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Voto Latino

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Ganadores y perdedores de Chris Cillizza del décimo debate presidencial en Carolina del Sur

Por análisis de Chris Cillizza

(CNN) — El décimo debate demócrata, en Charleston, Carolina del Sur, ya es historia.

Fue un evento increíblemente polémico, con candidatos que se gritaban el uno al otro mientras luchaban por marcar diferencias entre ellos antes de las críticas elecciones primarias de Carolina del Sur el sábado.

A continuación, lo mejor y lo peor de la noche.

GANADORES

Pete Buttigieg

El exalcalde de South Bend, Indiana, estuvo en su mejor momento en este debate. Encontró varias ocasiones para hacer contrastes directos con Bernie Sanders, especialmente sobre los peligros para los demócratas de nominar a un socialista democrático y las diferencias en sus planes de atención médica, lo cual es una victoria en sí misma. Buttigieg también mostró cierto sentido del humor cuando conectó su sitio web para alentar donaciones, lo cual fue un momento agradable de ligereza en un debate definido por personas que se gritaban entre sí a muy corta distancia. Si los votantes buscaban en este debate una alternativa a Sanders que pareciera que podría ser el comandante en jefe, Buttigieg lo hizo muy bien para sí mismo.

Joe Biden

Biden elevó su medidor de cólera en este debate. Tundió a Tom Steyer por el apoyo del multimillonario a las prisiones privadas, una medida destinada a tratar de alejar a los votantes negros de Steyer antes de las primarias de Carolina del Sur. Pintó a Sanders como un enorme riesgo para el Partido Demócrata, con consecuencias potencialmente desastrosas en la votación. Si el representante Jim Clyburn (Demócrata de Carolina del Sur) estaba buscando energía de Biden antes de tomar una decisión formal de respaldo (Clyburn anunciará su decisión el miércoles por la mañana), la obtuvo del exvicepresidente. Sin embargo, Biden todavía no es un gran polemista. En repetidas ocasiones titubeó mientras trataba de explicar sus ideas. Siguió afirmando que había escrito cada proyecto de ley, o casi todos, que cualquiera en el escenario había citado. En repetidas ocasiones se quejó de las reglas del debate, lo que no tuvo un buen aspecto. Pero en general, aquí hubo más cosas buenas que malas para Biden.

Amy Klobuchar

Como lo ha hecho en casi todos los debates, la senadora de Minnesota hizo más con menos oportunidades que casi cualquier otro candidato en el escenario. Ella buscó repetidamente ser la voz de la razón (y la calma) mientras todos a su alrededor seguían gritando. También entregó una serie de propuestas políticas sólidas, describiendo sus puntos de vista sobre política interna y externa a muchos votantes que tal vez apenas la estaban conociendo y lo que ella piensa. Klobuchar no fue tan aguda, o tan destacada, como lo fue en el debate justo antes de las primarias de Nueva Hampshire. Pero en un debate marcado por lo negativo, ella fue una luz.

Bernie Sanders

El senador de Vermont recibió algunos golpes fuertes para los que no tuvo respuesta. Su historial de votación sobre armas. Cómo pagaría por sus propuestas políticas. Y los abucheos de la multitud –más sobre esto a continuación– claramente lo sacaron de su jugada. Pero nadie noqueó a Sanders. Y dada su fortaleza en la carrera en este momento, eso equivale a una victoria para él. Si no hay cambios importantes en la carrera entre ahora y el Supermartes, Sanders emergerá el 4 de marzo con una clara ventaja en cuanto a delegados. Y nada fundamental cambió esta noche.

Donald Trump

¿Un festival de gritos amargo y enojado en el que se aireó prácticamente la ropa sucia de todos los posibles candidatos? El presidente no podría haber elaborado un mejor debate para sus posibilidades de ganar un segundo mandato.

PERDEDORES

Michael Bloomberg

El empresario multimillonario fue mejor en este debate que en el anterior en Las Vegas. Pero no estuvo bien. Bloomberg cometió un desliz casi freudiano al principio del debate cuando empezó a decir que “compró” una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes antes de volver a calibrar para decir que ayudó a los demócratas a obtener esa mayoría. Bloomberg se refirió torpemente a sus rivales como compañeros “concursantes”. Intentó hacer bromas, sobre todo sobre su pobre desempeño en el último debate. Miren cómo dije que “lo intentó”. Y Bloomberg todavía no tiene una buena respuesta sobre sus supuestos chistes subidos de tono y antiguos comentarios de desdén hacia las mujeres. ¿Cómo es eso posible?

Elizabeth Warren

Estaba completamente bien. Pero bien probablemente no sea suficiente dado que Warren aún no ha terminado entre los dos primeros lugares en ningún estado y parece muy poco probable que lo haga en Carolina del Sur el sábado. La senadora de Massachusetts parecía muy apasionada –y efectiva– mientras atacaba a Bloomberg por sus comentarios anteriores sobre las mujeres y su riqueza. Sin embargo, Warren desapareció de la vista con demasiada frecuencia en otros momentos del debate. Ella necesitaba otro giro estelar como el que había tenido en Las Vegas hace seis días. No lo consiguió.

Los moderadores

El equipo de cinco personas de la CBS osciló entre negarse a involucrarse mientras los aspirantes se interrumpían los unos a los otros durante 15-20 segundos a la vez e intervenir en momentos innecesarios para cortar algunos desacuerdos verdaderamente importantes entre los candidatos. Las preguntas tampoco fueron geniales: se centraron demasiado en asuntos de políticas restringidas (escuelas autónomas) y no lo suficiente en los GRANDES temas del momento como, por ejemplo, el coronavirus. Miren, no pienso que moderar un debate como este sea fácil. No lo es. Pero los moderadores de CBS a menudo no parecían estar a la altura.

El público

El aplaudir y abuchear a los aspirantes estaba totalmente fuera de control. Y desafortunadamente afectó a los aspirantes (ver lo que escribí sobre Sanders arriba) y es probable que tenga eco en cómo los teleespectadores pensaron que fue el desempeño de los participantes. En general estoy en contra de los debates con público en vivo, ya que es bastante claro (y debería serlo) que los debates son producidos teniendo en mente la audiencia de televisión (y de transmisión en vivo). Pero si vas a permitir que haya público en el lugar, aplica una política de aplausos corteses y sin abucheos. Por favor.