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Francia

Conoce al inventor francés que deslumbró al mundo con su tabla voladora sobre París

Por Saskya Vandoorne, Melissa Bell

(CNN) — Un sueño ha impulsado a Franky Zapata desde que era pequeño: poder volar. No en un avión, dice, ya que las ventanas funcionan como una pantalla, sino como un pájaro.

El inventor y empresario francés nació con daltonismo, lo que le impidió poder volar helicópteros. Así que después de varios años utilizando motos de agua, inventó un hidrojet, lo que al menos le permitía flotar sobre el agua.

Más adelante, los avances tecnológicos le permitieron ir más lejos y separar el hidrojet de su cuerda para lanzarse por los aires.

(Photo by Thierry Chesnot/Getty Images)

“Cuando vuelas con tu cuerpo”, dice Zapata, “incluso tus manos afectan la dirección en la que quieres ir. Sientes la turbulencia y el aire entre tus dedos. Es como convertirse en un pájaro. Pero también es muy difícil. Tengo que luchar contra el viento con mis piernas, lo que también es doloroso. No es tan tranquilo como parece”.

El domingo pasado, el ex campeón de jet ski de 40 años surcó los cielos de París durante el desfile del Día de la Bastilla, capturando la imaginación de todo el mundo con una tabla que puede alcanzar una altitud de casi 150 metros — con el potencial de llegar mucho más alto — y una velocidad de 140 kilómetros por hora.

‘Lo mejor es la libertad’

En su taller cerca de Marsella, Zapata dice que aunque disfruta de mostrar su creación a una multitud, lo que realmente ama es volar solo.

“Es increíble cuando estoy volando en el desierto de Arizona, a través de las montañas. Es por eso que construí esta máquina”, dice. “En mi corazón lo mejor es la libertad”.

Padre de un hijo, Zapata ha trabajado con los ejércitos de Estados Unidos y Francia, y los franceses han invertido 1,4 millones de dólares en pruebas de la tabla voladora.

“Si me preguntan si creo que venderé esto a fuerzas especiales de todo el mundo, la respuesta es sí. ¿Cuándo? No lo sé”, dice Zapata.

Zapata pasó tres años creando el Flyboard Air, un vehículo aéreo personal de propulsión a chorro. La clave, dice, fue poder colocar cinco turbinas sobre hélices eléctricas convencionales para permitir controles de vuelo intuitivos diseñados alrededor del cuerpo humano.

En cuanto a su uso comercial, Zapata dice que se deben elaborar regulaciones y solucionar problemas de seguridad antes de que la tecnología pueda ser utilizada de manera más amplia y para diversión.

‘Máquina voladora’

“El problema con esta máquina es que si no estás tranquilo, puedes romperte el cuello”, dice Zapata. “Tienes que estar enfocado. No es un monopatín. Es una máquina voladora”.

Por ahora, lo que más emociona a Zapata es poder volar.

“Si quieres construir una máquina voladora necesitas querer volar”, dice. “No puedes perseguir la fama o el dinero. Tienes que tener ese sueño loco para justificar el gasto de todo ese dinero en algo en lo que solo tú crees”.

El próximo “sueño loco” de Zapata es volar de Francia a Inglaterra con su Flyboard Air para conmemorar el 110 aniversario del primer cruce del Canal de la Mancha.

Si tiene éxito, superará su récord anterior cuando viajó 2.200 metros en el sur de Francia, en 2016.

El cruce requeriría que Zapata recargara combustible varias veces, pero le ofrecería lo que anhela, una verdadera vista de pájaro del canal.

“Será el vuelo de mi vida”, dice.