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OPINIÓN | Coronavirus: Respirando de nuevo en tiempos de covid-19

Por Susannah Hills

Nota del editor: Susannah Hills es cirujana pediátrica especializada en vías aéreas en el Hospital Presbiteriano de Nueva York y en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. También es profesora asistente de otorrinolaringología, cirugía de cabeza y cuello en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas. Lea más opinión en CNNe.com/opinion

(CNN) — Apenas la reconocí mientras estaba sentada en la silla del hospital, sonriendo, hablando y cenando con una bandeja. Entonces noté sus largas trenzas marrones y la manicura rosa, ahora astillada, y la recordé claramente.

Conocí a “Valerie” (no es su nombre real) hace dos semanas cuando estaba sedada, sin responder, en una de nuestras camas improvisadas de la unidad de cuidados intensivos donde había una mesa de operaciones. Como cirujana otorrinolaringóloga en la Universidad de Columbia, estuve allí con nuestro equipo para realizar su traqueotomía, un procedimiento en el que se coloca un tubo de respiración en el cuello de un paciente y se extrae el de su boca, allanando el camino para que al paciente le sea más cómodo, se despierte y, gradualmente, salga del respirador

Años de investigación en unidades de cuidados intensivos nos han enseñado a los médicos que realizar una traqueotomía ayuda a los pacientes a dejar el soporte vital y salir de la UCI más rápido, y también disminuye la tasa de mortalidad si se realiza de manera adecuada.

Los pacientes son colocados en el respirador en un momento de desesperación. Si bien es demasiado pronto para comentar sobre el impacto en medio del brote de covid-19, la traqueotomía, un procedimiento que estamos haciendo cada vez más para los pacientes que sobreviven el tiempo suficiente para resistir la cirugía, es una señal de esperanza.

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“Valerie” lucía mucho mayor en aquel entonces, dormida, con el tubo de respiración saliendo por el costado de su boca. Las únicas pistas sobre su identidad eran las largas trenzas y sus uñas rosadas. Ahora, ella tiene el tubo de traqueotomía que le colocamos en el cuello con un gorro, porque ya no lo necesita para ayudarla a respirar. Regresaré para quitar ese tubo de respiración en solo unos días.

Ella es una de nuestras primeras pacientes a la que se le extrajo el tubo de la traqueotomía. Muchos, muchos más todavía están en la UCI, tratando de salir del respirador.

En el último mes, se realizaron 150 traqueotomías en nuestro hospital para pacientes con covid-19, casi el doble de las que normalmente haríamos en un año entero. Nuestros datos muestran que alrededor del 40% de estos pacientes ya han salido del respirador. Esperamos que haya muchos más en las próximas semanas.

A medida que bajamos del máximo de los nuevos casos de covid-19 aquí en la ciudad de Nueva York, los cirujanos de vías respiratorias como yo estamos alcanzando nuestro propio punto máximo de pacientes, y traqueotomías. Y con el aumento, han surgido nuevas preguntas. ¿Cómo tendremos la fuerza de trabajo y los recursos para realizar todos estos procedimientos? Y, ¿cómo nos ocuparemos de lo que pueden ser cientos de pacientes después?

Nuestras salas de operaciones se han convertido en UCI. Muchos de nuestros cirujanos, anestesiólogos y residentes han sido reasignados para atender a pacientes en la UCI. Cada paciente requiere un cuidado especial para asegurarse de que su tubo de traqueotomía no se bloquee y obstruya su respiración. También puede haber otras complicaciones, como sangrado y heridas en la piel.

En tiempos normales, estos pacientes estarían en unidades con enfermeras calificadas acostumbradas a atenderlos. Hoy en día, el nivel de experiencia y comodidad de profesionales que atienden a estos pacientes de vías aéreas varía y el número de pacientes con traqueotomía es 10 veces nuestro volumen normal.

La pandemia de covid-19 nos está enseñando que tenemos límites y que no podemos hacerlo solos.

Es por eso que nos hemos reunido en todo mi sistema hospitalario para formar un equipo de atención de traqueotomía específicamente para las docenas, posiblemente cientos, de pacientes que tendremos que atender en las próximas semanas. El equipo incluye cirujanos de vías respiratorias, cirujanos torácicos, cirujanos de cuidados críticos, anestesiólogos, médicos de cuidados intensivos, patólogos del habla y del lenguaje y terapeutas respiratorios.

También hemos estado hablando con colegas en todo el país y en diferentes partes del mundo, aprendiendo de las experiencias de los demás y compartiendo prácticas que parecen funcionar. Los informes por correo electrónico de las primeras experiencias con covid-19 de hospitales en China, Irán e Italia se distribuyeron ampliamente entre los hospitales de todo el mundo. También se compartieron conferencias virtuales de cirujanos en los diversos epicentros del virus. De hecho, la Universidad de Vanderbilt organizó una videoconferencia presentada por el cirujano otorrinolaringólogo italiano doctor Daniele Marchioni, a la que asistieron más de 200 cirujanos de vías aéreas en EE.UU. y los encuentros semanales de Zoom están reuniendo a los profesionales aquí en los estados para compartir información y conocimiento.

Todos somos de diferentes especialidades, y no estamos necesariamente acostumbrados a trabajar juntos o hacer las cosas de la misma manera. En particular, los cirujanos somos conocidos por seguir nuestros propios patrones de práctica. Pero estos tiempos requieren cohesión más que nunca.

En nuestro hospital, hemos dejado de lado nuestras preferencias individuales, hemos creado pautas y prácticas estandarizadas que hacen que el equipo funcione. Por ejemplo, en un día típico en medio de este brote, los equipos quirúrgicos rotatorios y de anestesia van de paciente en paciente, a veces hasta siete u ocho, ingresando quirúrgicamente a las vías respiratorias y colocando el tubo de traqueotomía al lado de su cama.

Los otros miembros del equipo quirúrgico, junto con los asistentes médicos y los residentes, van de cama en cama, controlan a los pacientes que ya se sometieron a cirugía, asegurándose de que sus tubos estén seguros y que tengan los suministros que necesitan cerca.

Ahora, finalmente estamos viendo pacientes que están lo suficientemente bien como para que les extraigan los tubos de traqueotomía. Por las tardes, tenemos «rondas de decanulación», donde revisamos para ver quién está listo para que se le quite el tubo de respiración. Ponemos una tapa en los tubos de traqueotomía de aquellos que están preparados, y si esto va bien, retiramos el tubo por completo.

Estamos pasando por esta pandemia en equipo, trabajando juntos en todo el sistema hospitalario, en todo el país y en todo el mundo. Los puentes que estamos construyendo durarán mucho después de vencer al virus.

Después de semanas de ataque de implacable del coronavirus y pacientes dando vueltas en espiral descendente, estamos viendo como los más enfermos empiezan a salir. Al igual que “Valerie”, parece que todos podemos comenzar a respirar de nuevo, al menos un poco.