casi un arma para cada persona y casi la mitad de las armas de propiedad civil en el mundo, lo que sugiere que están mucho más arraigadas en la cultura de Estados Unidos.

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